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SFV: Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 17: La aparición de un gran enemigo.

Después de pasar otros dos “anillos de seguridad” de la misma forma que el primero, el grupo llegó justo a la entrada del rancho. Unos metros antes de llegar, se pusieron pecho a tierra -¿Cuántos guardias ven? -preguntó Guile.
-Ahora sí son bastantes -contestó José Luis-. Son 15 hombres bien armados… y me parece que uno trae hasta una bazooka.
-¿Tanto así? ¿En dónde conseguirán ese armamento?
-De los Estados Unidos, ¿dónde más?.

-¡Déjenmelos a mí! -se ofreció Nash.
-¡NO, NI DE BROMA, COMPADRE! -se negó Francisco-. ¡Aquí no es como en los anillos de seguridad anteriores, donde lo máximo que había eran cuatro custodios! ¡Estos cabrones están tan armados, que te van a dejar como coladera si te acercas!
-Entonces, ¿qué hacemos?
Francisco pensó un momento. -Creo que es un buen momento para aplicar “La Operación Zarigüeya”.
-¿”Operación… Zarigüeya”? -preguntó Guile, perplejo-. ¿Qué demonios es eso?
-La “Operación Zarigüeya”, consiste en hacerle creer al enemigo que nos ha atrapado -explicó Francisco-, y cuando vemos que se ha confiado y baja la guardia… ¡ZAS! ¡Le pateamos el trasero!
-Es la estrategia más rara que he escuchado en mi vida -comentó Guile-, pero podría funcionar.
-Funcionará -afirmó José Luis-. Mi hermano y yo la hemos implementado en el pasado y nunca nos ha fallado.
-¿Y qué es lo que tenemos que hacer? -preguntó Chun-Li.
Francisco hizo la seña de formar “team back” (o por lo menos, una variante del mismo). -Pongan atención: Primero, (wishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishiwishi), y luego, (washawashawashawashawashawashawashawashawashawashawashawashawashawashawashawasha), y después, (chacachacachacachacachacachacachacachacachacachacachacachacachacachacachacachaca) y por último… ¡BOOM! ¡Acabamos con esto! ¿Entendieron?
-Sí, pero… -dudó Chun-Li.
-¿Qué ventajas tenemos sobre ellos? -preguntó Cammy-. Nos superan en número por más de la mitad.
-Cierto -afirmó Francisco-, pero nosotros tenemos, por lo menos, dos ventajas. Uno: nosotros estamos entrenados en estilos de pelea. Ellos solo son unos “tira-golpes” de cantina. Y dos: por lo menos cinco de nosotros podemos lanzar energía qi como forma de ataque a larga distancia… Bueno, en tu caso, con esa patada de taladro que tienes, eres casi como un misil humano. Con eso te pones a la par de nosotros.
-Errr… -intervino Nash-. ¿Podemos dejar eso momentaneamente a un lado, por favor? Es hora de entrar en acción.

Dos de los sicarios vigilaban en frente de unos arbustos, cuando oyeron unos ruidos provenientes de ellos. -¿QUIÉN ESTÁ AHÍ? -preguntó uno de ellos. Se acercaron a los arbustos, los movieron y encontraron a José Luis comiendo una lata de conserva -¡QUIETO AHÍ, HIJO DE TU PUTA MADRE!-. Le gritó uno de ellos mientras le apuntaba con su rifle.
José Luis alzó las manos. -¡Está bien…! ¡Está bien…! ¡Me atrapaste!
-¡Mira! ¡Es un cuico! -gritó el otro-. ¡MUCHACHOS, VENGAN ACÁ!
Seis de los sicarios se acercaron, y en cuestión de minutos “encontraron” a Guile y los demás. -¡MIRA NADA MÁS! ¡AQUÍ HAY MÁS CABRONES!
-¡Son otros dos policías y tres soldados! -dijo un tercer sicario-. ¡Cuatro hombres y dos mujeres…! ¡Y ESTÁN COMO QUIEREN LAS MUJERES!
Cammy y Chun-Li lo fulminaron con la mirada. El sicario ni se inmutó. -¡Así me gusta! ¡Que se me resistan!
-¿Qué hacemos con ellos? -preguntó un cuarto-. ¿Aquí mismo los quebramos?
-¡NO SEAS GÜEY! -gritó el primero-. ¡La descripción de tres de ellos corresponde a la que el jefe tiene! ¡Deben ser muy importantes para él! ¡LLÉVENSELOS AL JEFE Y QUE ÉL DECIDA!
Los otros sicarios agarraron por el cuello y les pasaron los manos por detrás al grupo y se los llevaron adentro del rancho. -Todo va marchando conforme al plan -pensó Francisco, con una imperceptible sonrisa.

