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SFV: Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 8: ¡¿Qué demonios te pasó?!

Y una hora después…
-Mmmh… ouh… agh… -se quejó Nash, mientras abría los ojos.
-¡¡OIGAAAAAAN!! ¡¡YA DESPERTÓ “LA BELLA DURMIENTEEEEE”!!

Ante el grito de José Luís, Chun-Li, Guile y Francisco entraron corriendo a la habitación de Nash, quien en ese momento, se estaba recuperando del somnífero.
-¡Charlie!- exclamó Guile -¿Estás bien?
-Eh… creo que sí…

Miró alrededor de la habitación. -¡Chun-Li! -exclamó-. ¿En dónde estoy…? -preguntó, arrastrando las palabras y llevándose la mano derecha a la sien.
-¡Tranquilo, viejo amigo! -aclaró Guile-. Estás en buenas manos.
-Estás en las instalaciones de Delta Red- le contestó Chun-Li.
-Delta Red, ¿eh? Entonces estamos en Inglaterra-. Siguió mirando y encontró a Francisco y José Luís a un lado de su cama.
-¿Y ustedes… quienes son?
-¡Ah! ¡Perdón! ¡No nos hemos presentado! Mi nombre es Francisco Castillo, o “Blue Púnisher” como quieras llamarme. Y este es mi hermano: José Luís Castillo, o “El Rockero”.
-Agentes de INTERPOL- completó José Luís-. Y perdón por clavarte ese dardo con somnífero, pero si no lo hago, nos haces polvo.
-Está bien, está bien- contestó Nash-. Debo admitir que son muy buenos peleadores. ¿Qué estilo de pelea dominan?
-Los dos somos luchadores profesionales -contestó Francisco-, aunque yo también sé algo de karate.
-Y yo aprendí sambo militar en el Ejército -completó José Luis.

En eso entró Cammy a la habitación. -El disco duro está bloqueado- dijo. -Hasta el momento, no hemos… -observó a Nash que ya estaba despierto. -¡Vaya! -sonrió-. Nuestro amigo ya está bien…
Nash se le quedó viendo fijamente, como si hubiera reconocido a alguien. Las facciones del rostro se le endurecieron y dejaron mostrar una expresión de furia animal. -¡¡¡TÚUUUUUUUUUUUUUUU…!!! -gritó. Saltó de la cama como impulsado con un resorte, ante la mirada asombrada de Guile y Chun-Li. -¡¡ASESINA!! ¡¡¡ASESINA!!!

Nash quiso darle un puñetazo en el rostro a Cammy. -¡QUIETO, NERÓN! -gritó José Luís y le aplicó a Nash una “spear” al costado que lo derribó al piso. Francisco lo sostuvo con una variante de la STF, que aparte del cuello y las piernas, también castigaba un brazo; y José Luís agregó más presión agarrando los hombros de Francisco y jalándolo hacia atrás.
-¡¡SUÉLTENME!!- exigió Nash, mientras forcejeaba con los hermanos Castillo-. ¡¡¿QUE NO SABEN?!! ¡¡¡ELLA ES UNA ESPÍA DE SHADALOO!!! ¡¡¡ELLA TRABAJA PARA SHADALOO…!!!
-Ya no trabajo más para Shadaloo -dijo Cammy, con un tono de voz bajo, pero audible.
-¿Eh…? ¿Qué…? -dejó de forcejear con los Castillo, quienes disminuyeron la fuerza de los agarres-. ¿Qué dijiste?
-Que ya no formo parte de Shadaloo -repitió Cammy, con la expresión triste -. Ahora estoy con Delta Red.
-¡JA! -resopló Nash, sin dejarla de mirar con odio-. ¡No te creo ni una palabra…!
-Cammy dice la verdad, Charlie -intervino Guile. -En muchas ocasiones me ha ayudado a derrotar a Shadaloo.
-Y si aún fuera miembro de Shadaloo, no sería una de mis mejores amigas -terció Chun-Li.
-Bueno -admitió Nash-, a ustedes sí les creeré… Y ustedes dos -se dirigió a los Castillo-, será mejor que me suelten o lo pagarán.
-¡¡AYAYAAAAAAAAY…!! ¡¡HUYUYUUUUUUUUY…!! -se burló José Luís-. ¡ES EL LOCO, YA LLEGÓ Y ME AMENAZÓ! ¡¡AYAYAAAAAAAAY…!! ¡¡HUYUYUUUUUUUUY…!!
-¿Sí? ¿Y tú qué dijiste? -contestó Francisco-, ¿”Ahorita que me suelten, la mato”? ¡OLVÍDALO!
-No somos tan pendejos como para creerle a un lunático- remató José Luís.
-No le haré nada -prometió Nash-. De verdad, no voy a volver a atacarla.
-¡Suéltenlo! -ordenó Guile-. Conozco perféctamente a Charlie, y sé cuándo miente y cuándo dice la verdad.
-De acuerdo -accedió Francisco, mientras soltaba a Nash.
-Pero estaremos vigilando que no intente otra estupidez -dijo José Luis, haciéndole la seña de “te tengo entre ojos”.

