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SFV: Una sombra cae… el fánfic.

Capítulo 18: Venganza.

Francisco y AS-M empezaron con su batalla, mientras Guile y los demás se cercioraban de que nadie interviniera. Los dos empezaron con una “toma de réferi”. -¡No sabía que habías entrenado lucha libre, Skéletor!” -masculló Francisco-.
-Tengo mis secretos, buchón -contestó AS-M.

AS-M sorpendió a Francisco con un cabezazo y un puñetazo a la cabeza que lo tiró. Quiso rematar con un codazo, pero Francisco… o mejor dicho, Blue Púnisher se quitó a tiempo. AS-M se incorporó de inmediato para evitar un pisotón de Púnisher. Volvieron a realizar una “toma de réferi”, pero ahora Púnisher tomó la ventaja y castigó con un “costalazo” a AS-M y lo atacó con un “candado al cuello”. -¿Te rindes…? -le preguntó.
-¡NUNCA! -contestó AS-M, quien extendió una pierna y alcanzó a patear a Púnisher para liberarse.

Guile y los demás estaban muy ocupados antendiendo a los sicarios. Golpes, patadas y proyectiles qi volaban por doquier. Un sicario sacó una pistola, apuntó y disparó, dándole a Chun-Li en el hombro. -¡CHUN-LI! -gritó Púnisher, descuidando la batalla.
AS-M aprovechó para golpearlo en la cara y tirarlo -¡No te distraigas! -le reclamó-. ¡Nuestra pelea está aquí, no allá! -exclamó al tiempo que lo pisaba en el abdomen. Púnisher golpeó la corva de AS-M para liberarse, se incorporó y lo pateó en la espalda. Se esperó a que AS-M se incorporara. -Vamos… ¡LEVÁNTATE! -le gritó. En cuanto se levantó, Púnisher corrió hacia AS-M, lo tomó de la cabeza y le estrelló la cara contra su rodilla con un “facebuster knee smash”, mandándolo otra vez al suelo.

Mientras tanto, José Luis… o mejor dicho, El Rockero, vió a quien le disparó a Chun-Li. Corrió hacia él y le aplicó una “spear”. Después lo levantó, lo agarró por el cuello y lo impactó contra el suelo con su “tuner chokeslam”, para después rematarlo con su “bass, guitar and drums” (secuencia de quebradora, gutbuster y terminada en “falcon arrow”). -¡Eso te enseñará! -le dijo al sicario, ya sin sentido.

-¡Chun-Li! -exclamaron Guile, Nash y Cammy al mismo tiempo.
Se acercaron a donde estaba ella, sentada en el suelo, tomándose el hombro sangrante. -¡Déjame revisar! -le pidió Guile-. Chun-Li se quitó la mano del hombro y Guile examinó la herida. -Afortunadamente, sólo fue un rozón -declaró-. ¡Necesitamos llevarla a la unidad móvil!
-¡NO! -pidió Chun-Li-. ¡Quiero quedarme aquí hasta el final!
-¡No puedes hacer eso! -dijo Cammy-. Aunque haya sido un rozón, estás perdiendo sangre.
-¡No me importa!
-Entonces déjame ayudarte.
Cammy abrió uno de los compartimientos que tenía en su muslo derecho, y de ahí sacó un rollo de venda y un palo. Procedió a hacerle un torniquete. -Con esto detendremos la hemorragia.
-Gracias, Cammy.
En eso se les unió El Rockero. -Aún así, es necesario pedir refuerzos.
-Cierto, pero las bengalas las dejamos en la entrada, y no hay tiempo para ir por ellas -observó Guile.
-¡No hay problema! ¡¡CRUZ ROCKERA!! -gritó El Rockero y lanzó su ataque de qi al aire. Al cabo de unos segundos, explotó como si fuera una bengala. -Con eso será suficiente.

