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SFV: Una Sombra Cae… el fanfic.

Capítulo 3: Rumbo a… ¿la lucha libre?

Filomena Ristorante.
Wáshington, D. C.
Estados Unidos.

Después de un breve recorrido en automóvil desde el Cementerio Nacional de Árlington, Cammy, Chun-Li y Guile llegaron a este restaurante de comida italiana. Una vez que ordenaron, y les trajeron sus alimentos, comenzaron a hablar sobre Shadaloo y los háckers desaparecidos.
-Bien -empezó Guile-, me imagino que ya saben de qué se trata todo esto.
-Sí -afirmó Chun-Li-. Bison volvió a aparecer. Y ahora secuestró personas.
-Háckers, para ser exactos -precisó Cammy-. Siete, para ser exactos.
-¿Siete? -preguntó Guile, extrañado -. ¿Solo siete?
-No necesitas un ejército de 100 personas para diseñar un sistema computacional completo. Con siete genios de la informática, es suficiente.
-¿Y en Delta Red, cómo se enteraron?
-Nos enteramos porque quisieron secuestrar a Ginzu.
-Y ni tu, ni el coronel Wolfmann los dejaron -intervino Chun-Li.
-Así es -afirmó Cammy-. Y también Ginzu los puso en su lugar. Ha mejorado mucho en combate cuerpo a cuerpo… a regañadientes.
-Ah, claro, que no le gusta mucho hacer ejercicio -recordó Guile-. Pues creo que con nosotros tres bastará para resolver este caso, ¿no creen?
Chun-Li le lanzó una mirada de incredulidad a Guile. -¿Estás seguro?
-¡Claro! La vez pasada, nosotros tres resolvimos el caso de S. I. N. Claro, con algo de ayuda externa, pero en realidad fue una operación fácil.
-Eso lo dices porque fuiste el único de los tres que no pasó una temporada en el hospital.
Cammy asintió con la cabeza. -Todavía recuerdo la paliza que me dió Crimson Viper… me fracturó un brazo y una pierna.
-Y a mí, casi me mata Juri Han -recordó Chun-Li.
-¡Está bien, está bien! -exclamó Guile, moviendo las manos hacia el frente-. Entonces, ¿a quién me sugieren, o a quiénes me sugieren que nos ayuden?

En eso llegó el mesero. -Disculpen, donne, signore, ¿desean algo de tomar? ¿Vino, champagne…?
-Lo sentimos, pero no -respondió Guile-. Como puede ver, venimos de uniforme, es decir que estamos en servicio… y mientras estemos en servicio, tenemos prohibido tomar alcohol en lugares públicos. Tráiganos agua, por favor…
-Oh, Io capisco. Traeré su agua presto.
-¿Qué no te tomaste una cerveza en el cementerio? -le preguntó Cammy en voz baja.
-Sí, pero ahí nadie me vió, mas que ustedes dos -le contestó Guile-. Retomando el tema, ¿Quién o quiénes nos van a ayudar?
-Tengo la respuesta a tu pregunta, Guile -dijo Chun-Li-. Hay dos miembros de INTERPOL que están bajo mis órdenes. Tienen apenas tres años de servicio, pero son muy buenos: En los tres años que llevan, han resuelto más casos que muchos en ese mismo lapso de tiempo.
-¿Ah sí?
-Sí -sonrió Chun-Li-. Les ayuda mucho el hecho de que… son hermanos.
-¿Hermanos…? ¿Y de dónde son?
-De México. Y también son muy buenos peleando
-¿Qué estilo de combate dominan? ¿Karate? ¿Kung Fu…?
-Son luchadores profesionales…
-¿Lucha libre profesional…? -Guile arqueo los músculos en donde, por lo general, van las cejas-. Y de México… ¿Por qué no me sorprende? ¿Y en dónde están? ¿Cuándo podremos verlos?
-Es un poco difícil, porque son parte de la WWE, y esa empresa maneja eventos constantemente… a menos que…

Chun-Li sacó su smartphone. Se conectó a Internet y entró al sitio de la WWE. Buscó la cartelera y los eventos que había para ese día. -Hoy es lunes, así que… ¡PERFECTO! -exclamó-. ¡Estamos de suerte! Justo hoy se presenta la WWE en el Verizon Center, ¡Y ESTÁN PROGRAMADOS PARA LUCHAR! ¡Podrán verlos en acción y dar su visto bueno!
-¿El Verizon Center? Eso esta bastante cerca de aquí… ¿A qué hora inicia la función?
-A las ocho de la noche.
-A las ocho -consultó su reloj de muñeca-. Son las cuatro y media de la tarde. Si nos vamos para allá en este momento, podremos alcanzar boletos.
-Entonces me comunicaré con el coronel Wolfmann para avisarle… y a lo mejor nos quiere alcanzar allá -intervino Cammy.
-Entendido. Entonces eso es lo que haremos. ¡Camarero! ¡La cuenta!

