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Aborto y derechos de las mujeres

Con la novedad de que el aborto vuelve a ponerse en boca de todos, gracias al magistrado José Fernando Franco González Salas. ¿Que qué hizo? pues presentó unos “proyectos de sentencia” que buscan declarar como inconstitucionales las reformas constitucionales que se hicieron en Baja California y San Luis Potosí (me imagino que se refiere a las Constituciones propias de estos Estados), que protegen la vida desde su concepción en el vientre materno.

Con estos proyectos de sentencia, se da la impresión de que se quiere legalizar el aborto en todo el país, tal y como ocurrió en el Distrito Federal en el 2007 (cosa de la que en su momento hablé y bastante). El motivo principal para despenalizar el aborto es, según los especialistas, para garantizar los derechos de las mujeres. Siguiendo esta linea de pensamiento, la penalización del aborto consiste en una violación a los derechos de las mujeres. En realidad, no es necesario penalizar el aborto para violar estos derechos, pues han sido y están siendo violados de formas mucho más sutiles pero igualmente dolorosas, gracias al machismo que aún impera en nuestra sociedad.

Un hombre puede meterse con quien quiera, como quiera, cuando quiera, donde quiera y con cuantas quiera. ¡Pero eso sí! ¡Nada más ven que una mujer va acompañada de más de un hombre, y de “golfa” no la bajan! Lo que al varón le aplauden, a la mujer se lo critican, cuando la crítica debería ser tanto para varón como para mujer (vámonos parejo). Todos recordamos el pasaje donde a Jesús le presentan una mujer a la que cacharon haciéndole de chivo los tamales a su marido. Las autoridades de ese entonces estaban dispuestas a apedrear a la mujer hasta matarla, tal y como dice la Ley de Moisés. Y sí, todo esta muy bien pero… ¿Y el coscolino, ‘apá? ¿Por qué a él no lo castigaron también? Nada más porque el pasaje no lo dice, pero estoy seguro que sus amigos lo felicitaron y le aplaudieron el chistecito.

Con lo anterior quiero resaltar la injusticia de que no se apliquen las normas morales de forma pareja: mientras que al hombre le permiten todo, a la mujer sí la vigilan. Esto es debido a que, según, los varones no podemos controlar nuestros instintos carnales; por lo que es responsabilidad exclusiva de la mujer cuidar a su pareja. ¡Caray! En ninguna parte dice que nuestras parejas deben ser nuestras “mamis” o nuestras “nanas” que nos tienen que estar checando para no meternos en donde no debemos porque “no nos podemos aguantar” ¡POR FAVOR!… Un hombre sí puede coquetearle a más de una, faltándole de paso el respeto a su pareja (novia, prometida o esposa, si tiene) pero una mujer no. A un hombre, cualquier escoba con faldas puede ir a bailarle en un bar (y en ocasiones en presencia de la pareja de él) y ni quién diga algo para defender a la mujer de esta falta de respeto; pero que una mujer se atreva a siquiera saludar de besito en el cachete a quien no sea su pareja, o contestar una llamada a su celular de cualquier amigo varón en presencia de su pareja; y no se la acaba…

Esta es una forma absurda de demostrar hombría: tener muchas mujeres, con lo cual nos lleva a verla como si fueran “ganado”, como si fueran objetos que podemos usar y tirar a nuestro libre antojo sin que nadie nos diga nada. De lo siguiente que voy a platicar, no puedo dar fe de que realmente se dé, pues lo saco de una novela, con lo cual se pone en entredicho. Bueno. ¿Saben cómo los jóvenes afroamericanos de entre quince y diecisiete años de edad de Lorton, Virginia; demuestran que ya son hombres? ¡Dejando embarazada a una niña de su edad! ¡Pero eso sí! ¡De cuidar a la creatura, NADA! ¡Para eso está su mamá! Ahora en eso consiste ser hombre, en demostrar potencial dejando mujeres embarazadas, tomando alcohol por litros y arreglarlo todo a patadas y golpes.

El pretexto de que un hombre es incontrolable, ha dado paso a otra injusticia: que cuando una mujer es atacada sexualmente (violada, pues), le salgan con la triste de que “ella provocó su violación”. Hay que entender una cosa: un violador o depredador sexual es una persona mentalmente enferma, y le da lo mismo la mujer que ataque, así vaya de minifalda o con una burka. Se ha sabido que, en paises en conflicto armado, los soldados se meten a los monasterios a violar a las monjas que los habitan… ¡Y no me salgan con que las monjas los sedujeron!

¡AAAAAAHHHH…! Y antes de que se me olvide: ¿saben como le llaman al varón que defiende los derechos de las mujeres y que no está de acuerdo con andarse metiendo con cuantas pueda o quiera? Respuesta: maricón (por no decirle de otra forma). Inclusive, hasta anda circulando por las redes sociales este chiste: ¿Por qué ya no hay hombres amables, cariñosos y generosos disponibles? ¡Porque ya todos tienen novio!

