Fanfics

SFV: Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 22: Celebración… arruinada.

-Bien -dijo Nash, cuando todo terminó-, creo que lo mejor es que me vaya a mi habitación…
-No, no te vayas -pidió Cammy-. Quédate conmigo, aunque sea sólo esta noche, ¿sí?
Nash sonrió. -Esta bién -accedió-. De cualquier forma, no quiero irme.
Y volvieron a acomodarse en la cama, de la única forma en la que dos personas podrían caber en una cama de tamaño individual: abrazándose.

Y, como todo lo bueno de la vida tiene un final, esto no fue la excepción. El final llegó cuando el sol salió. Cammy despertó y quiso tocar a Nash… pero no lo encontró. -¿Charlie…? preguntó mientras se levantaba. Se dió cuenta de que Nash se había llevado la ropa de él. -Ah, qué rayos -suspiró-. De seguro se regresó a su habitación.
Se puso una bata afelpada, y en ese instante olió algo familiar. -¿Qué es esto? -se preguntó-. Huele como a… ¿huevos, salchichas asadas y pan tostado?

Salió de su habitación y bajó las escaleras… para encontrarse a Nash en uno de los descansos. Iba subiendo con una bandeja cuadradas que traía un plato con un huevo estrellado, dos salchichas asadas y un par de rebanadas de pan tostado, así como un vaso de leche y otro de jugo de naranja. -¿Y esto? -preguntó Cammy, extrañada.
-Es que… quería llevarte el desayuno a la cama -contestó Nash, apenado.
Cammy se sorprendió. -¡Mi amor! ¡No era necesario! Vamos al desayunador.
-Pero yo…
-Nada, nada… te agradezco la intención, pero no era necesario.

Ya en el desayunador, Nash colocó el plato y los dos vasos en el lugar de Cammy. Después fue por su porción de desayuno y también se sentó. -¡Te quedó muy bien todo! -felicitó Cammy a Nash.
-Gracias. El buen Matt me dió algunos consejos -contestó. Después se puso algo serio. -Lo hice como una forma de darte las gracias por haberme aceptado en tu vida, y por la noche tan maravillosa que me diste.
Cammy se sonrojó -No tienes porqué darlas. Y… no lo hubiera logrado sin tí.

Mientras estaban desayunando, Nash volvió a hablar -Mi amor, de verdad, te doy las gracias por que me aceptaste así como soy… no me atrevía a decirte nada porque… creí que era poca cosa para tí y porque creí que… nunca aceptarías a… un monsturo como yo.
-No te preocupes por eso, -le contestó, mientras se sentaba en su regazo-. Tu apariencia física no te hace un monstruo. Tus actos son los que te vuelven o no… y hablando de monstruosidades… necesito confesarte algo…
-Adelante, ¿de qué se trata?
-Verás… es que, en varias noches anteriores, quise entrar a tu habitación… y no pude… espero puedas perdonarme.
-¿Qué? -contesto Nash con una sonrisa-. ¿Es eso una monstruosidad…? ¿Y qué pensarías si te digo que a mí me pasó exáctamente lo mismo? También por varias noches quise meterme a tu habitación, y siempre me detuve en el último momento.
-¿Es en serio? Entonces… ¿por qué nunca nos cruzamos en el camino?
-Supongo que nunca tuvimos esa fortuna. Y si lo hubiéramos hecho, segúramente hubiéramos inventado algún pretexto estúpido.
-En eso tienes razón…

En cuanto terminaron el desayuno, Nash recogió los platos y se dispuso a lavarlos, pero Cammy lo detuvo. -Por favor, déjame ese trabajo a mí.
Nash se negó -¿Cómo crees?
-Vamos, tu hiciste el desayuno. Lo justo es que yo lave los platos, ¿no te parece?
-Está bien -accedió.