Y Blue Púnisher y AS-M seguían con su escaramuza. Para ese entonces, Púnisher había vuelto a tirar a AS-M con su combinación de derecha, izquierda, “backfist” y patada alta. AS-M se puso de rodillas. -Muy bien… ¡Ya tuve suficiente! -declaró. Se levantó de un brinco y extendió su mano derecha.
Al mismo tiempo, la gema que Nash tenía en la cabeza empezó a brillar, y Nash cayó de rodillas -¡Nash! ¿Qué te pasa? -preguntó Cammy, preocupada.
Nash ignoró la pregunta -¡¡PÚNISHEEEER!! -gritó-, ¡¡TEN CUIDADO!! ¡¡¡TIENE PODER PSÍQUICO!!!
-¡¿QUÉ?! -preguntó Púnisher, sorprendido.
-¡¡PSYCHO SHOT!! -gritó AS-M. De su mano salió una esfera de luz violeta que impactó a Púnisher, y lo mandó volando de regreso a la bodega, derribando dos mesas en el trayecto.
AS-M también entró a la bodega, y encontró a Púnisher incorporándose y limpiándose la sangre de la boca. -¡Vaya! Así que tu amo te ha enseñado trucos, perro -masculló Púnisher-. ¡PERO DOS PUEDEN JUGAR EL MISMO JUEGO! ¡¡PUÑO DE HIERRO!!
AS-M esquivó el ataque saltando, pero Púnisher lo recibió con un rodillazo al estómago y lo remató con un “DDT”. Acto seguido, le aplicó un “súplex vertical” sobre una mesa, lo levantó y rompió otra mesa con un “spinebuster”. AS-M se levantó y contraatacó con una patada de savate que impactó a Púnisher en el estómago. -¡¡AAAAARGH!! -gritó y se dobló hacia enfrente, aprovechando AS-M eso para darle un golpe de martillo en la espalda, tirarlo, y darle una patada en las costillas.

En ese momento, Guile y los demás entraron a la bodega. AS-M se preparaba para dar el último golpe. -¡¡MUERE!! -gritó, al tiempo que corría hacia Púnisher, saltaba y se preparaba para caerle con un puñetazo a la nuca.
-¡¡CUIDADOOO!! -gritó Chun-Li. Púnisher alzó la vista, y cuando AS-M estaba a punto de impactarlo, Púnisher se le adelantó y lo golpeó en la quijada con un efectivo “uppercut” que lo envió hacia atrás y, de paso, le quitó la máscara de calavera que llevaba puesta.

Púnisher terminó de levantarse y corrió hacia donde estaba AS-M. -Bien -declaró-. Veamos quién se ocultaba detrás de esa máscara. Púnisher lo volteó, lo levantó y le hizo hacia atrás la capucha que aún llevaba puesta. Lo que vió, lo dejó helado. -¡¿TÚUUUU?! -preguntó, dando un grito-. ¡¡VÍCTOR GORDOA!!
-¿Víctor Gordoa? -repitió El Rockero, mientras se ponía pálido-. ¡AY NO…! Hermano, por lo que más quieras, no vayas a hacer una pendejada, por favor…
-Hola, “pariente…” -dijo Gordoa, burlonamente-. ¿Me recuerdas…?

(Lean esta parte escuchando “Mátate Teté”, de Molotov)

Las facciones de Púnisher cambiaron por completo, de mostrar sorpresa, a mostrar ira. -¡¡¡HIJO DE TU CHINGADA MADRE!!! -gritó. Golpeó en la cara a Gordoa, lo levantó y lo lanzó hacia una esquina, donde le dió una andanada de golpes hasta sentarlo; para seguir con un concierto de pisotones al pecho (“mudhole stomping”). Lo levantó, lo llevó a una pared y le estampó la cabeza hasta abrirle una herida en la frente y casi dejarlo inconsciente.

-¡¿QUÉ LE PASA, DETECTIVE?! -gritó Guile.
-¡DETENTE, POR FAVOR! -gritó Chun-Li.
-Hermano… ¡NO VALE LA PENA! -suplicó El Rockero.
Pero Púnisher no oía razones. Ya no quedaba rastro del hombre simpático y bonachón que hacía reír a todos con sus ocurrencias y que siempre hacía un chiste de todo. Lo había sustituído un verdadero animal salvaje, preso de una furia incontrolable, que no se detendría hasta ver muerto a su contrario. En ese estado, Púnisher seguía con su labor destructiva, al montársele en el pecho a Gordoa, y darle una serie de golpes con los puños en la cara hasta el cansancio. Se levantó y lo pateó con saña muchas veces. Gordoa ya no sentía lo duro, sino lo tupido, y era incapaz de defenderse.

-NO MÁS, POR FAVOR… ¡NO MÁS! -pidió Cammy, alarmada.
Pero Púnisher siguió haciendo oídos sordos. Dicen que, cuando un animal está en una situación de estrés, su corazón no bombea tanta sangre al cerebro para mejor enviarla a las extremidades, ya sea para pelear, o para defenderse. Eso mismo había pasado con Púnisher. Ya no razonaba. Sólo pensaba en atacar, atacar… y matar. Púnisher decidió terminar el sufrimiento de Gordoa. Lo levantó y le aplicó una “powerbomb” con mucha fuerza. Lo volvió a levantar y le aplicó un “martinete” con ganas de destruirle el cuello a Gordoa. Lo levantó una última vez y le aplicó su “pena capital” con una fuerza que hizo retumbar toda la bodega.

