Fanfics

SFV: Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 38: Una cena… muy accidentada.

Y justo cuando Ken y los Castillo regresaron a la Mansión, antes de entrar, Francisco reparó en una cosa. -Esperen…
-¿Qué pasa, carnal? -preguntó José Luis (que ya se había cambiado a su ropa anterior).
-¿Saben una cosa…? ¡SOMOS UNOS IDIOTAS! -gritó.
-¿A qué te refieres? -inquirió Ken.
-Se nos olvidaron dos cosas. Una, preguntarle a Ángel si quiere ir a cenar ANTES de hacer la reservación.
José Luis chasqueó los dedos -¡Tienes razon…! ¡Pero se supone que es sorpresa!
-Buen punto… pero todavía nos queda otra cosa: ¿Qué se va a poner Ángel? ¡No creo que haya traído un vestido de gala!
-¡CIERTO! ¡Y LUEGO QUE ES DE ETIQUETA!
-Bueno -intervino Ken-, así de etiqueta, lo que se dice, etiqueta, no es. Con que uno vaya… presentable, no hay problema.
-Pues… ir siempre vestida como motociclista, no creo que sea muy presentable que digamos -rebatió Francisco.

Y mientras ocurría todo el desbarajuste del traje, Cammy y Chun-Li se encargaron de distraer a Ángel, quien acababa de escuchar la historia de Cammy. -Así que tú también estuviste en un grupo de maleantes y te arrepentiste -comentó Ángel.
-No me arrepentí -corrigió Cammy-. Perdí la memoria, que es distinto.
-Y tú -empezó Chun-Li-, ¿cómo fue que te metiste con NESTS?
-Mire… -quiso hablar Ángel.
-¡Háblame de tú, por favor! -pidió Chun-Li-. Me haces sentir vieja.
Ángel soltó una risita. -Está bien -concedió-. Mira, Chun-Li… Si me uní a NESTS no fue por gusto, sino por hambre.
-¿Hambre… como sinónimo de ambición?
-Aparte. También hablo del hambre en el más estricto sentido de la palabra. Nací en el seno de una familia de campesinos, que apenas y ganaba lo necesario para mal comer… En cuanto tuve la oportunidad, me escapé de mi casa y NESTS me encontró. Me dieron alojamiento, comida y un sueldo, a cambio de que me volviera su “conejillo de indias”, y después, su asesina. Como lo mencioné antes, todas las habilidades sobrehumanas que tengo ahora, se las debo a ellos.
-Tu historia es muy parecida a la mía -comentó Cammy-, con la diferencia de que tú sí recuerdas tus orígenes.
-¿Y no llegaste a sentir remordimientos? -preguntó Chun-Li.
-En ese momento, no -contestó Ángel-. Era como si las sustancias que me modificaron, también hubieran acabado con mi conciencia y mi sentido del bien y del mal. Para mí, mientras me pagaran y tuviera comida, me daba igual lo que tuviera que hacer. Gracias a eso, hice mucho mal a mucha gente que no me debía nada…
-Pero llegó un momento en el que comenzaste a reaccionar y te diste cuenta que estabas haciendo mal -inquirió Chun-Li.
-Así fue. Al parecer las sustancias comenzaron a dejar de tener efecto en mi mente (mas no así en mi cuerpo) y fue cuando logré pensar con claridad… Llegué a preguntarme si era lo correcto lo que estaba haciendo. En eso, recordé a mis padres… me pregunté qué dirían cuando vieran a su única hija convertida en una asesina… y ahí decidí cambiar.
-Y fue por eso que robaste esa información -completó Cammy.
Ángel asintió con la cabeza. -Para mí, era la única forma de compensar tanto daño que había hecho. Una vez que robé esa información, huí con destino a la Ciudad de México. En uno de los museos del lugar, puse mi escondite.
-¿Y qué hacías ahí? ¿Cómo te ganabas la vida? -preguntó Chun-Li.
-Me ganaba la vida en peleas callejeras clandestinas -contestó Ángel-. También me volví una especie de “cazarrecompensas” atrapando maleantes y entregándolos a la policía… o mejor dicho, poniéndoselos a modo a los policías. Cada que llegaba, yo prefería huir del lugar, para que no me encarcelaran.
-Pero con eso no ganabas nada de dinero -rebatió Cammy.
Ángel sonrió -Eso no lo hacía por dinero, sino para calmar un poco mi conciencia y reparar en algo todo el mal que había hecho. Entre las peleas y la “caza”, estuve  esperando que apareciera alguien confiable a quién entregarle la información -sonrió por un instante-. Y ahí fue cuando me encontré al agente Francisco.
-Un golpe de suerte -comentó Cammy.
-Algo así -afirmó Ángel, a medias-. Recuerdo que, para cuando llegué al lugar, el agente ya había derrotado a varios maleantes. Lo observé bien y noté que tenía toda la pinta de ser agente de policía. En eso estaba cuando todo se le complicó y decidí ayudarlo.
-Y entré los dos, pusieron en su lugar a esos delincuentes -completó Chun-Li.
-Cierto -concedió Ángel-, pero, al contrario de otras ocasiones, cuando llegó la policía, no huí del lugar… nada más me escondí. Observé cuando querían arrestar al agente, pero él se protegió enseñando su placa y diciendo que es agente de INTERPOL… Ya había escuchado que la INTERPOL buscaba a Bison, y que era por la información que le robé a NESTS… al fin, la persona que tanto esperaba, había llegado… lo demás, bueno, ya es historia conocida.
Justo en ese momento, entraron Ken y los Castillo. -¿A dónde andaban? -preguntó Ángel.
-Es que… bueno… me hablaron del banco… para decirme que tenía problemas con mi tarjeta… ¡PERO YA FUI Y YA LOS ARREGLÉ! ¡Je jeeee…! -se excusó José Luis.