Verizon Center.
Wáshington, D. C.
Estados Unidos.

Al cuarto para las cinco de la tarde, los tres llegaron al Verizon Center. Del edificio colgaban pendones con el logotipo de la WWE. En las inmediaciones había puestos de comida y de artículos relacionados con las superestrellas de la WWE, como camisas, juguetes, rings de plástico, gorras, tazas… y, por supuesto, había gente… mucha gente.

-¡Vaya! -exclamó Cammy-. ¡Sí que es popular este espectáculo!
-Así es -asintió Guile-. La WWE es una de las empresas de entretenimiento deportivo con más seguidores a nivel mundial.

-¡WHITE! ¡GENERAL! ¡CHUN-LI! -una voz los interrumpió. Voltearon y se encontraron al coronel Wolfmann corriendo hacia ellos. -¿Llego tarde? -preguntó.
-No. En realidad llega muy a tiempo, coronel -contestó Guile-. ¿Y su cita?
-No fue tan larga, afortunadamente. Hasta me dió tiempo de venir a ver mi deporte favorito despues de años.

Se dirigieron a una de las taquillas. -No sabía que la Gran Bretaña tuviera fanáticos de la lucha -comentó Guile.
-¿Es una broma? La Gran Bretaña ha dado al mundo grandes exponentes: Dynamite Kid, Dave Finlay, “The British Bulldog” Dave Boy Smith, William Regal… Y ahora son superestrellas gente como Paige, Wade Barret…
Llegaron a la taquilla. -Esperen aquí -dijo Guile-. Yo compraré los boletos.

Guile se acercó a la taquilla. -Cuatro boletos para adulto, por favor.
-¿En qué zona de la arena quiere? -preguntó el boletero.
-En la principal.
-Son… Cuatrocientos dólares.
Guile soltó un soplido. Sacó su billetera de su saco y le dió al boletero cuatro billetes de cien dólares. El boletero tomó el dinero y le dió a Guile los cuatro boletos.
-Gracias -pero cuando estaba por retirarse…
-Disculpe -lo llamó el boletero-, ¿es usted militar?
-Sí… soy general brigadier de la Fuerza Aerea… ¿por qué, hijo?
-¿Me puede mostrar su credencial de la Fuerza Aerea?
Guile quedó extrañado, pero sacó su credencial y se la mostró al boletero.
-Usted entra gratis, general -el boletero abrió la caja registradora, sacó un billete de cien dólares y se lo dió a Guile-. Los miembros de las Fuerzas Armadas Estadounidenses tienen entradas gratuitas de por vida a los eventos de WWE a nivel mundial -explicó.
-¡Ah, caramba! ¡Esto no me lo esperaba! -exclamó-. A propósito, tengo dos amigos que pertenecen a las Fuerzas Armadas Británicas…
-Para ellos, no aplica la promoción -explicó el boletero-. Solo aplica a las Fuerzas Armadas AMERICANAS -hizo especial énfasis en la palabra “americanas”.
Guile hizo una mueca de resignación -Lástima. No se puede todo en esta vida.

Regresó a donde lo esperaban los demás y les dió un boleto a cada quién. Los cuatro se dirigieron a hacer fila para entrar. A las seis en punto se abrieron las puertas del recinto y pudieron tomar sus lugares. -¿Cómo los reconoceremos? -le preguntó Guile a Chun-Li.
-En cuanto entren al ring, les diré quiénes son. Afortunadamente luchan en parejas esta noche.

Un tipo gordo quiso pasarse de listo con Cammy e intentó tocarle una pierna, pero Cammy lo solucionó con un bonito y tierno codazo al abdomen de ese payaso. -Atrevido -musitó en voz baja.
-¿Pasa algo, White? -le preguntó Wolfmann.
-No. No pasa nada -contestó Cammy, con una enorme sonrisa.

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