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SFV: Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 19: El interrogatorio.

Un soldado del Ejército Mexicano entró y tuvo una pequeña plática con Guile. -Me acaban de avisar que sí tienen un cuarto disponible, pero sólo tiene dos camas -anunció.
-Vamos a verlo -sugirió Nash.

El soldado los llevó al cuarto, ubicado en una de las esquinas de la Guarnición. Este cuarto daba al patio. -Bien -dijo José Luís-. Este problema se resuelve muy fácil: Chicas, dentro; hombres, fuera.
-Me parece justo -indicó Guile-. Sería bueno que los cuatro hombres que estamos hagamos guardias de dos horas cada uno.
Nash y los Castillo asintieron -Pido la primera guardia -se ofreció Francisco-. No tengo sueño y, definitivamente, no creo poder dormir esta noche.
-Petición concedida, Detective -asintió Guile-. Tómese su tiempo.

Los hombres sacaron unas bolsas para dormir y las extendieron afuera del cuarto, mientras las mujeres se acomodaban dentro del mismo. Una vez que todos estaban dormidos, y que la guardia de Francisco había terminado, Nash fue a tomar su lugar. -Entiendo como te sientes -le dijo-, y para nada has quedado como un pésimo maestro. Todo lo que me has enseñado es lo mismo que tu ya habías aprendido y aplicado una vez. Y sobre que hayas perdido el control, no te preocupes. Todos podemos perderlo alguna vez.
-Gracias, compadre -contestó Francisco-. Y sí, tienes razón. Todos tenemos a nuestro “Mr. Hyde” dispuesto a salir cuando menos lo esperamos.

A la mañana siguiente, la banda de guerra que hacía honores a la Bandera, se encargó de despertar al grupo… o más bien, a casi todo. José Luis fue el encargado de hacer la última guardia, y participaba desde lejos en los Honores a la Bandera, haciendo el saludo militar hacia donde los soldados estaban izando la bandera de México. Una vez que terminó la ceremonia, regresó con los demás. -Ya saben, costumbres que no se pueden olvidar -les dijo a los del grupo. Después le habló a Francisco. -¿Qué pasó, carnal? ¿Pudiste dormir?
-De ninguna manera -le contestó Francisco-. Apenas y pude pegar el ojo anoche -admitió.

Sacaron sus provisiones para desayunar. Mientras estaban en eso, un soldado llegó y fue a donde estaba Guile. Le entregó un papel y se despidió como militar. Una vez que el soldado se retiró. Guile revisó el papel. -Bien, damas y caballeros, aquí tengo el nombre y la dirección del hospital donde Gordoa está internado -anunció-. En una hora vendrá un helicóptero por nosotros y nos llevará allá.
-¿Y como para qué querríamos ir a un hospital? -questionó José Luis-. No creo que sea para llevarle tarjetitas de “recupérate pronto”.
-No, por supuesto que no será para eso -contestó Guile-. Tenemos que interrogarlo sobre los háckers desaparecidos.
-Cierto. También hay que interrogarlo sobre qué significa “CHAINS”… la carpeta que nos encontramos en el disco duro.

-Voy con ustedes -decidió Francisco.
-¿Está usted seguro, Detective? -le preguntó Guile.
-Seguro. En estos casos, siempre será bueno que esté presente un criminólogo.
-Pero… ¿y si vuelves a perder el control? -preguntó Chun-Li.
-Yo iré con él -decidió José Luis-. Mi hermano y yo hicimos un pacto, por el cual, si uno de los dos perdíamos la cabeza, el otro se encargaría de calmarlo.
-Y mi hermano respetó ese pacto -recordó Francisco.

-Yo también voy con ustedes -pidió Nash.
-Charlie… esta vez no -le dijo Guile.
-Es que… vamos a un hospital y… bueno… si te ve un paciente con problemas de los nervios… pues… tu sabes… -explicó José Luis.
-Además -continuó Guile-, ese es un helicóptero pequeño: sólo tiene cupo para cuatro pasajeros, y ya con Chun-Li, el Detective, el Soldado y yo, ya estamos completos.
Cammy abrió los ojos. -Entonces… ¿yo tampoco puedo ir?
-Lamentablemente, no -contestó Guile-. Delta Red no tiene ninguna petición de interrogatorio para ese tipo. Solo tenemos ese requerimiento INTERPOL y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Pero no te preocupes, tu misión será hacerle compañía a Charlie. No sería justo que se quedara solo aquí.
Tanto Cammy como Nash se cruzaron de brazos -Está bien -dijeron al mismo tiempo y con expresión triste.

A la hora, llegó el helicóptero. Lo abordaron Chun-Li, Guile y los Castillo, con rumbo al hospital.

Hospital de Zona Número 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Ciudad Juárez, Chihuahua.
México.