Cuando Ángel y los Castillo llegaron a su casa, José Luis se armó de todo su valor y le habló a Ángel: -Oye… Ángel…
-¿Sí, dime?
-Mira… emmmm… bueno… no sé si te gustaría ir a cenar conmigo mañana.
-¿Contigo…? ¿Y a dónde me piensas llevar?
-Al “Credo”… es un restaurante de comida italiana muy bueno.
-¿Comida… italiana…?
-¡No me digas que no la conoces?
-Claro que la conozco… pero… mientras no tenga carne…
-¡No te preocupes! ¡También tienen opciones sin carne! ¡Y una buena barra de ensaladas!
-En ese caso, ¡acepto!
José Luis se emocionó. -¡¡GRACIAS!! (después, se serenó) Ejem… quiero decir… gracias, qué linda. Es mañana a las ocho ¿de acuerdo?
-De acuerdo… ¿Y es formal?
-Errrr… algo por el estilo… je jeeee… (se dejó caer de hombros) Entenderé si no quieres porque no tienes un vestido…
-¡No te preocupes! ¡Estoy segura de que me traje un vestido para la ocasión!
José Luis suspiró, aliviado. -Perfecto.

Y llegó el gran día de la cita. Antes de terminar el trabajo, Francisco se reunió con Chun-Li. -Este arroz ya se coció: hoy Ángel y mi hermano van a cenar juntos -informó.
-¡EXCELENTE! -se alegró Chun-Li.
-Pero… no sé… tengo un mal presentimiento… ojalá y sea solo eso -comentó Francisco, preocupado.
-¡Vamos, no seas negativo! -lo animó Chun-Li.
-Me encantaría, pero no puedo. Por lo general, cuando presiento que algo va a salir mal, algo va a salir mal… Para estar seguros, voy a acompañarlos sin que ellos se den cuenta.
-¿Los vas a espiar?
-Algo por el estilo… pero sólo será para asegurarme que estén bien -comentó-. Por favor, manten tu celular encendido, en caso de que necesite refuerzos.
-Está bien -lo tranquilizó Chun-Li-. Por cualquier cosa, estaré al pendiente.