Los sicarios metieron al grupo en el “casco” del rancho, a una especie de despacho. En ese despacho había un sofá y dos sillones de estilo “Luis XV”, una alfombra de oso (literalmente) y una vitrina con varias bebidas alcohólicas. También había una chimenea encendida con un cuadro de un bosque arriba. En el fondo había un escritorio, y sentado en el escritorio, había un hombre dando la espalda al grupo. ¡Jefe! -anunció un sicario-. Encontramos a seis hijos de la chingada espiándonos.
El hombre se levantó y rodeó el escritorio, quedando enfrente del grupo. Este hombre llevaba un uniforme idéntico al de los soldados de Shadaloo, salvo que éste era de color gris. También llevaba puesta una capa roja con capucha, y en la cara llevaba una especie de bozal en forma de la parte inferior de una calavera. Con todo eso, se le adivinava una tez morena. -¡Ah! -dijo el hombre, con la voz distorsionada a causa del bozal-, así que tenemos visitas. Bien, bien, bien, creo que al amo le interesará esto. ¡Llévenlos a la fábrica! -ordenó.
-¡Sí señor!

Los sicarios llevaron al grupo a una bodega, ubicada a pocos pasos de ahí. En esa bodega había material químico, necesario para la producción de cocaína. Una vez ahí, los sicarios arrojaron al grupo al suelo y los obligaron a arrodillarse. El hombre de la capa se colocó enfrente de ellos y sacó un celular. Apretó la pantalla y envió una especie de señal. -Ya está -indicó-. En unos segundos, el amo llegará aquí.

(Lean esta parte escuchando “Sweet Dreams” de Marilyn Manson Y Emily Browning )

En eso, se sintió como algo succionaba el aire, y se abrió una especie de agujero negro con matices purpuras. -Así que este es el famoso portal interdimensional del que hablaba Cammy en Nueva York -pensó Francisco.

De ese agujero salió flotando un hombre alto, de tez clara, vestido con una enorme gabardina de color rojo sangre con bordes negros y un par de hombreras y muñequeras metálicas, un cinturón negro con la hebilla dorada, unos pantalones militares también de color rojo sangre, unas botas negras con espinilleras metálicas y en la cabeza llevaba una gorra de plato también de color rojo sangre, con la insignia de Shadaloo dorada en el frente. Este hombre no tenía pupilas ni írises, el cabello lo tenía perfectamente bien recortado y era de color blanco… y no dejaba de mostrar una sonrisa siniestra.

Tanto el hombre de la capa, como los sicarios se arrodillaron. -Amo Bison -habló el hombre de la capa-, encontramos a estos individuos merodeando por aquí.
Bison dirigió una mirada hacia el grupo. Lentamente descendió y se paró en frente del hombre de la capa. -Buen trabajo, AS-M. -felicitó Bison-. Tu labor fue excelente y será recompensada.
-Gracias, Amo Bison -dijo AS-M, con una reverencia.

Con los brazos cruzados, Bison caminó hacia el grupo, que seguía de rodillas. Primero se dirigió a Guile. -¡Vaya vaya vaya…! ¡Pero si aquí tenemos a mi viejo amigo, el general William F. Guile. ¿Acaso me haces una visita de cortesía?
-¡No te saldrás con la tuya, Bison! -le contestó Guile-. He detenido tus planes en el pasado, y lo volveré a hacer esta vez.
Bison se rió. -¡Por favor, Guile! ¡Deja esas muestras de heroísmo barato para otro momento! ¡Esta vez, yo ganaré!

