Sin categoría

Juegos Panamericanos (primera parte)

Tal y como lo dije la semana pasada, aquí está el análisis de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, ahora que ya terminaron (después de un larguíiiiiiiiiiiiiiiiisimo discurso de Vázquez Raña y un choro mareador del “góber asqueado” Emilio González). Al terminar la competencia, ahora sí, podemos hacer un análisis a fondo, sin piedad y a puñaladas de la delegación mexicana…

Y bueno, ¿cómo le fue a México en el medallero? Pues muy bien: se lograron nada más 42 medallas de oro, 41 de plata y 50 de bronce, para un gran total de 133 medallas. Con las cuarenta y dos de oro se despedaza el récord anterior de 23 medallas, impuesto en Mar del Plata 95. Y de estas medallas, algunas pueden dividirse en éxitos presupuestados y éxitos inesperados. También hubo fracasos presupuestados y fracasos inesperados.

Debido a la extensión del tema, voy a dividir el análisis en tres partes:

  1. Éxitos presupuestados
  2. Éxitos inesperados
  3. Fracasos

Dentro de los éxitos presupuestados está el de clavados. México, desde las épocas de Joaquín Capilla, siempre ha sido bueno en esta disciplina, pero en esta ocasión abusó y feo: de las ocho modalidades que se presentaron, en las ocho se llevó la medalla de oro; destacando la actuación de Paola Espinosa (tres oros y un bronce, no más) y mención especial para Yahel Castillo, quien se llevó oro en trampolín tres metros, tanto individual como en sincronizados. El caso de Yahel es especial, pues estos triunfos los logra después de un episodio bochornoso en su vida: se presento a la prueba de la Universiada del 2009… en estado inconveniente. Pero aceptó su error, se levantó y aquí está el triunfo. Ahora es una de las esperanzas fuertes de medalla olímpica en Londres 2012.

Antes de estos triunfos, hubo una especie de polémica: resulta que el equipo de clavados, a uno o dos días después de inaugurarse los juegos, decidió dejar Guadalajara y regresar al D. F. a entrenar, en la Alberca Olímpica. ¿Los motivos? que la iluminación no era la adecuada y que el agua estaba muy fria… Lo de la iluminación, lo entiendo; pues si no es la adecuada, puede causar un accidente: una mala caída en el agua puede lesionar al clavadista (pregúntenle a Fernando Platas) o puede no caer en el agua, sino en el trampolín de tres metros (si se avientan desde la plataforma de 10 metros) o estrellar la cabeza en la plataforma (como le pasó a Greg Louganis). En este punto hubo muchas críticas, pensando que era una postura de “divas” que adoptaban los clavadistas, sobre todo Paola Espinosa y Tatiana Ortiz (esta llegó a describir a la iluminación como “de antro”… ¿y cómo sabe que así es la iluminación en los antros? ¿eh?); críticas que no estaban del todo justificadas, pues esta cuestión de la iluminación está regulada por la FINA, y si así la pone, es por algo. Esto en cuanto a la iluminación, porque en lo del agua fría sí fuimos varios los que dijimos:

¡¡¡AY NO MAAA…!!!

¡¡¡¡¡SEGURIDAD!!!!!

¿Le prendemos el boiler o la caldera a los nenes? Pero bueno, las medallas ahí están y mientras cumplan con su trabajo, por mi, que les pongan el agua a la temperatura que quieran. Malo si hubieran fracasado, ahí sí péguenles. Pero ¿qué creen? están ganando, así que mejor a callarnos y a aplaudir…

La polémica no paró aquí, pues ahora se fue exclusivamente sobre Paola, esto porque usó un traje de baño que no era de la marca que vestía a la delegación panamericana (Atlética). Por reglamento, todos los atletas deben usar los uniformes que les dé la delegación. Aquí no hay de que “mejor me pongo este”. Por eso a Paola se le fueron encima (con cierta razón, pues incurrió en desobediencia) y de “diva” y de “payasa” no la bajaron. Es más le dieron más valor a esta falta que a la medalla de oro que ganó en esa ocasión. Que también hay que decir que estas críticas traían un tufo de envidia impresionante: ya saben que en este país, se perdona todo, menos el éxito. Es más hubo gente que celebró la medalla de bronce en trampolín que ganó Paola, no porque fuera otra medalla, sino porque era una “derrota” para Paola. Sólo faltó que le chiflaran al son de “lero-lero”… Algo parecido ocurrió con la selección uruguaya de basquetbol, que en vez de usar el uniforme “oficial” usaron su uniforme de siempre; nada más que le taparon la marca con cinta pa’ que no se viera. Ignoro las reacciones que esto suscitó en Uruguay, pero no creo que hayan sido tan ácidas como aquí.