Afortunadamente, Ángel sí traía un vestido acorde a la ocasion: era un vestido negro y amplio que apenas le llegaba a tapar la rodilla. Se había maquillado con esmero y arreglado el cabello con una rosa blanca. Francisco y José Luis se quedaron extasiados al verla, aunque Francisco empezó en silencio con su rutina de “¡SOY PAPA CASADA!” y ahora, le agregó “¡Y ELLA ES PARA MI HERMANO!”
-¡Guau! -exclamó José Luis-. Te ves increíble.
-¡Gracias, qué lindo! -agradeció Ángel-. ¿Nos vamos?
-Claro.

José Luis abrió la puerta de su casa e invitó a Ángel a salir. Una vez afuera, abrió la portezuela del copiloto del Impala azul. -¡Su carruaje está listo, princesa…! ¡Chale! ¡Qué cursi me ví! -declaró José Luis.
Ángel se echó a reír y abordó el coche.
José Luis cerró la portezuela y le dió la vuelta al coche para entrar. Francisco aprovechó para abrir la reja, mientras José Luis arrancaba el coche y, cuando el coche estuvo en la calle, se dirigió directo al “Credo”.
Francisco cerró la reja… y se metió a su casa para cambiarse rápidamente. Se puso camisa de vestir y pantalones negros, salió, cerró todo y paró a un taxi. -¡Al restaurante “Credo”! -le indicó al taxista.

Restaurante “Credo”
Embarcadero.
San Francisco, California.
Estados Unidos.

Ángel y José Luis llegaron al restaurante. Cuando la recepcionista checó la reservación, los pasaron a la mesa que les tenían asignada. Unos segundos después llegó el mesero y les dió la carta. -¿Desean algo de tomar? -preguntó.
-¿Qué deseas? -le preguntó José Luis a Ángel.
-Emmm… ¿tiene refresco de manzana? -preguntó Ángel, para sorpresa de José Luis.
-Sí, señorita.
-Uno, por favor.
-¿Y el caballero?
-También un refresco de manzana, por favor.
-Enseguida se los traigo.
Cuando el mesero se fué por los refrescos, Ángel le preguntó a José Luis -No sabía que no tomabas.
-Casi no -contestó José Luis-. La verdad, no sé ni media palabra sobre vinos…
-¡Yo tampoco! Así que, tranquilo.

Y mientras leían el menú, llegó Francisco al restaurante. -Buonanotte, signore -lo saludó la recepcionista.
-Buonanotte -saludó Francisco-. Voglio un tavolo vicino alla finestra.
-¿Perdón?
-Que quiero una mesa cerca de la ventana, -repitió Francisco.
-¡Ah! ¡Sígame, por favor!
Lo llevaron a una mesa cerca de la ventana, lejos de donde estaban Ángel y José Luis, pero lo suficientemente cerca para poder verlos bien. Francisco se sentó y le dieron la carta. -¡Grazie! -agradeció.
-Prego -contestó la recepcionista.

Llegó el mesero a donde estaban Ángel y José Luis con las bebidas. -¿Desean ordenar?
-Sí. Para mi tráigame una “Ricotta Mezzaluna”, por favor -pidió Ángel.
-¿Y para el caballero?
-Una lasagna, con pollo y hongos, por favor -ordenó José Luis.
-Enseguida sale su orden.