Nash se incorporó, se sacudió un poco la ropa y se sentó en la cama. Tanto Francisco como José Luís se fueron cada uno a un costado de la cama, sin dejar de mirarlo. -Bien -empezó Guile-. Necesito… necesitamos que nos digas exáctamente qué fue lo que te pasó -puso una cara de preocupación-. Todos pensamos que habías muerto, que Bison te había asesinado, pero ahora te encontramos vivo.
-Guile… Chun-Li -se dirigió Nash-… ustedes han sido mis amigos y mis aliados de toda la vida, por lo que merecen que les cuente lo que me pasó.

Se aclaró la garganta un poco. -Guile -empezó-, ¿Recuerdas la plática que tuvimos en Tailandia, sobre capturar a Bison?
-Lo recuerdo perféctamente. Recuerdo que a mí me ordenaron buscarte y detenerte en tu intento de ir tras Bison. Ante tu negativa me ofrecí ayudarte…
-Y no quise que me ayudaras porque, para ese entonces, tu ya te habías casado, ya eras padre de una niña,  y no quería que fueras víctima de una posible trampa.
-Cierto -afirmó Guile.
-Pues mis sospechas eran correctas… todo eso era una trampa… una maldita trampa… -completó Nash y empezó a narrar lo que le pasó:

“Recuerdo que llegué a la ‘sala del trono’ de Bison, aunque no sin antes enfrentar a algunos de sus secuaces. Para cuando llegué, alcancé a observar que Bison huía en dirección hacia la cascada. Lo derribé con un ‘sonic boom’ y logré alcanzarlo. -¡Bison, comandante de Shadaloo! -le dije-. ¡Hasta que por fin nos encontramos! ¡Quedas arrestado por los cargos de terrorismo, contrabando, posesión y tráfico de drogas, así como trata de personas! ¡Serás interrogado en cinco minutos, cuando llegue el helicóptero de rescate!
-Interesante… -me contestó -. Disfruta ese tiempo, porque ¡SERÁN LOS ÚLTIMOS CINCO MINUTOS DE TU VIDA!

“Y empezamos a pelear… Bison sacó todo su arsenal de trucos para derrotarme, pero al final, logré derrotarlo. -¡Levántate! -le ordené-. ¡Dime todo lo que sepas!
El muy maldito, empezó a reirse. -¿Qué sucede? -me preguntó. ¿Ya terminaron los cinco minutos que me dijiste?
-¡AÚN NO! -en ese momento, escuché al helicoptero acercarse. -¡Han llegado! ¡SE TERMINÓ, BISON!
-Je je je je… -se volvió a reír… y en ese momento… el helicóptero me disparó por la espalda. Mi propio equipo… mis propios compañeros… ¡Bison los compró! ¡LOS CORROMPIÓ! ¡ME TRAICIONARON!”

-¡¿QUÉ…?! -exclamaron Chun-Li y Guile. Cammy se llevó una mano a la boca y empezaron a salir lágrimas de sus ojos. Tanto Francisco como José Luis expresaron rabia con la cara y con los puños.
Nash ignoró todo esto y continuó con su relato. -Bison me dio el golpe final que me tiró de lo alto de la cascada… y después… nada. Me quedé inconsciente por mucho tiempo. No puedo decir que me quedé dormido, porque no soñaba nada… todo lo veía negro, como si… como si…
-Como si te hubieran puesto anestesia general para una operación -dijo José Luís, acariciándose el mentón.
-¡Exactamente! -afirmó Nash, mientras chasqueaba los dedos. Después de respirar profundamente, prosiguió con el relato:

-Desperté dentro de una especie de sarcófago, y me dí cuenta de que tenía rotos la mayoría de mis huesos; y de estos implantes de piel que ahora tengo. También ví que estaba a mi lado una mujer rubia, como de unos veinticinco años y con un fuerte acento ruso. Se llamaba Helen, según me dijo. Ella se encargó de curarme, de alimentarme y de cuidarme mientras me recuperaba. Al poco tiempo recordé todo lo que pasó… y empecé a odiar a Bison. Por su culpa lo perdí todo… mis ‘amigos’ me dieron la espalda y me traicionaron… Mi familia y las personas que me estimaban creen que estoy muerto… pero eso se lo cobraré a Bison… ahora, no descansaré hasta que me pague con su vida…
-¡NO! -exclamó Guile-. ¡No vas a matar a nadie! ¡Vamos! ¡Tu no eres así! ¿Dónde quedó esa actitud fría y calmada? ¿Dónde quedó ese sentido de justicia que siempre te caracterizó, Charlie?
-¿Y de qué me sirvió todo eso, si al final fue para que me traicionaran y terminara convertido en un monstruo? -le contestó Nash-. Todo ese tiempo estuve creyendo en algo que no existe, pero no descansaré hasta matar a Bison, ¿entendiste? lo he perdido todo, menos este odio que sólo terminará cuando lo elimine… ¡Lo mataré, aunque sea lo último que haga…!