El helicóptero aterrizó en el helipuerto ubicado en el techo del hospital. -Oye, carnal -le dijo José Luis a Francisco-, si tu no mataste a Gordoa, me cae que aquí sí lo van a hacer.
Francisco no contestó.
-No lo entiendo, Soldado -intervino Guile.
-Es que, por lo general, la atención médica en estos hospitales es pésima… Y no por culpa de los médicos, sino por falta de medicamentos, de instrumental, de aparatos para diagnóstico… -explicó José Luis-. Luego dan citas para seis meses, cuando se necesitan para seis semanas o menos. Es un desorden aquí.

El doctor encargado de piso los estaba esperando en ese pequeño helipuerto, y los llevó a la habitación donde se recuperaba Gordoa. Estaba postrado en una cama, con una mascarilla de oxígeno y llevaba un collarín rígido. Tenía el rostro lleno de moretones. La herida que Francisco le había hecho en la frente, estaba saturada y mostraba quince puntos, y la sutura estaba reforzada con unos vendoletes. Así mismo, tenía el ojo izquierdo morado y semicerrado. -¿Acaso vienes a rematarme, pariente? -preguntó en cuanto vió a Francisco entrar.
-No -le contestó-, yo no soy igual de miserable como tú.
-Venimos a hacerte unas preguntas -intervino Guile-, y más vale que las respondas.
-¿Y si no quiero? ¿Y tú, quién eres para hacerme preguntitas? -contestó Gordoa, altanero.
-Estamos autorizados por el gobierno local para hacerte este interrogatorio -explicó Guile. Se llevó las manos a la espalda y preguntó: -¿Qué sabes tú, de los hackers secuestrados por Shadaloo?
Gordoa puso cara de extrañado. -¿De qué me estás hablando, “milico”? ¡Yo no sé nada de los asuntos de mi patrón!
-¡Mira mira mira…! ¡NO TE HAGAS GÜEY! -intervino José Luis-. ¡Bien que sabes de lo que te estamos hablando!
-¡TE ESTOY DICIENDO QUE NO SÉ NADA, CABRÓN! ¡AUCH! –gritó Gordoa, adolorido-. ¡Yo solo sé de pasar coca al otro lado!
-Interesante declaración –dijo Chun-Li-, pero por el momento, no es lo que estamos buscando… aunque… tal vez eso le guste saberlo tanto a las autoridades locales como a la DEA.
Gordoa la miró con odio y resopló.

Y mientras ocurría el interrogatorio, en la Guarnición Militar, Nash se entretenía entrenando en una zona con pasto y árboles, solo. Corría y saltaba de un lado a otro, mientras tiraba golpes, patadas y ataques de qi al aire.
-¡Vaya, vaya! ¿Así es como entrenas ahora… o te estás peleando con “El Hombre Invisible”? -le preguntó alguien.
Nash volteó hacia donde salía la voz y se encontró a Cammy, cruzada de brazos y recargada en un árbol. -Ja-ja. Mucha gracia. -contestó Nash-. Prefiero entrenar así, que no entrenar. No quiero volver a tener baja de entrenamiento.
Cammy se acercó a Nash. -Y… ¿no te hace falta un compañero de entrenamiento? -le preguntó a Nash.
-Pues… sí me gustaría pero… no he encontrado a nadie.
-¡Pero si lo tienes frente a tus ojos!
Nash abrió los ojos, sorprendido. -¿Tu…? ¿Estás segura? Es que… yo…
¡Oh! ¡Vamos! -reclamó Cammy-. ¡No sería la primera vez que entreno con hombres! -se llevó una mano a la barbilla y arqueó las cejas, sonriendo-. ¡AAAAHHH! Y ahora que me acuerdo, ¿Acaso no querías romperme la cara hace unos días? -le preguntó, con tono inquisidor.
-Bueno… yo… este… pero eso fue… -trastabilló Nash.
-¡No hay peros! ¡Ésta es tu oportunidad! ¡Vamos! (se puso en guardia) ¡Enfréntame!
Nash se dió por vencido y también se puso en guardia. -Está bien…