Cuando el mesero se fue, José Luis tuvo el tino de voltear justo a la mesa donde estaba Francisco, quien alcanzó a cubrirse la cara con el menú. -¿Pasa algo? -le preguntó Ángel.
-Errr… no -contestó José Luis-. Es que… me pareció ver a mi hermano… creo que ya me estoy volviendo paranoico.
En cuanto el mesero trajo las órdenes, Ángel y José Luis empezaron a comer y a platicar más en forma. -¿Y tú, a qué te dedicas? -le preguntó Ángel a José Luis.
-Bueno… tengo dos trabajos: Soy agente de INTERPOL y luchador profesional de la WWE.
-¿Como tu hermano?
-Exáctamente.
-¿Y quién de todos eres en WWE?
-¡Ah…! Soy “El Rockero”… el único y original, no aceptes imitaciones (sonrió ampliamente).
Ángel rió de buena gana. -Oye… ¿Y… conoces a “The Rock”?
José Luis sintió como si le hubieran dado una patada a su orgullo. -Sí. Lo conozco… pero no mucho. Cuando llegamos a WWE, él ya se había retirado.
-¡Qué lástima! Fue su carrera como actor lo que lo sacó de ahí.
-Exactamente… ¡Y ni pienses que me voy a meter de actor! ¡Eso nunca sucedera…! (se acercó a Ángel) Y en unos años… “José Luis ‘El Rockero’ Castillo en: ‘Duro de pelar 4: la venganza’… con la participación estelar de Chloe Moretz y Margot Robbie…”
Ángel se echó a reír -¡¡JAAAAA JA JA JA JA JAAA…!! No, no creo que eso pase…
-Es que, con eso de que “más rápido cae un bocón, que un cojo”… y no sería la primera vez que pase.

Francisco seguía echándoles el ojo desde su mesa, cuando sonó su teléfono. -Púnisher -contestó-. No, Chun-Li. Hasta ahora, todo va perfectamente bien… Cualquier cosa estamos en contacto -colgó.

Ángel y José Luis, seguían en su plática. -Y dime -continuó José Luis-, ¿Qué hacías en NESTS? ¿Por qué fuiste a parar con esos miserables?
Ángel le platico toda su historia, tal y como lo había hecho con Cammy y Chun Li. -Y lo demás, es historia -terminó-. Entenderé si te paras de la mesa y te vas…
-De ninguna manera -respondió José Luis, mientras le tomaba la mano-. Eso que te pasó, en realidad es muy común. Hay muchas organizaciones delictivas que se aprovechan de gente con carencias y los vuelven sus empleados.
-¿En serio?
-En serio. Con esto veo que tenemos algo en común: un pasado doloroso.
José Luis le contó a Ángel como Bison ordenó matar a su padre, y cómo él y su hermano se vieron obligados a dejar el Ejército y la AFI, respectivamente, para entrar a INTERPOL. -En verdad… siento mucho lo de tu papá y de tu mamá. -dijo Ángel, empatizando con José Luis.
-Gracias -dijo José Luis, dando un ligero apretón a la mano de Ángel.

Cuando terminaron de comer, José Luis decidió que había llegado al punto de no retorno. –Bien, Rockero, es el momento de tirar a matar -pensó-. Oye, Ángel… hay algo que quiero decirte -se animó a decir.
-¿Y qué es lo que quieres decirme?
¡No se raje…! ¡No le saque…! -se dijo José Luis-. Bueno… (tragó saliva) Este… es que… bueno… la verdad… tú y yo nos hemos llevado bien desde que te nos uniste y… (respiró) desde la primera vez que te ví… sentí algo muy fuerte y muy especial por tí… y… quiero aprovechar… para preguntarte… si quieres… si quieres ser…

-¿Ángel Torres? -se oyó una voz militarizada.
Ángel volteó y José Luis alzó la vista. Atrás de Ángel había un hombre con lentes oscuros, guantes de piel negra sin dedos y un uniforme verde olivo con gorra del mismo color. -Sí, soy yo -contestó Ángel.
-Patrulla Fronteriza -dijo el hombre-. Usted está aquí como ilegal. Tengo órdenes de dejarla del otro lado de la frontera. (tomó a Ángel del brazo y la levantó a jalones de la mesa) Acompáñeme, por favor.
José Luis se puso de pié. -¡Un momento, amigo! -exclamó, mientras sacaba su placa y se la enseñaba al patrullero-. José Luis Castillo. Agente de INTERPOL. La señorita está bajo mi protección como testigo protegido (sacó el papel que así lo acreditaba y se lo dió al patrullero). Aquí están mis instrucciones.
El patrullero tomó el papel, lo extendió, lo leyó, lo arrugó y lo tiró a un lado. -Este papel no me sirve -anunció-. La señorita tiene que ser deportada y así será.
-¿Ah sí? -se empezó a molestar José Luis-. ¿Y por qué no me enseñas la órden de deportación? ¿Y por qué no me enseñas tu placa como miembro de la Patrulla Fronteriza?
-No tengo ninguna necesidad de hacer eso, imbécil -contestó el patrullero.
-¡Oh, sí! ¡Tengo mucho tiempo viviendo en este país y sé como se maneja la Patrulla Fronteriza! (sacó su celular) En este momento, puedo hablarles y corroborar si es cierto que tiene una órden de deportación.
-¡No lo harás! -exclamó el patrullero y le dió un golpe a José Luis en la cara.
-¡NO ME IRÉ CON NADIE! -gritó Ángel, mientras le daba una bofetada al agente, que de inmediato la soltó. Por el golpe, se le cayó la gorra y reveló su verdadera identidad. -¡John Crawley! -exclamó Ángel.