Y ahora, pretenden vender el aborto como la solución universal a los problemas de las mujeres, sin embargo, no dan la información completa: omiten por completo las consecuencias, tanto físicas como psicológicas que trae consigo un aborto. Entre las complicaciones físicas del aborto en la mujer están las infecciones, las hemorragias, las complicaciones debido a la anestesia, las embolias pulmonares o del líquido amniótico, así como las perforaciones, laceraciones o desgarros del útero. Estadísticamente hablando, se estima que el riesgo inmediato de dichas complicaciones es de un 10%, pero el de las complicaciones a largo plazo es entre el 20 y el 50%. Además de las complicaciones físicas, las mujeres sufren emocional y espiritualmente de lo que ya se ha identificado como el “Síndrome post-aborto.” Estos efectos del aborto incluyen sentimientos de culpa, angustia, ansiedad, depresión, baja autoestima, insomio, diversos tipos de neurosis y de enfermedades psicopáticas, tendencia al suicidio, pesadillas en las que aparecen los restos del bebé abortado, recuerdos dolorosos en la fecha en que hubiera nacido, etc (Fuente: http://www.embarazoinesperado.com/consecuencias.htm). Todo lo anterior lo ocultan deliberadamente porque no les es bueno para su negocio.

Y con todo que es un negociototototote, es la solución más barata: no necesitan construir clínicas especializadas; ¡con la infraestructura hospitalaria existente basta! Es por esto que no se promueve ceder en adopción a los bebés que por una u otra razón sus madres biológicas no puedan (o no quieran) cuidarlos y atenderlos: habría que construir orfanatos suficientes y vigilar estos orfanatos para que no se vuelvan centros de tráfico de personas… y todo eso cuesta tiempo, dinero y esfuerzo.

Sin embargo, se prefiere el aborto por que es lo mejor económicamente hablando, con todo y que está muy penado por la religión católica. El Código de Derecho Canónigo castiga con excomunión latæ sententiæ (esto es, de forma inmediata) a quienes practican el aborto, así como al cuerpo médico que participa en él. En realidad la excomunión no es para atemorizar a nadie (aunque casi siempre se usa así) sino como una forma de indicar que el pecado que se cometió es muy grave, es decir, que no se robaron dos chicles nada más. En este punto ignoro si hay atenuantes para estos casos… aunque desde mi muy particular punto de vista debería haberlos, así como los hay para el suicidio: en el Catecismo de la Iglesia Católica (que no es el librito que nos aprendimos para la Primera Comunión, sino un librote gordotote y grandotote tipo directorio telefónico) considera como falta muy grave el suicidio, pero considera los siguentes atenuantes: transtornos psicológicos graves, la angustia o el temor grave de la prueba, del sufrimiento o de la tortura”; contrario a lo que se pensaba antes, en donde los suicidas se condenaban irremediablemente. Estos mismos atenuantes podrían aplicarse al aborto, aunque quien sabe, pues estamos hablando del acto supremo de maldad: matar. Y si le agregamos como agravantes que es a un inocente que no se puede defender, pues la cosa ya no pinta tan bien.

¿Una excomunión se puede levantar? Sí, pero no por cualquier cura. Eso le corresponde al obispo del lugar, o a un sacerdote designado por el obispo, que recibe el nombre de penitenciario. A los penitenciarios los encuentran en los templos grandes, entiéndase la Basílica de Guadalupe y la Catedral.

En este punto, muchos hombres me van a decir “¡Chale!, aparte de puñal nos salió mocho”. En primera, por mi, que digan lo que quieran, no me importa. Desde hace once años que me volví “El Rockero” hice promesa de defender lo que considero justo y correcto, y de pelear siempre al lado del bien (porque ahora resulta que, para ser triunfador y fuerte, hay que ser malvado, pues la bondad es para los débiles y para los idiotas). En segunda, el aborto no es un problema religioso, así hable de él una autoridad religiosa, llámese el Papa, el Dalai-Lama, el Arzobispo de Canterbury… El aborto es un problema ético, pues hasta un ateo o un agnóstico sabe que matar es malo (con atenuantes como la defensa propia) y aunque una persona no profese religión alguna, siempre tendrá un código de ética propio, a veces estricto, a veces laxo, pues tiene conciencia del bien y del mal.

Y ya puedo oír otras voces que dicen: “La Iglesia Católica no tiene autoridad moral para decir esto, pues solapó a curas pederastas”… Y sí. Dolorósamente es cierto: hubo muchos casos de sacerdotes pederastas, que hasta el propio Benedicto XVI ha reconocido públicamente (cosa que le admiro y le aplaudo: tener la sotana y los pantalones suficientes para reconocerlo). Inclusive, en sus viajes se ha reunido con víctimas de estos malos ejemplos de sacerdotes, que si bien fueron pocos, aunque hubiera sido sólo un caso es reprobable: aquí no cuenta el número de actos, sino el acto en sí. Claro, que a algunos no les parecerá suficiente y seguirán pegándole. Bueno, cuando alguna persona o institución o empresa nos cae mal, haga lo que haga lo vamos a criticar: que si hizo, que si no hizo, que si lo metió, que no lo metió, porque lo pintó de morado… cualquier cosa es buena para criticarla, porque nos cae mal.

Afortunadamente, hay quienes sí se preocupan por las mujeres en situación de embarazo no deseado, y que no recurren al aborto como recurso: hay una organizacion que se llama Vifac, que se encarga de ayudar a las mujeres embarazadas sin recursos, les ofrece casa, sustento, asesoría psicológica y legal, capacitación, asesoría médica… ¡UFFF! Si quieren saber más de esta organización, entren aquí.

Y ya para terminar (por que yo también ya me cansé), retomando el tema con el que empecé (los derechos de las mujeres), hay una iniciativa propuesta por una marca de lencería () que se llama “Los 10 mandamientos de la mujer”. Ahorita están en la fase de eliminación y hay propuestas muy buenas (y otras éticamente discutibles) por las cuales podemos votar. Si quieren saber más, entren aquí

Para más cosas, entren a Rockeroweb.com

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