Cammy empezó a contar: -¡UNO! ¡DOS! ¡TRES! ¡A PELEAR!
Y los dos se trenzaron en combate. Intercambiaron golpes y patadas que fueron bloqueadas y se separaron, para volverse a batir en un intercambio de golpes y patadas sin cuartel. Se volvieron a separar. -¡¡SONIC!!
Cammy esquivó el ataque de qi de Nash con una vuelta de carro y saltó. -¡¡CANNON STRIKE!!
Cammy lanzó una patada voladora a gran velocidad que, si no impactó a Nash, fue por que se teletransportó hacia atrás de Cammy. -¡¡SONIC SCYTHE!!
Afortunadamente, Cammy se dió cuenta y esquivó el ataque de Nash con un salto mortal hacia atrás. Después de esto, se volvieron a lanzar y a intercambiar golpes y patadas, nuevamente infructuosas… hasta que Nash pateó con éxito a Cammy, quien fue a dar contra el árbol. -¡¡CAMMY!! -gritó Nash, mientras se acercaba corriendo a donde estaba Cammy, tirada y doliéndose-. ¡PERDÓNAME! ¡¿ESTÁS BIEN?!
Cammy vió a Nash de reojo e hizo una barrida con ambas piernas, trabando a Nash y tirándolo. -¡NO ES MOMENTO PARA DISCULPAS, NI PARA PREGUNTARLE AL CONTRARIO SI ESTÁ BIEN! -exclamó.
Nash la vió, perplejo. -Pero… yo solo me preocupaba por tí…
-Y te lo agradezco mucho. Pero en este momento, no somos compañeros, sino rivales. En cuanto terminemos esta pelea, podremos preocuparnos el uno del otro el tiempo que queramos; pero por ahora… ¡A PELEAR!

Y Cammy y Nash se volvieron a batir en duelo…

-A ver, compa… -dijo Francisco, llevándose una mano a la cara en un ademán de desesperación y caminando de un lado a otro de la habitación-, no… estás… ayudando… ¿entiendes…? ¡NO NOS ESTÁS AYUDANDO! -le gritó.
-Ya te dije todo lo que sé, pinche azul -reclamó Gordoa-. Yo solo soy un soldado de Shadaloo.
-Calma, hermano… ¡calma! -intentó tranquilizarlo José Luis-. Déjame intentarlo -se dirigió a Gordoa-, A ver, cabroncito… ¿La palabra “CHAINS” te dice algo?
-Esa palabra no me dice nada -contestó Gordoa-. Si quieren saber algo, pregúntenle a los hombres de confianza del Amo Bison: el Amo Vega, el Amo Balrog y el Amo FANG.
-¡FANG! -exclamó Guile-. ¿Qué no era el nombre de una carpeta que sacamos de ese disco duro?
-Sí, así es -confirmó José Luis-. Así que FANG es el nombre, o el alias, de un miembro de Shadaloo… Interesante.
-Entonces, ya tenemos un nuevo nombre qué agregar -declaró Chun-Li. Después le habló a Gordoa -A propósito, ¿reconoces el nombre de Sagat?
-Sagat… ¡JA! ¡Ese perro traidor no es más mi amo! -contestó Gordoa.
-Okey ooookeeeeeeeyyyyy -intervino Francisco-. Por lo menos no nos iremos tan en blanco. A ver, infeliz -le habló a Gordoa-, te propongo un trato: si colaboras con nosotros, haré lo posible para conseguirte una reducción de condena. No pasarás tanto tiempo en el bote.
-¿Y si no quiero? -contestó Gordoa.
-Bien, en ese caso… a mis amiguitos de la DEA les encantará saber que estás aquí… Estás en la lista de los más buscados del otro lado, ¿sabes? No tendría ningún problema en perdirle a mi gobierno que acepte la petición de extradición que han hecho los Estados Unidos y de que acabes en un penal de allá… y ahí sí… con sus leyes… NO TE LA VAS A ACABAR.
-¿Tengo un plazo para pensarlo?
-Te doy una semana, nada más. Después, vete despidiendo de este pais y acostumbrando a una fría celda de allá…

Entró el médico. -Disculpen, pero el interrogatorio ya no puede durar más. Tengo que checar al paciente -informó.
-No se preocupe, doctor -contestó Guile-. Nuestra labor ha terminado.
-Nada más una pregunta, doctor -intervino Francisco-, ¿en cuánto tiempo darán de alta a este sujeto?
-Pues… ha estado evolucionando notablemente y… según mis cálculos… en una semana lo daríamos de alta.
-Bien, doctor. Eso era todo lo que quería saber.

En cuanto salieron de la habitación, Francisco buscó al encargado de la vigilancia. Después de identificarse y de comentarle el acuerdo al que había llegado con Gordoa, le preguntó a dónde iban a trasladar al prisionero. Cuando le informaron, hizo esta petición: -Pónganle triple vigilancia. Es un sujeto peligroso que sigue las órdenes de sujetos más peligrosos. Y cuando llegue a donde lo van a trasladar, estenlo vigilando día y noche, por favor.
Una vez terminado, se reunió con los demás y se dirigieron al techo del hospital, para abordar el helicóptero que los llevaría de regreso a la Guarnición Militar. -Una pregunta, Detective -habló Guile-, ¿A qué prisión van a llevar al soldado de Shadaloo?
-A un penal de máxima seguridad -contestó Francisco-: El Centro Federal de Readaptación Social “El Altiplano”, y está en el centro del país.
-¿Y es un lugar seguro?
-Bueno… lo era, hasta que uno de los “inquilinos” escapó haciendo un tunel.

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