Fanfics

Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 53: Los vientos turbulentos.

Dojo de Gouken.
Montañas de Japón.

Y mientras el grupo hacía nuevas amistades en la playa, Ryu y Jin seguían entrenando a vaciar su mente con Gouken y Dhalsim. -Bien, bien, bien… parece que ya dominan el arte de vaciar la mente -observó Gouken-. Gracias, Dhálsim-sama por su inapreciable ayuda.
-No hay de qué, mi amigo Gouken -contestó Dhálsim-. Ahora será necesario que pongan en práctica lo aprendido.
-¿Y cómo lo haremos, Dhálsim-sensei? -preguntó Jin.
-Creo que la respuesta es muy fácil -contestó Dhalsim.
-¿De verdad, no se han dado cuenta? -intervino Gouken-. ¡Se enfrentarán el uno contra el otro!
-¿Quiere decir, que Jin y yo pelearemos? -preguntó Ryu.
-Exáctamente.
Al no tener más remedio, Ryu y Jin se encararon y se pusieron en guardia. -Buena suerte, Jin -deseó Ryu.
-Buena suerte para tí, Ryu… la vas a necesitar -respondió Jin.

Y cuando iban a empezar su pelea de práctica, por el horizonte llegaron dos hombres de aspecto árabe. Uno de ellos tenía casi 1.80 metros de altura, era joven y atlético, con el cabello corto y negro, así como una barba negra, bien cuidada y rematada en una especie de perilla en curva; y tenía ojos cafés. Iba vestido con un shemag (especie de turbante) de color blanco, sujetado con un agal (tipo de diadema) negro. Usaba una gabardina blanca, larga y sin mangas, adornada con correas negras en la parte del tórax y apretada con una faja árabe de color negro. También usaba unos pantalones de cargo blancos y botas militares negras y abiertas por los dedos, dándoles un aspecto de sandalias. En ambos brazos llevaba muñequeras negras y gris oscuro, y en el ojo izquierdo llevaba un “monóculo futurista” de color ámbar.

El otro hombre era entrado en años, bastante corpulento y grandote, de cabello, barba y bigote blancos y atados en una cola de caballo, cejas blancas y pobladas, así como ojos cafés. Iba vestido con un chaleco dorado, pantalones blancos y bombachos, fijados con una faja color azul cielo, y en la faja llevaba colgando una daga corta dentro de una vaina de oro con incrustaciones de gemas preciosas. En las muñecas, llevaba unos brazaletes negros con filo dorado y adornos del mismo material.

-Creo que tú eres Ryu, ¿cierto? -preguntó el hombre delgado y joven a Ryu.
-Errr… sí -contestó Ryu-, ¿y tú, quién eres?
-¡Soy Rashid, de los Vientos Turbulentos! -contestó el hombre-. ¡Un heroe del viento que viaja por el mundo!
-Amo… -quiso hablar el otro hombre.
-¡Tranquilo, Azam…! ¡Ya sabes cómo es mi presentación! -dijo Rashid-, pero… creo que esta vez, no funcionó.
Gouken comenzó a acicalarse la barba. -Mmmmhhh… interesante… ¿Y por qué un heroe ha venido hasta aquí?
-Es una larga historia -contestó Rashid-. No los aburriré contándoselas. De cualquier forma, ¿puedo pedirles un favor?
-Claro, ¿cuál? -preguntó Ryu.
-Quisiera un combate contra tí. Quiero probar mis habilidades -dicho lo cual, se puso en guardia.
Ryu solo murmuró. -Amo… -volvió a intervenir Azam.
-Pero… ¿por qué? -le reclamó Rashid a Ryu-. El Internet dice que “cuando asumes una posición de combate, él no duda en contraatacar”… ¿Qué te pasa? ¿No te sientes bien?

-Errr… ejem… -intervino Jin.
-¡Ah, claro! ¡Tú debes ser Jin Kazama! ¡Actual presidente de la Mishima Zaibatsu! -dijo Rashid.
-¿Cómo demonios sabes eso?
-Lo encontré en Internet.
-Amo Rashid… -volvió a intervenir Azam
-Déjalo, Azam… Si Ryu no quiere pelear, entonces lo haré con Jin -decidió Rashid y se puso en guardia.
-Cuando quieras… héroe de los vientos turbulentos -dijo Jin, poniéndose en guardia.

-¡Un momento! -interrumpió Gouken-. Ryu, “La respuesta está en el corazón de la batalla”. Dices eso todo el tiempo, ¿ya lo olvidaste?
-Pero, sensei -habló Ryu-, en algún momento podría aplastar…
-El corazón de la batalla no está en entender a los rivales, sino en entenderte a tí mismo -contestó Gouken-. Si el miedo a tí mismo permanece a tus pies, no encontrarás la respuesta. Por supuesto, no me necesitas para decirte eso -concluyó.
-¡HEY! ¿Vamos a pelear SÍ O NO? -reclamó Rashid.
-Aaaack -se quejó Ryu.
-Si no estás dispuesto a pelear el día de hoy…
-Ya entendí. Voy a pelear -decidió Ryu. Se puso de pié y entabló posición de combate.