¡PLAF!

Tanto Chun-Li como Guile se quedaron asombrados ante la bofetada que Cammy le dió a Nash. Ni Francisco ni José Luís pudieron evitar hacer una mueca de dolor al respecto. -¡Deja de actuar como un chiquillo malcriado y egoísta! -le espetó. Nash se llevó una mano a la mejilla y miró con furia a Cammy, pero ella no se dejó amedrentar-. ¿Crees que eres el único al que Bison le arruinó la vida?
-Cammy tiene razón -apoyó Chun-Li-. ¿Ya no recuerdas lo que me hizo? ¡Mató a mi padre! ¡Pero no por eso quiero matarlo!
Guile tomó la palabra. -Cuando yo te creía muerto, se me volvió una obsesión vengar tu supuesta muerte. Esa obsesión casi me cuesta el divorcio y mi puesto en la Fuerza Aérea, y caí en una depresión profunda. -se le hizo un nudo en  la garganta. -Después de un tiempo, Bison y yo nos enfrentamos. Casi lo mato…
-¿Y por qué demonios no lo hiciste? -le preguntó Nash.
-Porque me dí cuenta -le contestó Guile- de que, si lo hacía, me volvería igual o peor que Bison… y me dí cuenta de que, hiciera lo que hiciera, tu no regresarías a la vida. Después de eso, varias veces visité tu tumba -sacó una fotografía y se la enseñó a Nash-. ¡Mira!

Nash tomó la foto y la observó con detenimiento. Ahí estaba la tumba sencilla, con un par de botellas de cerveza encima.  -Vaya -expresó-… No es muy agradable ver tu propia tumba (se volvió hacia Cammy). Pero tu, niña, no sé cuál haya sido el “gran daño” que te hizo Bison, si sólo tienes una cicatriz en el rostro.
-Sólo una cicatriz… -repitió Cammy, caminando de un lado a otro-. Sólo una cicatriz… – volvió a repetir, en esta ocasión, alzando los brazos y haciendo énfasis en la palabra “sólo”-. ¡¡¡SÓLO UNA CICATRIZ!!! -gritó mientras se dirigía hacia Nash. Tanto Francisco como José Luis se hicieron para atrás, pensando que Cammy volvería a abofetear a Nash, cosa que no ocurrió. -¡TÚ! ¡CONTÉSTAME UNAS PREGUNTAS! -siguió gritándole a Nash, ya muy enojada y señalándolo continuamente con el dedo. -¿SABES LO QUE ES TENER UN SENTIMIENTO DE CULPA…? ¿SABES LO QUE ES SENTIRSE INDIGNO DE SERVIR A TU PAÍS…? ¿SABES LO QUE ES LEVANTARTE A DIARIO CON REMORDIMIENTOS…? ¿SABES LO QUE ES LA TRISTEZA MÁS ABSOLUTA…? ¿SABES LO QUE ES CARGAR CON MUCHOS CRÍMENTES EN TU CONCIENCIA…? ¿SABES LO QUE ES AMNESIA PROFUNDA…? ¡¿LO SABES?!
-No.
-¡PUES YO SÍ! -le contestó Cammy. ¡Y ES LO PEOR QUE PUEDES SENTIR! -Tomó aire y prosiguió, un poco más tranquila. -Bison no nada más me lavó el cerebro y me volvió su esclava… también me tomó como “conejillo de Indias” para los experimentos genéticos de Shadaloo. ¡Tengo ADN de Lord Bison…! -ante la palabra “lord”, Nash y los hermanos Castillo se quedaron viéndola-. Disculpen, secuelas del lavado… Como decía, tengo ADN de Bison mezclado con mi propio ADN… ¡Es como si estuviera emparentada con ese miserable! Bison también me arrebató mi infancia y buena parte de mi adolescencia… ese período de mi vida está en blanco. Es más, ¡no sé si tengo padres, si están vivos o no! ¡Ni siquiera tengo una tumba para rezarles y llevarles flores…!
-Eso no te exime de culpa -expresó Nash. -Aunque Bison te haya forzado a servirle, sigues siendo tan culpable como él… y un día, lo habrás de pagar.
-Piensa lo que quieras -le reviró Cammy. -No te estoy rogando que me creas…

-Bueno, hermano -se dirigió Francisco a José Luis-, creo que este es el club de “todos queremos darle una buena madriza a Bison”. ¿No te parece?
-Tú lo has dicho, hermano… tú lo has dicho..

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