-¡John “Mad Dog” Crawley! -exclamó José Luis-. Un exmarino que se volvió criminal… Ahora, ¿para quién trabajas, perro?
-¡Je je jeee…! ¡Yo trabajo para quien me dé más dinero! -contestó John-. Y NESTS me prometió una gran recompensa si les llevaba a Ángel, viva o muerta.
-¡PRIMERO, SOBRE DE MI CADÁVER! -gritó José Luis.
-No. ¡Déjamelo a mí! -pidió Ángel.
-¡¡TODOS, FUERA!! -gritó José Luis. Tomó a un mesero -Asegúrense de que nadie se quede aquí, esto se va a poner feo -le dijo.

Mientras comensales y trabajadores huían, Ángel y John se agarraron a golpes y patadas, casi todas ellas, bloqueadas por John, aunque la velocidad sobrehumana de Ángel le dió ventaja. Ángel logró conectar una patada alta que mandó a John directo a una mesa. -¡Ni creas que con eso me has ganado, niñita! ¡¡MEGA SMASH!! -gritó, mientras lanzaba un ataque similar al “hadoken” de Ryu, pero de color anaranjado y más pequeño.
Ángel evitó ese ataque, y se acercó con su rapidéz a Crawley, quien la sorprendió y la arrojó sobre otra mesa. -¡¡ÁNGEL!! -gritó José Luis.
Afortunádamente, Ángel pudo levantarse y seguir la pelea. Crawley arreció una serie de golpes, siguió con una serie de patadas parecidas a las de Chun-Li, y la remató con un backfist. Ángel no se dejó, corrió hacia Crawley y le aplicó su “Rock Bottom” con “codazo del pueblo” -¿Suficiente? -preguntó Ángel.
-Aún no -contestó Crawley -¡¡SPIRAL LEG BOMBER!! -gritó, mientras saltaba, se ponía cabeza abajo con los brazos extendidos y giraba como taladro sobre su eje, golpeando a Ángel.
Este ataque no fue suficente para detener a Ángel, quien se lanzó al frente y conectó una combinación de golpes y patadas, rematando a Crawley con una “frankensteiner” y su grito de “¡¡CHOOOO!!”.
Crawley se hartó. -¡¡¡MEGA SMASHER!!! gritó, mientras lanzaba un ataque de ki parecido al anterior, pero más grande y más poderoso que puso fin a la resistencia de Ángel, quien cayó noqueada.
-Auuuuhhh -se quejó Ángel.
-¡¡ÑIAA JA JA JA JA JAA…!! -rió Crawley-. Ahora vendrás conmigo.
-¡¡NO, SI YO PUEDO EVITARLO!! -gritó José Luis, mientras aplicaba una “spear” a Crawley.