Empezó la pelea. El estilo de Rashid era algo confuso, pues se movía muy rápido y parecía como si fuera a bailar “breakdance”. En un momento, atacó a Ryu con una combinación de golpes de karate y codazos, seguidos de una patada voladora y una barrida. Ryu contrarrestó estos ataques con un puñetazo, una patada y un uppercut. Rashid no se quedó atrás, hizo una rodada al frente y pateó a Ryu en la cara. Bien no había terminado de recuperarse, cuando Rashid hizo un “flip frontal” y atacó con una patada voladora. -Vaya -pensó Ryu-. No es muy fuerte, pero su falta de fuerza la compensa con velocidad y agilidad, lo que lo hace un rival de cuidado.
-¿Qué pasa, viejo? -reclamó Rashid-. ¡Me lo estás poniendo muy fácil!

Ryu empezó a sentirse molesto. -¡¡TATSUMAKI SEMPUU KYAAKU!!
-Ah, sí… sabía que harías eso -comentó Rashid, con mucha calma. -¡¡YSAAR!! gritó, al tiempo que giraba sobre su eje vertical a gran velocidad y generaba un gran remolino que se dirigía lentamente hacia Ryu y lo golpeó, tirándolo al piso.
-Grrr… ¡NO ES POSIBLE! -exclamó Ryu.
-¡Vamos! ¡Ese no es tu verdadero nivel! -retó Rashid-. Demuéstrame todo lo que tienes.

Ryu se fue al ataque, lanzando una serie de golpes y patadas, que fueron bloqueadas y esquivadas por Rashid. En un momento, Rashid esquivó a Ryu con una rodada al frente y pateó en la cabeza a Ryu. Rashid corrió, extendió sus brazos y giró sobre su eje vertical a gran velocidad, golpeando a Ryu con una especie de golpes de karate que lo mandaron lejos. Saltó y se lanzó en patada voladora que casi impacta a Ryu, de no ser porque se quitó a tiempo. Ryu aprovechó para tirar una patada giratoria agachado a su rival y tirarlo al piso. Quiso golpearlo, pero Rashid lo esquivó y se puso de pié. -Tiene un poder de recuperación… increíble -pensó Ryu-. Es hora de terminar con esto de una buena vez.

-¡Oye! ¡No me digas que sólo vine aquí a perder mi tiempo! -reclamó Rashid.
-Muy bien… te demostraré que tu tiempo ha sido bien aprovechado -dijo Ryu-. ¡¡HADOKEN!!
La bola de energía qi de Ryu se dirigió rápidamente hacia Rashid. -¡¡WHIRLWIND SHOT!! -gritó Rashid, al tiempo que giraba sobre su eje y daba una patada, y su pié formaba un pequeño remolino que anuló el ataque de Ryu.
-¡¿PERO QUÉ…?!! -dijeron Jin, Gouken y Dhálsim al mismo tiempo.
-¡YA ME CANSÉ! ¡Vine a probar mis habilidades pero todo fue en vano! -exclamó Rashid. -¡¡¡ALTAIR!!! gritó mientras giraba y creaba un remolino que impactó a Ryu y lo elevó sobre los aires. Después creó otro remolino que elevó al propio Rashid, quedándose en su parte inferior del cuerpo y se acercó a Ryu -¡¡¡SHOWTIME!!! -gritó mientras los dos remolinos se fusionaban y Rashid pateaba a placer a Ryu, quien cayó como fardo al piso. -¡¡¡SE ACABÓ!!! -anunció Rashid, mientras descendía lentamente.

Rashid estaba emocionado, pero confundido. -Bueno, vine a probar mis habilidades, pero acabó siendo un entrenamiento, nada más -concluyó-. Bien, Azam, es hora de irnos. No valió la pena, despues de todo.
-Sí, amo -contestó Azam.
-Un momento… dijo Ryu, mientras se incorporaba-. Esta… pelea… no ha terminado…
-¡Vamos, viejo! -exclamó Rashid-. ¡Acepta tu derrota! ¡Es mej…! ¡¿QUÉEEEEEEEEEE?!

Ryu se incorporaba lentamente, mientras un halo escarlata rodeaba su cuerpo. Los colmillos le crecieron y los ojos se le pusieron en blanco. -Túuuu… vaaaaas… ¡A MORIIIIIR! -amenazó Ryu, y se lanzó a golpear y patear a Rashid con intenciones de matarlo.
Rashid no podía creer lo que estaba viendo -¡¿QUÉ TE PASA, VIEJO?! ¡NO ES PARA TANTO! -gritó Rashid.
Ryu ya no oía razones. -¡¡LO ÚNICO… QUE IMPORTA… ES GANAAR… Y DESTRUIIIIIIR!! -exclamó. -¡¡HADOKEN!!
El “hadoken” ahora de color violáceo, golpeó a Rashid. Ryu saltó y en el aire lanzó una serie de “hadokens” que atacaron a Rashid, dejándolo mal herido, aunque logró escapar. -¡¡TRANQUILO, POR FAVOR!! -suplicó Rashid.
-¡NO HAY PIEDAD… SÓLO HAY… DESTRUCCIÓOOON! -contestó un Ryu fuera de sí.