Y justo cuando lo iba a rematar, Púnisher vió algo: una sierra eléctrica de cadena. La tomó, buscó una tomacorriente y la conectó. Se regresó a donde estaba Gordoa, mientras arrancaba la sierra. Al verlo, Gordóa entró en pánico y quiso huir. Púnisher lo evitó pisándole la capa. En el rostro de Púnisher había una sonrisa sádica y respiraba agitadamente. -Y dime, pinche culero… ¿quieres sentir lo que ella sintió? ¿Quieres ver cómo todos y cada uno de tus miembros son cortados con esta sierra, antes de terminar con tu vida…? ¿Lo quieres…?
-¡¡ALTO, POR FAVOR!! -gritaron Chun-Li, Cammy, Guile y Nash al mismo tiempo.
-No… lo haga… compa -suplicó Gordoa.
-¡Ah! ¡Me pides que no lo haga, pinche puto! -le contestó Púnisher-. Y cuando ella te lo pidió, ¿le hiciste caso…? ¿Eh…? ¡Por supuesto que no, cabrón! ¡Y así como tu no te compadeciste de ella, yo no me compadeceré de tí, miserable! -exclamó, y se dispuso a dar el primer corte.

-¡PÚNISHER! ¡DETENTE! ¡NUNCA ES BUENA LA VENGANZA! ¡¡¡ESO TÚ ME LO ENSEÑASTE!!!-gritó Nash.
-¡SUFICIENTE! ¡¡CRUZ ROCKERA!! -gritó El Rockero.
El ataque de qi del Rockero impactó en Blue Púnisher, quien al momento soltó la sierra eléctrica y cayó hacia atrás. Nash se teletransportó hacia donde estaba Gordoa, lo tomó y le absorbió el poder psíquico. Los demás se acercaron y Guile aprovechó para sacar unas esposas y colocárselas a Gordoa. -¡Quedas arrestado! -le dijo Chun-Li.
José Luis siguió de frente y se reunió con su hermano. Francisco lo miró con desprecio -¿Por qué, hermano…? -le recriminó-. ¿Por qué no me dejaste terminar con ese cabrón?
-¡¡REACCIONAAA!! -le gritó José Luís, mientras lo sacudía y le daba dos cachetadas-. ¿Qué es lo que me has dicho siempre? “¡NO SOMOS ASESINOS!” ¡No vale la pena que te rebajes a su altura! ¡NO – TE – REBAJES!
-Pero… yo… yo quería… -quiso hablar Francisco, pero al final rompió a llorar de rabia.
José Luis lo abrazó -Está bien, está bien. Aquí está tu hermano. Tranquilo, todo ha terminado.

En ese momento, llegó la Gendarmería Nacional. -Tarde, como siempre -suspiró José Luis.
-¡Revisen todo el lugar! -ordenó el comandante. Encontraron varias toneladas de cocaína listas para ser enviadas, una caja fuerte con varios dólares en efectivo y un retrato de una estrella de cinco puntas, con la cabeza de una cabra inscrita en ella y con varias inscripciones de algo que parecía un texto en hebreo, así como un busto de Jesús Malverde. El comandante y un oficial se acercaron a donde estaba Gordoa. -¡Víctor Gordoa! -exclamó el comandante-. ¡Ya teníamos mucho tiempo buscándote!
-Mi comandante -habló el oficial-, este tipo está muy malherido. ¡Hay que llevarlo a un hospital!
-Pues que lo lleven, y que quede en calidad de detenido por los cargos de posesión y tráfico de drogas, robo a mano armada, lavado de dinero y posesión de armas para uso exclusivo del ejército.
-Agregue un cargo más, comandante -habló Francisco-: El asesinato de Laura Díaz Serrano y de su hijo.
-¡¿QUÉEEE?! -exclamaron Guile y los demás en coro.

-¡AUCH! -se quejó Chun-Li, llevándose la mano al hombro vendado.
-¡DEMONIOS! ¡Se me olvidó que estás herida! -exclamó Guile.
-Déjame revisar -intervino Cammy-. ¡La herida se ha vuelto a abrir! ¡Hay que ir a un hospital ahora!
-Esperen, creo que puedo hacer algo -dijo Nash. La gema que tenía en la frente volvió a brillar, y un halo de luz azul turquesa rodeó su mano y brazo derechos. Así la colocó Nash sobre el hombro de Chun-Li. Nash cerró los ojos, como si se estuviera concentrando. Unos segundos después, la herida dejó de sangrar y estaba curada.
-¡Cielos! ¡Gracias, Charlie! -exclamó Chun-Li-, pero… ¿cómo sabías que podías hacer eso?
-Eso mismo quisiera yo saber -admitió Nash-. Sólo fue una corazonada y lo intenté.