-Vaya vaya vaya -dijo Crawley, mientras se levantaba-. Ya llegó el defensór. Lo haces para cumplir tu trabajo, ¿verdad?
-No sólo por eso -contestó José Luis-. Yo estoy enamorado de ella… ¡La amo como a nadie antes he amado! ¡Ella se ha vuelto para mí una gran razón para existir! ¡Y por ella, yo daría lo que fuera…! ¡¡HASTA MI VIDA, SI ES NECESARIO!! ¡Algo que tú ni de broma entenderías, ojete infeliz!
Crawley se levantó. -En ese caso… acabaré contigo -declaró.
Apretó un transmisor que traía en el puño de su camisa y comenzó a ser rodeado por un halo de energía negra y púrpura. Crawley se rió de forma maniática. -¡ME LLEVA LA CHINGADA! -exclamó José Luis-. ¡ESO ES PODER PSÍQUICO!
-¡Aaaaahhh…! ¡Ya veo que lo conoces! -comentó Crawley.

Al ver eso, Francisco, que atinadamente se había escondido abajo de una mesa, tomó su teléfono e hizo la llamada de emergencia. -Chun-Li… mis sospechas eran correctas: ya empezó el baile. Solicito refuerzos… y necesito que venga Nash.
Crawley y José Luis, empezaron su combate, llevándose la mejor parte el ventajoso de Crawley. Se separaron.
-¡¡CRUZ ROCKERA!!
-¡¡MEGA SMASH!!
Ambos ataques se anularon y volvieron a pelear cuerpo a cuerpo. José Luis lo tomó y le aplicó una DDT, seguida de un “headlock driver” y un “DDT invertido”… pero, para Crawley, fueron como piquetes de mosco. -¡Bah! ¡Nada del otro mundo! -se burló.
-¿Ah, sí? -exclamó José Luis-. Tomo a Crawley por el cuello, lo levantó y le aplicó su “tuner chokeslam” sobre una mesa y le cayó encima con una “lanza zacatecana estilo Perro Aguayo”. -¿Qué te pareció eso?.
-¡¡SPIRAL LEG BOMBER!! -gritó y casi noqueó a José Luis. -¡¡¡MEGA SMASHER!!! -gritó y remató a José Luis con su ataque qi aumentado, que ahora lucía morado con blanco y negro.

José Luis cayó cerca de Ángel. -Perdóname… no te pude defender -se disculpó ante una Ángel inconsciente.
Crawler se acercó y sacó un cuchillo de comando. -¡Te cortaré en mil pedazos! -exclamó, de forma sádica.
-¡ESO ES LO QUE TÚ CREES! ¡¡PUÑO DE HIERRO!!

El ataque de Francisco golpeó a Crawley en el costado, haciendo que soltara el cuchillo. -¡¿QUÉ…?!
-¡Hermano! -exclamó José Luis, aún tirado-. ¿Qué haces aquí?
-¡Tuve el presentimiento de que algo les arruinaría la noche! ¡Y no me equivoqué! -le respondió. Se dirigió a Crawley. -¡Ya tuviste suficiente diversión por esta noche, es hora de que acabemos con esto!
-¡Perfecto! ¡Otra basura con la cual divertirme! -exclamó Crawley, divertido. Volvió a apretar el transmisor y recibió una segunda dosis de poder psíquico.
-¡Demontres! -pensó Francisco-. ¡Espero que los refuerzos no tarden!

Crawley y Francisco se enfrentaron, y gracias al poder psíquico, Crawley le estaba dando una paliza a Francisco. Éste último corrió hacia Crawley con intención de darle un golpe de antebrazo, pero Crawley se quitó y le pateó la espalda, haciendo que se golpeara el estómago contra el filo de una mesa -¡¡GUUUURGH…!!
Crawley aprovechó, tomó a Franciscó de la cabeza y se la estrello una y varias veces contra la mesa, hasta casi dejarlo noqueado. Cuando terminó su diversión, Crawley recogió el cuchillo y se dirigió a donde estaban Ángel y José Luis. -¡Ahora, vas a morir! -le dijo a un maltrecho José Luis, quien intentaba ponerse de pié…

-¡¡SONIC BOOM!!
-¡¡SONIC!!