Y cuando los platos estuvieron lavados, Cammy y Nash se reunieron en la sala. -¿Tienes pensado hacer algo este día? -preguntó Cammy.
-Pues… como no puedo salir a ningún lado… -contestó Nash.
-Y yo no quiero salir a ningún lado.
-¿Entonces?
Cammy se sentó a un lado de Nash y se recargó en él. -Podemos… “aprovechar este día” de otra manera.
Nash correspondió el gesto de Cammy abrazándola -¿A qué te refieres con…? ¡Aaaaaaah! ¡Entiendo! Pero… ¿no se enojarán los vecinos? Les dimos muy buenos motivos la noche anterior para estar enojados… y ya bastante tienen con nuestra música.
-No te preocupes por eso. Los departamentos de al lado están vacíos, y no se oye lo que pasa aquí -aclaró. En ese momento, Cammy se puso soñadora -En cuanto pueda, voy a comprar uno de esos departamentos para ampliar esta casa. Hay veces en las que se me hace chico el espacio.
-Ya llegará el momento… ya llegará -la alentó Nash. En eso, recordó algo: -A propósito, ¿les contamos a los demás sobre lo nuestro…? ¿O mejor lo mantenemos en secreto?
Cammy lo pensó un poco, y después decidió: -Creo que lo mejor es que, por el momento, lo mantengamos en secreto. Una vez que terminemos esta misión, se los diremos. No quiero que esto llegara a interferir en nuestro trabajo.

Y dicho esto, y sin más preocupaciones, se dedicaron a “aprovechar ese día”… y lo aprovecharon… muy bien. El departamento les quedó chico para el cómo “aprovecharon el día”… “Carpe diem”.

Una semana después…

Cuartel General de Delta Red.
Vauxhall Cross
Londres, Inglaterra.

-¡Oye! ¡Ya te ves mejor! -exclamó Cammy.

Francisco se había reintegrado al equipo de trabajo ese día y regresaba de entrenar junto con su hermano. -Gracias, Cammy. Nada que tres horas diarias de Mr. Bean y cinco libros de chistes no puedan arreglar.
-Pues lo superaste bastante rápido -comentó Nash-. Pensábamos que te tardarías más tiempo.
-Hay cosas que nunca se superan, compadre -contestó Francisco-. Pero se aprende a vivir con ellas (arqueó una ceja). El que sí se ha recuperado eres tú… ¡ya hasta sonríes!
-Así es -señaló José Luis-. O aprendió “el arte de sonreir” o lo redescubrió.

José Luis formuló la pregunta que ya se estaba volviendo una tradición: -Ustedes, ¿ya desayunaron?
-No -contestó Cammy-. Hoy le volvieron a hacer análisis de sangre a Charlie.
-¿Otra vez? ¿Qué el encargado de hacer los análisis es vampiro o qué?
-¿Que ya no te acuerdas que es necesario hacer esos análisis de tiempo en tiempo? -le preguntó Francisco.
-Pues sí, pero como que ya están exagerando.

José Luís abrió el lócker que les prestaron a él y a Francisco -¡AH, CABRÓN! -exclamó-. ¿En qué momento llenamos de porquerías esto?
-¿Llenamos, Kimosabi? -le respondió Francisco-. Lo habrás llenado tú. Yo tengo una semana que no meto ni un calcetín apestoso ahí. (suspiró) Bueno, creo que tendremos que hacer limpieza general: sacar todo de aquí y ver qué sirve y que no. Lo que sirve, de regreso, y lo que no, a la basura.

Cammy se dirigió a su lócker y lo abrió. Le preguntó a Nash: -¿Quieres que te guarde algo en mi lócker, mi amor? -y nada más pronunció las palabras “mi amor”, de inmediato se tapó la boca con las dos manos y miró de un lado a otro moviendo los ojos, mientras se sonrojaba. Nash solo pudo abrir los ojos y poner cara de asombro.
-¡ÁAAAAANDALE PAPÁAAA…! -exclamó José Luís-. ¡MIRA NADA MÁS!
-¡A ver a ver a ver a veeer…! -dijo Francisco, con tono travieso-, ¿Qué está pasando aquíiii…?
-Entonces -le dijo José Luis a Francisco-, escuchaste lo mismo que yo.
-Afirmativo, pareja: Alguien (señaló a Cammy con el índice de la mano derecha) le dijo “mi amor” a alguien (señaló a Nash con el pulgar de esa misma mano), y cuando eso sucede, sólo puede significar una cosa…
Hizo una cuenta de tres con los dedos, y los Castillo empezaron a exclamar con voz tipluda: -¡¡SOOON NOOOOVIOOOS!! ¡¡SOOON NOOOOVIOOOS!! ¡¡SEEEEE GUUUUUSTAN!! ¡¡SOOON NOOOOVIOOOS!!
Y mientras los Castillo seguían con su cantaleta, Nash se acercó a Cammy -Mi amor… ¡quedamos en que lo íbamos a mantener en secreto! -le dijo en voz baja.
-¡Lo sé, pero se me escapó! -le contestó Cammy, igual en voz baja.
-Bueno, queremos una confirmación -les dijo Francisco, acercándose junto con su hermano.
-¿Qué es lo que tienen que decir al respecto? -les preguntó José Luís.
Nash suspiró. -Bien, tendremos que decírselo. De cualquier forma, algún día se iban a enterar.

