Fanfics

Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 61: La invasión a la Residencia Kánzuki.

Monte Fuji.
Al Oeste de Tokio.
Japón.

Al día siguiente, de una u otra forma, Iori despertó del desmayo en el que había caído. -AGH… NNNNGH… ¿Qué demonios pasó? -se preguntó. Y empezó a hacer memoria: -Recuerdo esos extraños eventos… un eclipse en América… y que eso causó que empezara a toser sangre… ¡Tosí sangre! Entonces la sangre de Orochi me poseyó (se llevó una mano a la cabeza)… Luego… recuerdo que fui a buscar al miserable de Kyo Kusanagi. Lo reté y me derrotó… No quedé satisfecho y armé una trampa para atraerlo… y él vino… acompañado por… por… ¡JIN KAZAMA Y RYU HOSHI…! Sí… ya estoy recordando más cosas. En “estado Orochi”, me fue muy fácil derrotar a Kyo y a Jin… y a Jin le dije un montón de tonterías sobre la maldad… ¿En qué estaba pensando cuando le dije eso?… Bueno, eso no importa en este momento. Ryu logró llegar a un nuevo estado, parecido al de “Satsui no Hado”… pero sin maldad… y me derrotó… Entonces… entonces vine aquí… y me encontré con ese monstruo que me atacó y… y… absorbió mi alma… ¿Pero cómo? (se incorporó) ¡Se supone que debería estar muerto… o peor que eso, y no es así… (abrió los ojos a todo lo que dá y chasqueó los dedos) ¡Ya sé…! ¡Ya estoy entendiendo…! ¡Esa cosa sólo absorbió mi parte negativa… es decir… mi parte de Orochi! La otra parte… ¡la dejó intacta! ¡Por eso sigo vivo!

Un extraño resplandor llamó su atención. -¿Y eso? -se preguntó-. ¡Viene de por ahí!
Se dirigió al lugar y encontró un cráter con algo brillante adentro. -¿Eh…? -murmuró Iori-. En eso, la cosa brillante empezó a moverse y a tomar forma de un homínido. -¡¿QUÉ DEMONIOS…?! ¡¡¿QUIÉN O QUÉ ERES TÚ?!!!
-Yo… soy… Orochi. -contestó el ser.
-¿Qué…? ¡No puede ser! -exclamó Iori.
-Sí… descendiente de la famili Yagami -contestó Orochi-. El sello que me aprisionaba se ha roto… otra vez.
-¡¿PERO CÓMO?! ¡AÚN NO ES HORA DE QUE ESE SELLO SE ROMPA! -reclamó Iori.
-Los eventos recientes han adelantado los tiempos -contestó Orochi.

El Orochi brillante comenzó a transformarse. Iori no daba crédito a lo que veía. -Llegó la hora de despertar… llegó la hora de… ¡¡¡VEEEEEEEEEEEERSE…!!! -gritó, y quedó transformado en una “momia gigante” con armadura de madera. En el casco y en el pecho llevaba restos de la sustancia brillante que era antes. Se formaron dos brazos gigantes de fuego y se colocaron a los lados de Verse, a la altura de sus hombros. Alzó los cuatro brazos… y desapareció.
-Oh, no… -musitó Iori-. Necesito juntar a los otros dos encargados de sellar a Orochi… necesito ir por Kyo Kusanagi… y por Chizuru Kágura. Sólo los descendientes de las familias Yata, Kusanagi y Yasakani… o Yagami podemos sellar a Orochi de nuevo- dijo, y salió corriendo rumbo a la ciudad.

Residencia Kánzuki.
Sala de trabajo.
Tokio, Japón.

Al atardecer de ese día, todos discutían entre ellos la forma en cómo funcionaba la “Operación C. H. A. I. N. S.” En eso, Ibuki entró corriendo a la sala. ¡¡KÁNZUKI-SAMA!! ¡¡KÁNZUKI-SAMA!! -gritaba Ibuki.
-¿Qué pasa Ibuki? ¿Por qué tantos gritos? -preguntó Karin.
-¡¡¡INTRUSOS!!! ¡¡¡HAN ENTRADO INTRUSOS!!! -gritó Ibuki.
-¡¿CÓMO?!
-Niña, ¿dónde están esos intrusos? -preguntó Guile.
-¡¡EN EL PATIO CENTRAL!!
-¡¡VAMOS!!

Llegaron al patio central, donde Kasumi, Ayane, Hayate y Hayabusa encaraban a unos ninjas de vestimenta complétamente negra. -¡Atrás, malditos! -los imprecaba Hayabusa.
-¡No dejaremos que el Clan de la Araña Negra tome por asalto este lugar! -exclamó Hayate.
-¿Ah, sí…? -se oyó una voz.