Los ataques qi de Guile y Nash impactaron a Crawley en la espalda. Se volteó y vió a estos dos acompañados de Chun-Li y de Cammy.
-¡John Crawley! -exclamó Guile-. Un marino ejemplar que torció el camino y se volvió la porquería que ahora es.
-No me agradas, Guile -contestó Crawley.
-Llegó la caballería -comentó Francisco-. ¡Compadre! -le gritó a Nash- ¡Tiene…!
-Lo sé -lo interrumpió Nash. Su gema brillaba intensamente. -Tiene poder psíquico -afirmó.
-¡Chun-Li! -pidió Guile -ve con la testigo y con el Soldado. Nosotros tres nos encargaremos de esta basura.
-De acuerdo.

-¡No harás nada! -se interpuso Crawley-. ¡¡MEGA SMASH!!
-¡¡KIKKOKEN!!
Los ataques se anularon y Chun-Li quitó de su camino a Crawley de una patada voladora.

-Bien, chicos -dijo Guile-, ¡¡¡A COMO LO ENSAYAMOS!!!
-¡¡¡SÍ!!! -contestaron Cammy y Nash a coro.
-¡¡¡TE TERMINARÉ!!! -gritó Nash y se lanzó contra Crawley, desapareciendo y cubriéndolo con una niebla negra.
Cuando la niebla desapareció, Crawley se encontró a Guile frente a él. -¡¡¡SONIIIIC… HURRICANE!!! -gritó.
Cuando estaba a punto de terminar su ataque, Nash apareció atrás de Crawley y lo remató con su “Judgment saber”. -¡¡¡INICIO DE LA OPERACIÓN…!!! -gritó Cammy-. ¡¡¡ACELERACIÓN…!!! ¡¡¡TERMINADO!!
El ataque de Cammy derrotó definitivamente a Crawley. -¡¡¡ESO FUE MUY FÁCIL!!! -remató Nash, quien se acercó y le absorbió el poder psíquico a Crawley, quien cayó inconsciente.
Entró la policía y arrestó a Crawley. -Mañana iremos a interrogarlo -le dijo Guile al comandante en turno.

Francisco se acercó como pudo a Cammy, Nash y Guile y les agradeció la intervención. Después, los cuatro fueron a donde estaban Chun-Li, Ángel y José Luis. -¿Estás bien, hermano? -le preguntó Francisco.
-Sí… algo adolorido, pero estoy bien. -contestó José Luis. En eso, se acordó del estado en el que quedó su acompañante. -¡¡¡ÁNGEL!!! -gritó José Luis. Se acercó a Ángel y la tomó entre sus brazos. -¡Ángel…! ¡Mi amor…! ¡Despierta…! ¡Despierta, por favor…! -pedía, mientras acariciaba el rostro de Ángel con el dorso de su mano.

(Lean esta parte escuchando “Piel”, de Psicofonía )

Ángel fue poco a poco despertando, se quedó viendo a José Luis. -Mi héroe… -le dijo.
-No… yo no soy tu héroe -replicó José Luis-. Perdóname. No pude defenderte.
-Claro que lo hiciste. Y alcancé a escuchar todo lo que le dijiste a John Crawley… que me amabas… y que darías tu vida por mí… eso es lo más hermoso que alguien ha dicho por mí… por eso eres mi héroe.
-Pero yo…
Ángel le puso el índice de su mano en los labios a José Luis. -No digas más, mi héroe -terminó. Y lo besó en la boca.

Cuando terminó el beso, José Luis estaba asombrado. -Entonces… ¿eso… quiere decir que… tú… tú… tú quieres… ser… mi novia?
-Con los ojos cerrados -le contestó Ángel.
José Luis no lo podía creer de la felicidad, y ahora él tomó la iniciativa en el beso.
Francisco, al ver esto, le dijo a los demás. -Vamonos. Es mejor dejar solos a este par de “tortolitos” y no estorbar.

Chun-Li, Cammy, Guile, Nash y Francisco, salieron en silencio del restaurante, mientras Ángel y José Luis seguían besándose.

Anuncios

Un comentario sobre “SFV: Una sombra cae… el fanfic.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s