Después, Bison se dirigió a Chun-Li. -¡Y aquí, tenemos a “la mujer más fuerte del mundo”…! ¡La detective Chun-Li! -sonrió con sorna. Y dime… ¿cómo está tu padre, eh?
-¡Pagarás por eso, Bison! -le espetó Chun-Li-. ¡Haré que te arrepientas por haber matado a mi padre!
-Sí, sí… la vieja amenaza de siempre. ¿Sabes algo? Yo maté a mi padre… ¡Y no ando lloriqueando por eso!
-¡MALDITO…! -le gritó Chun-Li.

Bison ignoró el grito y siguió con Cammy. ¡Oh, cielos! ¡Aquí tenemos a Cammy White…! O debería decir… Agente “Killer Bee” -volvió a sonreír-. Y dime… ¿no has pensado en regresar a Shadaloo?
-Regresaré a Shadaloo cuando el infierno se congele, “Lord” Bison -le contestó Cammy, pronunciando la palabra “lord” con ironía.
Bison sonrió otra vez. -Bien, espero que no te tardes mucho en regresar -dijo, con crueldad. Extendió una mano para tocar la mejilla de Cammy, y ella se hizo para atrás, evitando el contacto.

-¡NO TE ATREVAS A PONERLE TUS ASQUEROSAS MANOS ENCIMA, CERDO! -le gritó Nash.
Bison volteó y abrió los ojos -¡Oh! ¡Esto sí que es una sorpresa! ¡Es el teniente Charlie Nash! ¿Qué no se supone que estás muerto?
-¡Regresé de la tumba para matarte, Bison! -exclamó Nash.
-Ah, ya veo… Bien, pues entonces me encargaré de devolverte a la tumba personalmente… y esta vez… sin errores. Bien me dijeron mis hombres que hiciera reconocimiento en el lugar donde caíste, y yo me negué, pues era imposible que hubieras sobrevivido a eso. Para la próxima, me cercioraré personalmente de que estés bien muerto.

Y por último, se dirigió a los hermanos Castillo. -Interesante -dijo-. No recuerdo haberlos visto antes, pero sus caras se me hacen familiares.
-¿El nombre del general José Francisco Castillo se te hace conocido, imbécil? -le preguntó Francisco, con rabia.
Bison repitió lentamente el nombre, y se le vino un recuerdo a la cabeza. -¡Ah! ¡Claro! ¡Ese general impertinente que se la pasaba metiéndose en mis negocios aquí en México…! (chasqueó los dedos) ¡Ya entiendo! ¡Ustedes deben ser sus hijos! ¡No solo heredaron la cara, sino la estupidéz de su padre! Pero no se preocupen… tarde o temprano, los reuniré con él.
-¡HARÉ QUE TE TRAGUES TUS PALABRAS, PENDEJO! -le gritó José Luis.
-¡¡SILENCIO!! -ordenó Bison.

-Amo -intervino AS-M-, ¿qué hacemos con los prisioneros? ¿Los matamos?
-No comas ansias -contestó Bison-. Primero me entretendré un rato con ellos, y despúes los dejaré para que les hagas lo que quieras. ¡Ustedes! -ordenó a los sicarios-, ¡Pónganlos de pié!
Los sicarios levantaron al grupo y los obligaron a ponerse de pié, sin soltarlos. -Bien, bien, bien… ¿Qué voy a hacer con ustedes? -preguntó Bison al aire, mientras caminaba de un lado a otro-. Debo admitir que esto es un entretenimiento delicioso… ¡Ah, ya sé! Los enfrentaré uno por uno… ¡Pero no se preocupen! Los dejaré vivir para que puedan ver mi futura victoria (se detuvo) ¿Quién será el primero que querrá pelear conmigo?
-¡Enfréntame a mí, Bison! -pidió Nash-. Tu tienes tantos deseos de matarme como yo los tengo de matarte. ¡Vamos a arreglar esto de una buena vez!
-¡JE! ¡Sigues siendo tan impulsivo como imbécil! -contestó Bison-, pero si tantos deseos tienes de volver a morir, te concederé tu deseo.
-Veamos quién muere primero -le espetó Nash.
Bison ignoró eso. -¡Tu! ¡Suéltalo! -le ordenó al sicario que tenía agarrado a Nash. Éste lo aventó hacia en frente. -Bien -dijo Bison, mientras cruzaba los brazos-, ¡Empezemos!