Todos voltearon hacia de donde venía la voz. -Saludos… soy Víctor Dónovan -se presentó-. Y veo que ya conocen a mi “grupo de élite”
-¿Desde cuándo trabaja para tí el clan de la Araña Negra? -interrogó Ayane.
-Eso es algo que no te importa, muchachita -respondió Dónovan.
-¡Ya basta de tanta palabrería! -gritó una voz femenina. Apareció una chica, mas o menos del mismo tamaño de Karin y con un peinado muy parecido al de Karin, aunque era de color rosa. Traía puesta una ombliguera de manga larga, una falda corta, unas mallas y un sombrero tipo cadete, todo de color azul muy oscuro, una enorme corbata de moño amarilla, un par de zapatos negros y unos guantes de batalla idénticos a los de Cammy. También traía… un megáfono con forma de margarita (¡¡¡¿?!!!).
-Vaya, Enero -habló Dónovan-. ¿Así que Bison te mandó a vigilarme?
-No estoy aquí siguiendo sus órdenes -contestó Enero, de mala gana-. Vine para arreglar cuentas con Karin Kánzuki.
-¡Espera, hermana! -intervino Cammy-. ¡Podemos arreglar las cosas de otra manera!
-¡¿HERMANA…?! -exclamaron los Castillo en coro-. ¡¡¿LE DIJO “HERMANA”?!!
-¡TÚ CÁLLATE, TRAIDORA! -le gritó Enero-. Después de que acabe con Karin Kánzuki, seguirás tú.
-Vaya, así que me buscas -habló Karin-. Pues, si quieres enfrentarme… ¡Aquí estoy!
Y empezó la defensa de la Residencia Kánzuki.

(Lean la siguiente parte escuchando “Behind the Crooked Cross”, de Slayer)

Kasumi, Ayane, Hayate y Hayabusa se enfrentaron a otros cuatro ninjas a punta de katanas. Los desarmaron y los lanzaron al agua de una patada. -¡Eso les enseñará a respetar propiedad privada! -exclamó Kasumi.

Ryu y Ken peleaban contra otros ninjas. Al final, Ken mandó a la copa de un árbol a un ninja gracias a su “Shoryuken” y Ryu hacía atravesar una pared de madera a otro ninja con su “Tatsumaki Sempuu Kyakku”.

Guile y Nash hacían lo propio con su “pareja de ninjas” a quienes derrotaron sin problemas con el “Flash Kick” y el “Sonic Scythe”.

Por primera vez en mucho tiempo, Cammy y Chun-Li peleaban juntas y acabaron con sus rivales con el “Spinning Bird Kick” y el “Spiral Arrow”. Con este último, el ninja que recibió el ataque también terminó en el agua.

Los Hermanos Castillo tenían problemas con su grupo de ninjas, pues, si bien eran ágiles, no lo eran tanto como los ninjas, por lo que decidieron recurrir al ataque sorpresa: Se subieron a un pequeño techo, y desde ahí se lanzaron con patadas en cascada. Blue Púnisher aplicó su “Cross Arm STF” y El Rockero, sus “Estacas Rockeras” hasta dejar inconscientes a los ninjas.

Whip se entretenía dándole de latigazos a varios ninjas, y a uno le enredó su látigo en el cuello y lo lanzó a un tronco cercano, derrotándolo, mientras Leona utilizó sus habilidades para cortar con las manos sobre las katanas enemigas, y acabó con sus rivales de forma rápida.

Ralf y Clark, también estaban entretenidos con su par de ninjas, hasta que los tomaron, los lanzaron hacia arriba, y los recibieron sobre sus hombros (“Quebradora Argentina sobre la espalda”) y los estamparon contra el piso, sin miramientos… aunque Clark remató al suyo con un codazo. -¡Bien hecho, hermano! -felicitó Ralf.
-¡Bien hecho tú también, hermano! -correspondió Clark.
-¿Quieren que les consiga un hotel? -preguntó El Rockero, de forma maliciosa.

¡¡WHACK!!

Los dos le dieron un puñetazo en cada quijada al Rockero, quien literalmente terminó con la cabeza hecha sándwich -¡NO TE HAGAS EL GRACIOSO! -le gritó Clark.
-Está bieeeeen… me lo mereeeezcoooo… -admitió El Rockero, con un hilo de voz.

Ángel, R. Mika y Narumi tenían también su paquete, pero supieron resolverlo. Ángel agarró a un ninja, le dió una soberana paliza y lo remató con su “Ascension Time” (que bién podríamos llamarle el “¡¡ALIVIÁNAME ÑOOOOOOOOOOOOOORRR…!!”). Mika derrotó a su rival con una “Stunner”, lo tomó de las piernas y giró y giró y giró hasta lanzarlo contra otro árbol. -¡Vamos! ¡Pelea! ¡No te tengo miedo! -retaba Narumi a su rival. El ninja se le lanzó con intenciones de cortarla con su katana. -¡¡MOONLIGHT SLASHER!! -gritó, al tiempo de que hacía un movimiento de adentro hacia afuera con su brazo derecho y salía una media luna de energía plúmbago que impactó al ninja y lo derrotó.
-¡También ella maneja ataques de qi! -pensó Blue Púnisher, mientras veía como Narumi se acicalaba el pelo después de la pelea.