-¿Enterarnos de qué? -se oyó la voz de Guile. En efecto, Chun-Li y Guile habían llegado a la sección de lóckers, donde estaban Cammy, Nash y los Castillo.
-¡Ahora sí! -exclamó Francisco. -¡Esto ya se puso mejor!
-Señor -dijo José Luis-, con la novedad de que este par de sinvergüenzas (señaló a Cammy y a Nash con un pulgar) tienen una importante noticia que darnos.
-Bueno… -empezó Nash-, lo que pasa es que…
-… lo hemos estado pensando y… -continuó Cammy.
-… encontramos que tenemos cosas en común y…
-… lo platicamos y…
-… pues… ya somos novios.
-¡¿DE VERDAD?! -exclamaron Chun-Li y Guile a una voz.
-¡¡¡YESSSS!!! -exclamó Francisco en voz baja, haciendo un gesto de victoria.
-¡Felicidades, Cammy! -dijo Chun-Li mientras abrazaba a Cammy.
-¡Bien hecho, amigo! -felicitó Guile a Nash, mientras chocaban las manos.

Wolfmann llegó al lugar. -¿Es cierto lo que acabo de oír, White?
Cammy agachó la cabeza. -Sí, coronel… es cierto. Ya sé que el reglamento prohibe…
-Pero si el reglamento sólo prohibe las relaciones afectivas ENTRE miembros de Delta Red, y el señor Nash NO es miembro de Delta Red. Así que no hay ninguna violación al reglamento. Y permítanme felicitarlos.
Wolfmann abrazó a Cammy y a Nash. -Señor Nash, me veo en la necesidad de decirle que Cammy es como una hija para mí, así que… si me entero que la hace sufrir, se las verá conmigo… ¿entendido?
-No se preocupe, coronel Wolfmann -contestó Nash-. NI DE BROMA pienso hacer sufrir a Cammy.
-Bueno, pues -interrumpió José Luis-, esto merece una celebración, aunque sea con un desayuno, no importa. Ya tendremos tiempo para una celebración más formal, ¿no creen?
-¡Claro! -contestaron los demás, y se fueron a la cafetería.

Y ya en su lugar, con lo que se iban a desayunar, Francisco se puso de pié y tomó su vaso de chocolate. -¡Amigos! ¡Quiero ofrecer un brindis (aunque sea con café… o con chocolate, en mi caso), por estas dos buenas personas que han iniciado un camino juntos! ¡Les deseo mucha felicidad y prosperidad! ¡SALUD!
-¡SALUD! -rugieron los demás, mientras se ponían de pié y levantaban sus vasos de café.
-¡Es increíble! -comentó Chun-Li-. ¡Nunca me hubiera imaginado que ustedes dos se animaran tan rápido!
-Bien, Charlie -habló Guile-. Seguiste mi consejo y te fue muy bien. Lo que no entiendo es… ¿por qué nos lo ocultaron?
-¿A poco no sabían nada? -preguntó Francisco.
-No, carnal -contestó José Luis-. Toda la semana pasada fingieron que no había nada fuera de lo normal entre ellos. Definitivamente, una actuación digna de un Óscar.
-No quisimos decir nada porque… -comenzó Cammy.
-… pensábamos que podría interferir en la misión… -continuó Nash
-… pero teníamos pensado decírselos…
-… en cuanto todo hubiera terminado…
-… pero una indiscreción mía lo echó todo a perder.
-Pero si ustedes son unos profesionales -recalcó Guile-. Aunque nos lo hubieran dicho al día siguiente o durante toda la semana pasada, no iban a permitir que su nueva situación interfiriera en la misión. Sincéramente, no encuentro la forma en la que su noviazgo pudiera echar a perderla.
-Es que… nosotros… -quiso hablar Nash.
-Nada nada nada -lo interrumpió Chun-Li-. Esos son temores infundados. No va a pasar nada y esta misión la terminaremos satisfactoriamente, ya lo verán.
-Lo que sí que… a todos nos tomó por sorpresa que ustedes se enamoraran -admitió José Luis-. Bueno… todos menos tú, Paco.