Nash se puso en guardia -Espera -dijo-, creo que hay un… cambio de planes.
Bison se sorprendión -¿A qué te refieres con…?
No pudo terminar. En ese momento, Nash se teletransportó justo atrás del sicario que sostenía a Cammy y lo golpeó, liberándola. Entre los dos golpearon a los sicarios que sostenían a Chun-Li y a Guile. Con los Castillo, no fue necesario, pues los dos brincaron, quedando momentáneamente en posición horizontal, “patearon al aire” y se liberaron al derribar a los sicarios con un par de “snapamares”, para después darles un puntapié en la espalda. -“Operación Zarigüeya”, ¡exitosa! -declaró Francisco.

-Bien, Bison -habló Guile-, ahora estamos iguales.
-¡¿PERO QUÉ…?! -exclamó Bison-. ¡AS-M! ¡Haga algo!
-¡MUCHACHOS! -ordenó AS-M a los sicarios-, ¡¡ATAQUEN!!
Los sicarios rodearon al grupo, apuntándoles con sus armas, pero eso no los inmutó, y de inmediato empezó la pelea.

(Lean esta parte escuchando “Cowboys from Hell”, de Pantera)

Guile y Nash golpeaban a dos sicarios y los tumbaron con un “backfist” cada uno. -Una operación fácil -dijo Guile.
-Muy fácil -coincidió Nash, mientras se ajustaba los lentes.
Cammy esquivaba los disparos de un sicario con su agilidad felina y a base de “vueltas de carro”, para lanzarse en un “Hooligan combination” y rematar al sicario con una “frankensteiner”. -¿Eso es todo lo que puedes hacer? -le espetó.
Francisco desarmó a un sicario pateándole el arma -¡Vamos! ¡Pelea como hombre! -lo retó. El sicario le tiraba golpes, pero Francisco los esquivaba sin dificultad, mientras se burlaba de el. -¡Muy lejos! ¡Je je! ¡Buen intento! ¡Mejor suerte para la próxima vez! ¡Estás muy tierno! -le decía. El sicario se enojó tanto que lanzó un derechazo a Francisco, el cual esquivó y, mientras el sicario pasaba de largo, Francisco lo tomó por la cintura y le aplicó un “suplex alemán” que dejó sin sentido al sicario. -Lo dicho… ¡Sólo son tira-golpes!
-¿Quieres ver mi Kung-Fu…? -retó Chun-Li a un sicario-. ¡Te lo enseñaré!. El sicario quiso golpeara, pero Chun-Li le dió un “palm strike”, seguido de un par de cachetadas, una patada lateral y terminó con su “spinning bird kick”, pateando varias veces a su adversario, quien cayó sin sentido.
Tres sicarios atacaron al mismo tiempo a José Luis, que era el más grande del grupo. No quiso complicaciones y atacó a los tres con una “spear” que les sacó el aire. -¡Bah! ¡No voy a perder mi tiempo con basuras como ustedes!