-¡MUY BIEN! ¡DAME TODO LO QUE TIENES! -retó Zangief a un ninja. El ninja saltó y atacó con su katana, pero, cuando la hoja tocó a Zangief, pasó algo inesperado: la piel de Zangief se había puesto roja y despedía vapor… y la katana se partió, quedando intacta la piel de Zangief. -¡JA JA JAAA…! ¿ESO ES TODO? ¡NO ERES RIVAL PARA EL ESPÍRITU DEL MÚSCULO! -imprecó Zangief.
-¡Es usted impresionante, Zangief-sama! -exclamó Mika.
-“¡Is istid imprisininti, Zingif-simi!” -la arremedó Ibuki.
Zangief agarró al ninja por la cintura y le aplicó un “Súplex Alemán”. -¡¡¡PODER DEL MÚSCULO…!!! ¡¡¡PARA TÍIII!!! -gritó, al tiempo que aplicaba más presión al súplex hasta enterrar al nija hasta la cintura.
-Eeeeeeeeeeeeeeemmmm… ¿Alguien tiene una regadera para jardinería? -preguntó Blue Púnisher.
-¡No le hagas! -exclamó El Rockero-. Capaz que retoñan más ninjas y ¿qué hacemos?

Un ninja quiso atacar a Ibuki con un shuriken, pero ésta lo bloqueó lanzándole un kunai explosivo. Después de eso, le dió al ninja una paliza y lo remató barriéndose y lanzándolo al aire de una patada. Ibuki desapareció en medio de una nube de polvo y apareció justo arriba del ninja. Hizo una serie de “pases de mano” y generó una esfera de energía azul. -¡¡¡KACHOFUGUETSU!!! -gritó y le dió con esa esfera al ninja en la cabeza, haciéndolo aterrizar de mala manera.
-¿Es idea mía? ¿O de verdad le aplicó el “Rasengan”? -preguntó El Rockero.
-Igual y la entrenó Naruto -opinó Blue Púnisher-. ¡DE VERAS!

Rashid, Azam y Heidern peleaban también contra más ninjas. Azam los golpeó uno por uno sin dar contemplaciones. Rashid mandó a otro ninja al agua con su “Altair” y Heidern tomó a otro ninja del cuello, giró varias veces y lo arrojó contra una piedra, dejándolo inconsciente.

Birdie y Jin Kazama también estaban metidos en la pelea. Birdie se entretenía tacleando y dando de cabezazos. -¡¡¡AHORA, ME VOY A DIVERTIR!!! -gritó mientras le daba un topetazo a un ninja. Enseguida, lanzó su cadena y enredó a su enemigo. De inmediato, Birdie se puso a “brincar la cuerda”, tarareando alegremente mientras estampaba al ninja dos veces contra el piso. -¡¡¡HAGÁMOSLO OTRA VEZ!!! -gritó, al tiempo que saltaba más alto, le daba dos vueltas al ninja y lo enterraba en el suelo.

Jin no tuvo problemas, le dió una paliza a su rival, lo lanzó contra una pared, le acomodó una combinación de puñetazos y el último lo hizo atravesar esa pared.

Varios ninjas se formaron y rodearon a nuestros héroes. -¡ATRÁS! -ordenó Nash-. ¡QUIENES PUEDAN LANZAR QI, A MI SEÑAL ATAQUEN! ¿ENTENDIDO?
-Sí -contestaron todos.
-Tres… dos… uno… ¡¡SONIC!!
-¡¡KIKKOKEN!!
-¡¡WHIRLWIND SHOT!!
-¡¡SONIC BOOM!!
-¡¡HADOKEN!! (grito por dos)
-¡¡PUÑO DE HIERRO!!
-¡¡MOONLIGHT SLASHER!!
-¡¡CRUZ ROCKERA!!
Los proyectiles de qi atacaron a los ninjas y los derrotaron, pero aún quedaban más. -¡YO ME HAGO CARGO! ¡¡WUOOOOOOOOOOOOOOOOH!!-gritó Leona, mientras creaba una esfera de energía con varias capas alrededor y la lanzaba a los ninjas, derrotándolos.
-¿Ya son todos? -preguntó Ken.
-No -contestó Ryu-. Aún quedan la chica de Shadaloo y el hombre de la máscara.
-De la agente de Shadaloo se está encargando Karin -recordó Ken-. ¡Miren!

Ken señaló al lugar donde se enfrentarían Karin y Enero.
-Aaaaahhh… ¿Así que crees que me puedes enfrentar, incompetente? -le preguntó Enero a Karin.
-Por supuesto -contestó Karin-. Aquí la única incompetente eres tú.
Las dos soltaron una risita… que fué aumentando de volumen… -¡¡¡UOOOOOOOOH JO JO JO JO JO JOOO!!! -rieron las dos al mismo tiempo.
-¡¡AY, NO PUEDE SEEEER…!! -se lamentó Blue Púnisher, en secreto-. ¡¡¡OTRA QUE SE RÍE IGUAAAAAL!!! ¡¡¡DIOOOOOOOOOOOSS…!!! ¡¡¡¿POR QUÉ ME CASTIGAS ASÍIIIIII?!!!
-¡Suficiente! -exclamó Enero y se puso en guardia-. Es hora de que digas tus oraciones.

Anuncios

Un comentario sobre “Una sombra cae… el fanfic.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s