Todos voltearon a ver a Francisco -¿Es cierto eso? -le preguntó Cammy.
Francisco suspiró -Miren… si les dijera que me tomó por sorpresa, sería el mentiroso más grande del mundo -declaró-. ¡No me malinterpreten! No quiero sonar ni pretendo ser payaso, pero yo ya sabía que ustedes iban a terminar enamorándose tarde o temprano.
-¿Y podemos saber cómo, Detective? -le preguntó Guile.
-Claro, general. Como ustedes saben, soy criminólogo… pero antes de ser criminólogo, soy psicólogo. Bien, hecha esta aclaración, procedo a explicar. Como ustedes recordarán, cuando Cammy se llevó a Nash a su casa la primera vez, (el mismo día en el que nos lo encontramos en Nueva York), hubo una plática entre Chun-Li, el coronel Wolfmann y el general Guile, aquí presentes. Recuerdo muy bien cómo el general terminó esa plática: “Si hay alguien en este mundo que puede entender a la perfección todo lo que está pasando Charlie, es precisamente Cammy”.
-Cierto -afirmó Guile-. Yo dije eso. Me sorprende su memoria auditiva.
-Gracias, general -agradeció Francisco-. Esa frase me llamó la atención, y después de haber oído todo lo que les había pasado a los dos. Ahí empecé a generar mis hipótesis, que no dije por cuestiones de secreto profesional. Pasó el tiempo, y todos fuimos testigos de cómo Cammy se preocupaba por Nash y hacía todo por ayudarlo. También somos testigos de cómo empezaron a compaginar y a funcionar como un verdadero equipo. Era como si dos piezas de rompecabezas encajaran a la perfección… y mi hipótesis empezaba a ser confirmada. Y bueno, llegamos a este día… y mi hipótesis se ha confirmado.
-Sí, muy bien, pero eso no contesta mi pregunta, Detective.
-Lo sé general, lo sé… pero esa era nada más la introducción.

Francisco tomó un trago de su chocolate y siguió con su explicación. -Miren, la cosa es muy sencilla. Si Cammy y Nash terminaron enamorándose, es porque tienen un vínculo en común más fuerte que cualquier otro: su pasado. A ellos dos, son a los que Bison daño de forma directa, no como a todos los demás que nos dañó de forma indirecta.
-Sigo sin entender -admitió Guile.
-Es muy fácil: tanto a Chun-Li, como a usted, a mi hermano y a mí, Bison no nos lastimó directamente, pero sí lastimo a gente que es o era muy cercana a nosotros. A esto se le conoce como “daño colateral”. En cambio, con Cammy y con Nash no fue daño colateral, sino daño directo… y no creo necesario repetir las canalladas que hizo Bison con todos y cada uno de nosotros. Bien. Para cuando Cammy y Nash se conocieron, Cammy ya estaba saliendo del daño que le hizo Bison, mientras Nash seguía a medio camino. Inconscientemente, Cammy se sintió identificada con la situación por la que estaba pasando Nash y se sintió con la obligación moral de ayudarlo a salir; mientras que Nash, inconscientemente buscaba a alguien que le ayudara a salir de ese atolladero, y ese alguien resultó ser Cammy. Y el resto, ya vimos como acabó.
-Es muy interesante tu teoría, Púnisher -admitió Nash.
-Estoy totalmente de acuerdo -admitió Cammy.
-Y aparte -continuó Francisco-, hay otras cosas que sirven como refuerzos para ese vínculo principal, como por ejemplo, los gustos musicales, que los dos pertenecen a grupos armados y tienen entrenamiento militar… no sé cómo se lleven con los animales.
-A mí me gustan los gatos -dijo Cammy.
-Y yo soy biólogo -dijo Nash.
-Bueno -respondió Francisco-, pongamos que a los dos les gustan los animales, así, muy genérico. Y aparte de todo, hasta el peinado lo tienen similar.
-¡¿EL PEINADO…?! -exclamaron Cammy y Nash al mismo tiempo.
-Espera, espera, espera -continuó Nash en solitario-, yo no uso trenzas.
-Cierto -concedió Francisco-, pero… ¿y del fleco, qué me dicen?
-¿El fleco…? -preguntaron Cammy y Nash al mismo tiempo.
Alzaron los ojos, y miraron cada uno su respectivo fleco, y después miraron de reojo al fleco de su compañero. -¡ES VERDAD! -exclamó Cammy.
-Si no me dicen, nunca me hubiera dado cuenta -admitió Nash-. Es increíble que hasta en eso se base una relación.
-Bueno bueno -aclaró Francisco-, dije que solo era un refuerzo, no un vínculo principal. Imagínense que todo mundo se enamorara solo por compartir peinados… ¡Eso sería fatal!