-¡Ryu! ¡Detente! -le pidió Dhálsim, vía telepática.
-¿Qué…? ¿Dhálsim…? -contestó Ryu, por la misma vía.
-Lo estás haciendo mal -señaló Dhálsim. -Es ahora cuando debes aplicar lo que has aprendido.
-¿Es… el momento?
-Sí. Vacía tu mente y elimina cualquier emoción que tengas… ira, alegría, sufrimiento, dolor…
-Lo intentaré…

Ryu se quedó quieto y en posición de guardia, cerró los ojos y respiró profundamente. Unos segundos después, los colmillos le regresaron a su tamaño natural y el halo escarlata se volvió azul claro. -¡LO LOGRÓ! -exclamó Gouken-. ¡Ese es “El Poder de la Nada”!
-¿En serio? -preguntó Jin. -Entonces, yo también tengo posibilidades.
-Muy bien, Rashid -dijo Ryu, ya de una forma tranquila-. Terminemos este combate.

La velocidad de Ryu ya estaba a la par de la de Rashid, y hasta la superaba. Ryu golpeó con éxito a Rashid y lo remató con una patada de hacha. -¡Ni creas que has terminado conmigo! -exclamó Rashid, al tiempo que extendía los brazos y giraba sobre su eje a gran velocidad.
Ryu no se dejó impresionar y se colocó en posición de “Shoryuken”. -¡¡¡SHIN…!!! (golpeó en el estómago a Rashid con el puño izquierdo, haciendo que se encorvara hacia el frente) ¡¡¡SHOOOORYUUUUKEEEEEEN!!! (lo terminó golpeándolo en la barbilla con el puño derecho, mandándolo a volar)
-¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGGGGGGHHH!!! -gritó Rashid, y cayó al piso, derrotado. Ryu se quedó de pié, desapareció el halo azul y sus ojos regresaron a la normalidad. Caminó hacia Rashid y le extendió la mano.
-Ah… entiendo -comentó, mientras aceptaba la ayuda de Ryu para incorporarse-. Bueno… perdí por completo -admitió-, pero esto me ayudó mucho. He aprendido mucho sobre mis habilidades y podré regresar a casa con una gran historia para contar (hizo una reverencia). Gracias. Estoy feliz por haber sido capaz de pelear contigo.
-Yo también -respondió Ryu-. Gracias a tí, encontré la respuesta que buscaba.

-Esperen -intervino Jin-. Tú, “heroe de los vientos turbulentos”, aún tienes una pelea contra mí.
-No este día, Jin -contestó Rashid-. Terminé cansado por el combate, y eso te daría una ventaja injusta.
-Pero… pero…
-Ya tendrás tu oportunidad, Jin -señaló Gouken-. Por el momento, ofrezcamos algo de nuestra hospitalidad a nuestros invitados -indicó. Miró a Rashid y a Azam. -¿Desean quedarse a cenar con nosotros? -preguntó.
-Gracias por la invitación, pero aún tenemos cosas que hacer -dijo Rashid-. Azam, vámonos a casa.
-Sí, amo -contestó Azam. Y los dos caminaron y se alejaron por donde llegaron.
-Qué tipo tan raro -comentó Jin-. “El héroe de los vientos turbulentos”.
-No sé por qué, pero presiento que lo volveremos a ver muy pronto -predijo Ryu.
-Ya habrá tiempo para preocuparnos por eso -dijo Gouken-. Ahora, hay que preparar la cena.

-Joven amo, perdió la batalla -le dijo Azam a Rashid mientras caminaban.
-Sí, perdí -admitió Rashid.
-¿Esto significa que detendrá la búsqueda de su amiga?
-De ninguna manera. Durante la pelea, me dí cuenta de algo muy importante. Sentí algo en el puño de Ryu. Algo como… como su pasión… por ir hacia adelante
-¿De… su puño?
-Si tengo la habilidad o no, no es un gran detalle. Lo que importa, es la forma en la que quiero hacerlo o no hacerlo (sonrió).
¿Qué era lo que decías antes? (imitó la voz de Azam) “Es una tontería lo que el joven amo desea hacer”… ¿cierto?
-Joven amo…
-Voy a salvar a mi amiga… aunque esté solo contra… Shadaloo -indicó Rashid. Después rectificó: -Lo siento, Azam… ¿crees que puedas venir conmigo y ayudarme?
-No está solo, joven amo -respondió Azam-. Por supuesto que iré con usted.
-Bien… siguiente parada: ¡Residencia Kánzuki!
-Pero se supone que vamos a casa, joven amo.
-Sí. Iremos a casa a descansar, y después partiremos a la Residencia de Karin Kánzuki. Ahí hay un grupo de guerreros que nos ayudarán con nuestra misión.

-¿Y si yo puedo ayudarlos? -preguntó una voz femenina.
-¿Quién eres tú? -preguntó Rashid, a la vez que volteaba.
-Mi nombre es Helen -contestó-. Mi señor y yo les tenemos una propuesta que no podrán rechazar…

Anuncios

Un comentario sobre “Una sombra cae… el fanfic.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s