Llegó un helicóptero y se llevó a Gordoa, fuertemente custodiado, rumbo a un hospital. El grupo regresó a la Guarnición Militar y se reunió en el comedor. Francisco tomó asiento, con una cara que mostraba entre furia y tristeza, mientras Guile se colocaba en frente. -Bien, Detective -empezó-. Espero que tenga una explicación para que haya casi matado a ese sujeto.
-Y la tengo, general -contestó Francisco-. No solo se la debo a usted, sino a todos mis compañeros, y en especial a mi compadre Nash, con quien he quedado como un pésimo maestro.
-Tus razones habrás tenido, no te preocupes -lo tranquilizó Nash.
-Podemos empezar por que nos diga quién fue esa Laura Díaz, que mencionó, Detective -reanudó Guile.

Francisco tomó aire y empezó su explicación. -Bien. Laura Díaz Serrano era mi esposa… y Gordoa la mató junto con mi hijo -explicó. Se hizo un silencio sepulcral en la habitación. Francisco continuó: -Esto pasó cuando aún era miembro de la AFI. Ahí conoci a Laura, pues la asignaron a mi escuadrón. Al poco tiempo nos hicimos amigos, y después, novios. Después de un año de noviazgo, y de estar compartiendo casos, alegrías y frustraciones, decidimos unirnos para toda la vida y nos casamos. En ese intervalo, la AFI le dió un golpe tremendo al narcotráfico, al capturar a uno de los lugartenientes del Cártel de los Zetas, Joaquín Gordoa, hermano de Víctor. Yo participé en ese operativo… y de hecho, fui yo quien arresté a Joaquín. Víctor no se quedó con los brazos cruzados y juró vengarse de mí, y lo hizo de la forma más brutal…

“Al año de habernos casado, Laura me dió la alegría más grande que me pudo dar, al decirme que estaba embarazada. Yo iba a ser papá. Y ahí fue cuando Víctor Gordoa se vengo… Estaría mi esposa por el sexto mes de embarazo cuando Gordoa la secuestró y se la trajo… a ese rancho. Cuando fui a buscarla me la encontré… en un campo cercano a ese maldito rancho… cortada en pedazos…”

Francisco se detuvo un poco. Guile y Nash mostraron rabia, mientras que Chun-Li y Cammy se tapaban la cara con las manos y lloraban silenciosamente. -Según los reportes del Servicio Médico Forense -continuó Francisco-, a mi esposa primero le abrieron el vientre para sacarle a mi hijo de las entrañas, y después la cortaron con una sierra, ignoro si fue la misma sierra eléctrica que encontré en la bodega esa, de tal forma que sufriera lenta y dolorosamente, para terminar por cercenarle la cabeza…

Nash le dió un puñetazo a la pared -¡¡AAAAARRRRGGGGHH!! ¡MALDITOS…! -gritó-. ¡¡SON UNOS MALDITOS!!
-¿Y tu hijo…? -preguntó Chun-Li-. ¿Qué fue de tu hijo?
Las lágrimas empezaron a salir de los ojos de Francisco. -A mi hijo… lo encontraron calcinado… Parece ser que lo ofrecieron como sacrificio en una especie de rito satánico.

-¡No… puede… ser…! susurró Cammy y rompió a llorar. Nash corrió a abrazarla y la consoló.
-Alguna vez te dijimos… que esa gente era capaz de hacer cosas terribles -musitó José Luis-. Aquí tienen una muestra de lo miserables, infelices, desgraciados y culeros que pueden ser esos hijos de su puta madre.
-Lo peor vino después -retomó Francisco su relato-. Después de enterrar tanto a mi esposa como a mi hijo, caí en una terrible depresión. Me volví parco, irascible, violento. Tuve que dejar la lucha libre un buen tiempo, después de que confundí a un compañero y lo agarré a golpes en un entrenamiento… y por si fuera poco, me volví dependiente de la botella. No al grado de ser un alcohólico, pero sí estuve a punto de volverme. Afortunadamente, se cruzó en mi camino un sacerdote católico, que me ayudó a regresar al buen camino. Ese sacerdote fue quien me enseñó a no buscar la venganza para resolver los problemas, que eso sólo me volvería igual que mi agresor. Volví a la lucha libre y me reintegré a la AFI. Y decidí tomar esas experiencias negativas en algo positivo, pues así surgió mi personaje de “Blue Púnisher”… aunque esta vez, me ví más “Púnisher” que “Blue” -terminó con una ligera sonrisa.
-¿Bison… tuvo algo que ver? -preguntó Guile.
-No -contestó Francisco-. Bison es inocente de ese cargo, por muy raro que suene. En aquellos días, Gordoa aún pertenecía al Cártel de Los Zetas. Tiempo después tuvo un desacuerdo con los hermanos Beltrán Leyva, y formó el cártel de Los Eses, bajo la sombra de Shadaloo.

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