En eso, José Luis se empezó a reir. -¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!
Los demás se le quedaron viendo. -Digo -le habló Francisco-, ¿nos puedes contar el chiste, si nos haces favor?
-¡Perdón! pero… es que… me imaginé a Nash… usando trenzas… ¡Y SE ME HIZO MUY GRACIOSO! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!
-¡¡PFFF!! ¡¡NO ME HAGAS PENSAR COSAS!! -exclamó Francisco-. ¡¡TAMBIÉN ME ESTÁS HACIENDO REÍR!! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!
Chun-Li se unió al “concierto de risas”. -¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!
Guile hizo lo imposible por aguantarse. Aún recordaba la amenaza de su amigo cuando lo encontró usando la bata de baño de Cammy… pero al final, todo fue en vano. -¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!
Y a Cammy, no le quedó más remedio que unirse al grupo -¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!

Nash se les quedó viendo muy seriamente. Poco a poco, el grupo fue deteniendo sus carcajadas. -Tranquilos… tranquilos… que el compadre ya se encabronó -observó Francisco.
Pero, para sorpesa de todos, Nash empezó a reírse. -Mhjjj… ¡PFFJJJJ! ¡¡PFFJA JA JA JA JA…!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! (de todos, era el que más fuerte se reía). ¡¡TIENES RAZÓN!! ¡¡¡ME VERÍA RIDÍCULO!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!!

En cuanto vieron la reacción de Nash, volvieron a reírse, aunque más era risa neviosa que risa causada por el chiste. -¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!! ¡¡¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!!!
-¡Oye! -Nash le habló entre risas a José Luis-, ¿Y qué hago para solucionalo?
-¡Fácil! -le contestó José Luis-. ¡Te pones un casco con cuernos y dices que eres vikingo! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA! ¡JAAAA JA JA JA JA JA JA JAAA!

Con mucho esfuerzo Francisco logró serenarse -¡Felicidades, compadre! ¡Te reíste de tí mismo! ¡ESE ES UN GRAN AVANCE EN TU RECUPERACIÓN!
-¿En serio? -contestó Nash entre risas-. ¡Vaya! ¡Eso no lo sabía! ¡Gracias!

En eso, sonó el tema de entrada de Blue Púnisher. -Disculpen. Es mi teléfono- dijo Francisco. Se levantó, sacó su celular y vió de dónde venía la llamada. -¡Ah, caray!, Viene de México -informó. Descolgó el aparato. -Púnisher… sí… sí… así es… sí… sí… ¡¿QUÉEEEE…?! (todos voltearon a verlo) ¡¿PERO CÓMO…?! ¡¡¿CUÁNDO PASÓ ESO…?!! ¡Puta madre! ¡Estoy en Londres, pero de inmediato voy para allá! -y colgó el celular. Se guardó el aparato y se volvió a sentar. -¡¡ME LLEVA LA CHINGADA!! -exclamó, dando un palmotazo a la mesa.
-¿Qué pasó? -preguntó Chun-Li, preocupada.
-¡Mataron a Gordoa! -informó Francisco.
-¡¡¿QUÉEEEEEEEEEE?!! -exclamaron los demás.

Anuncios

Un comentario sobre “SFV: Una sombra cae… el fanfic.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s