Un sicario apareció en la parte alta de la bodega, en una plataforma y apuntó con su arma. Nash lo vió, se teletransportó justo a un lado del sicario, lo atacó con su “target down” y lo arrojó al suelo, para teletransportarse de regreso con los demás.
En eso, apareció un sicario enorme. -¡NIÑO! -ordenó AS-M-, ¡ENCÁRGATE DE ELLOS!
-¡Ay mamá! -exclamó Francisco-. ¡No sabía que Ralph el Demoledor era sicario!
-¿Por qué siempre nos tienen que tocar gigantones? -lamentó José Luis.
-¡Podemos derrotarlo si lo atacamos todos juntos! -exclamó Guile-. ¿Recuerdan lo que entrenamos días atrás? ¡Es hora de ponerlo en práctica! ¿Están listos?
-¡SÍ! -contestaron los demás en coro.
-Hagámoslo…

Guile se acercó al grandote.
-¡¡FLASH KICK!!. La patada de Guile elevó al sicario por los aires.
-¡¡CANNON SPIKE!! -gritó Cammy. Se lanzó como si tirara una patada voladora, pero de abajo hacia arriba y elevó aún más al sicario.
-¡¡HYAKURETSUKYAKU!!. Chun-Li hizo una variante de su patada múltiple, en esta ocasión saltando en el aire y pateando al sicario varias veces.
-¡¡MOONSAULT SLASH!!. Nash saltó e impactó al sicario, mandándolo hacia abajo, y antes de que tocara piso, los Castillo lo remataron con su ataque combinado de “lariat” y “spear”.

En cuanto terminaron con “el Niño”, vieron que Bison y AS-M huían por la puerta. AS-M activó un mecanismo, cerrando la puerta de acero y dejando atrapados a nuestros heroes. Chun-Li intentó derribar la puerta con su “Hyakuretsukyaku”, pero fue inútil. -Lo siento -se disculpó-. Esa puerta tiene una aleación muy sólida y no puedo derribarla.
José Luis se acercó y examinó la puerta. -No la derribaste, pero la dejaste muy debilitada -observó-. Necesito que me pongan atención. Cada uno va a lanzar un ataque de qi a esta puerta. Cammy, necesito de tu patada de taladro para terminar. ¿Entendido?
-¡Sí! -contestaron los demás en coro.

Chun-Li, Guile, Nash y los Castillo se colocaron en una línea horizontal, enfrente de la puerta y a una buena distancia. -A mi señal… ¡AHORA! -indicó José Luís.
-¡¡SONIC BOOM!!
-¡¡KIKKOKEN!!
-¡¡SONIC!!
-¡¡PUÑO DE HIERRO!!
-¡¡CRUZ ROCKERA!! Cammy… ¡¡AHORA!!
-¡¡SPIRAL ARROW!!

Los ataques de qi impactaron la puerta, y Cammy terminó de derribarla. Sin embargo, un enorme pedazo de concreto se desprendió y cayó. -¡¡OH, NO!! -exclamó Cammy.
Nash no perdió el tiempo y se teletransportó a donde estaba Cammy. -¡¡SONIC SCYTHE!! -gritó. La patada de Nash hizo añicos al concreto y evitó que matara a Cammy. -¿Estás bien? -le preguntó a Cammy, mientras los demás se acercaban.
-Sí, gracias -contestó.
-Perdóname -dijo José Luis-. Fue mi culpa. Nunca consideré que hubiera una especie de trampa.
-No te preocupes -lo tranquilizó Cammy-. Nadie podía adivinar eso.

En cuanto salieron, encontraron a AS-M, a Bison y a más sicarios. Bison se elevó en el aire. -AS-M, encárgate de ellos -ordenó, mientras abría otro portal interdimensional y escapaba por ahí.
-Entendido, Amo. ¡MUCHACHOS! ¡ATAQUEN! -ordenó AS-M.
-¡SI!

-General Guile, solicito su permiso para hacerme cargo de “Skéletor” -pidió Francisco-.
-Permiso concedido. Nosotros nos aseguraremos de que sus hombres no intervengan.

Francisco se dirigió a AS-M. -Muy bien, cara de hueso. Esto será entre tu y yo (se puso en guardia). ¡Es hora de tu castigo!
AS-M también se puso en guardia. -¡Fierro, pariente!

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