Otro éxito presupuestado, y hasta obligado, fue la medalla de oro en fútbol varonil. De hecho, el camino de la Sub22 (o “sub-cachonda”… aunque en ese punto de “sub” no tuvieron nada) al oro no fue nada fácil. La mayoría de los seleccionados estuvieron en el fiasco de la Copa América (que es mejor olvidar) y los resultados previos no eran nada alentadores. La fase de grupos fue con más pena que gloria: se le ganó a Ecuador 2-1 sacando la lengua y estando abajo en el marcador. Después vendría una empate a uno con Trinidad y Tobago, selección que entró de último momento en sustitución de Guatemala (los bajaron del avión porque algunos de sus elementos no asistieron a la ceremonia de abanderamiento, teniendo como castigo la no participación) en un juego espantoso. Recuerdo que hasta llegué a preguntar si así querían ir a Juegos Olímpicos… pero ya después vino el gran destape: una contundente victoria 5-2 contra Uruguay (que ya venían disminuídos por el viajesote que se echaron por autobús, gracias a un volcán chileno que se le ocurrió entrar en erupción y llenar de cenizas los cielos chilenos, uruguayos y argentinos; y con ello cancelar varios buelos). Ya en semifinales se echaron 3-0 a Costa Rica para enfrentar, en la final… a nuestro coco: Argentina, que ya se las había aplicado en varias ocasiones anteriores: Semifinal copa Confederaciones Alemania 2005, semifinal copa América Venezuela 2007, octavos de final de los mundiales Alemania 2006 y Sudáfrica 2010 (y no me toquen ese vals, por favor) primera fase mundial Sub20 Colombia 2011… como que ya se pedía a gritos una venganza… y se logró: México le gana a Argentina la medalla de oro panamericana por 1-0 lechuguero (pero se ganó al fin y al cabo) también cobrándose la final de los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 95, donde Argentina le ganó a México en (novedad) penales.

Después de esta victoria, debo hacer algo por justicia: con todo y su juego ratonero y hasta timorato, y el cúmulo de malos resultados que precedieron esta medalla; retiro todo lo malo que he dicho de Luis Fernando Tena&hellip: ¡PERO LO PUEDO VOLVER A DECIR! ¿EH?

También podríamos considerar como éxito presupuestado la medalla de bronce que logró la selección femenil de fútbol; tomando en cuenta el nulo apoyo que reciben las futbolistas. Recordemos que no hay liga profesional de fútbol femenil, apenas están empezando a sospechar que tienen que apoyar el fútbol femenil y crear una liga profesional… Aclaración importante: Sí hay una liga, pero a nivel semiprofesional en donde algunos clubes de primera división tienen sus equipos, pero no todos. También hay clubes independientes como las Dragonas o Andrea’s Soccer.

Otro éxito presupuestado fue el tiro con arco, en donde se logró medalla de oro en equipos femenil, medalla de bronce en equipo varonil, y el uno – dos en individual femenil. Aunque aquí también hubo fracasos “moderados” pero de eso yá se hablará en otra entrega. Lo cierto es que México se coloca como potencia a nivel América de tiro con arco, y aquí hay bastantes posibilidades de medalla olímpica… si siguen entrenando como están entrenando y, por piedad, ¡no vayan a apretar el botón de autodestrucción por favor!

Un éxito que está entre presupuestado e inesperado es el de Cinthia Valdéz, con sus dos medallotas de oro y otras dos de plata en gimnasia rítmica. Presupuestado porque siempre ha mostrado buen nivel, pero inesperado por el escaso apoyo que tiene la gimnasia en general. A lo mejor estos triunfos le valen un “wildcard” para ir a Juegos Olímpicos… lo malo es que la responsabilidad la tienen las autoridades mexicanas y ahí sí ya nos cayó el chahuistle. Pero en caso de que llegue a ir (si es que la dejan) se puede esperar, por lo menos, un diploma olímpico en la especialidad (es decir, que acabe entre los ocho primeros lugares)

Y para terminar, otros éxitos presupuestados estaban en los “deportes de rebotar la pelotita contra una pared”: Squash, frontón y racquetbol; donde México dominó de cabo a rabo y mostrando que es potencia… pero les tengo una mala noticia: ninguno de esos deportes es olímpico; es decir, no participan en Juegos Olímpicos y ni los busquen, por que no los van a encontrar… a menos que vayan como exhibición; con la contra de que las medallas que se ganen sólo sirven de adorno y no van al medallero: no cuentan.

Y bueno, hasta aquí la primera entrega del análisis panamericano: los éxitos esperados. Próxima semana (si no ocurre algo más relevante que los Panamericanos), los éxitos inesperados: aquellos deportes en donde no se esperaba nada o se esperaba muy poco, pero que resultaron una grata sorpres.

La rola del Rockero ha terminado. Ya pueden destaparse los oídos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s