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Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 63: Divide… ¡Y VENCERÁS!

Cammy, Nash, Leona y los Castillo llegaron al comedor, y encontraron a Guile, sentando, y como si estuviera pensando profundamente. -¿Pasa algo, amigo? -le preguntó Nash.
-Sí. Estoy pensando a dónde nos iremos ahora -contestó Guile.
-¿Irnos…?
-Sí. Ya nos encontraron aquí, y la señorita Kánzuki está en peligro. No quiero arriesgar más vidas.
-Un momento, general -intervino Francisco-. Es verdad que “solo los valientes huyen”… pero esta vez, no es una opción válida.
-¿A qué se refiere, Detective?
-A que no podemos estar huyendo ni moviéndonos de un lado a otro, dejando que Bison y compañía se burlen de nosotros cada vez que se les pegue la regalada gana.
-Púnisher tiene razón, señor -asintió Leona-. Es hora de acabar con Bison de una buena vez.
-Ya sabemos dónde están esas figuras y esos interruptores -mencionó Nash-. Ya podemos entrar en acción.
-Y entre más antes… mejor -finalizó Cammy.
-Todos ustedes tienen razón -admitió Guile-. En lo personal, ya estoy harto de estar cambiando de lugar una y otra vez. Mañana en la mañana tendremos reunión general con todos los involucrados.
-¿Qué piensa hacer, señor? -preguntó José Luis.
-Mañana lo sabrá, soldado… mañana lo sabrá. Por lo pronto, vamos a cenar y a calmarnos.

A la mañana siguiente, todo mundo se reunió en la sala de trabajo, a como Guile los citó. Karin fue la última en llegar. -Gomenasai por la tardanza -se disculpó-, pero creí que sería prudente traer un refuerzo.
-¿A quién se trajo, señorita Kánzuki? -preguntó Guile.
-Aquí viene.
Y en la sala, entró Álex -Hola, chicos -saludó-. Me pidieron ayuda y aquí estoy.
-¡Esto es refuerzo y no pedazos! -exclamó Francisco.
-¡Un gran seguidor del ESPÍRITU DEL MÚSCULO! -agregó Zangief.
-Vuelve a repetir eso, y voy a vomitar -pensó José Luis.
-Bien, creo que ya estamos completos -anunció Guile-. Ahora les explicaré el plan de acción.

Guile se dirigió al frente de la sala, mientras un proyector mostraba en la pared un mapa-mundi, con los países donde estaban los interruptores señalados en el mismo. -Bien, señoras y señores -empezó su disertación-, ya sabemos dónde están los interruptores y ya sabemos en dónde están esas figuras. Lo primero que tenemos que hacer es ir a esos países, apoderanos de esas figuras, rescatar a los háckers secuestrados y destruir esos interruptores.
-Pero somos demasiados… y no creo que haya cama para tanta gente -replicó José Luis.
-Ya había considerado eso, Soldado -contestó Guile-. Para esta parte de la misión, he decidido dividirnos en siete equipos de cinco integrantes. Cada equipo irá a un país a obtener la figura, rescatar al hácker y a destruir el interruptor. ¿Entendido?
-¡Entendido! -contestaron todos.
-Ahora, mencionaré a los equipos y a sus integrantes.

Guile sacó una lista de su pantalón. -Bien, el Equipo 1 estará formado por Chun-Li, Hoshi, Masters, Kazama y Kusanagi. Ustedes irán a Brasil. Chun-Li, tú estás al mando de este equipo.
-Entendido, Guile -aceptó Chun-Li.
-Lástima… yo quería ser el líder -se lamentó Jin.
-Bueno, Kazama -intervino Guile-, no sabía que usted sabía de estrategia de batalla.
-¿Eh…? En realidad… no -admitió Jin.
-Es por eso que elegí a Chun-Li como líder de este equipo -aclaró Guile.
-En realidad, una buena decisión -dijo Ryu.
-Así es, amigo -se unió Ken.
-Ni quién lo dude -finalizó Kyo.
Jin bajó la cabeza, avergonzado.

Guile siguió. -El Equipo 2 estará formado por la señorita Kánzuki… si es que lo acepta.
-¡Claro que acepto! -exclamó Kárin.
-Excelente -felicitó Guile. Como decía, el Equipo 2 estará formado por la señorita Kánzuki, Mika, Birdie y Álex.
-Errrr… nos falta uno -señaló Mika.
-No hay problema -resolvió Karin-. ¿Shibazaki?
-Sí, Kánzuki-sama.
-Tú vienes con nosotros a esta misión.
-¿Eh…? ¡Claro que sí, Kánzuki-sama!
-¿A poco el mayordomo sabe pelear? -preguntó Álex.
-¡¡¡UOOOOOOOH JO JO JO JO JO JO JOOO…!!! ¡Cláro que sabe pelear! -contestó Karin-. Uno de los requisitos que pido para contratar a mi personal, es que dominen artes marciales.
-Y yo soy experto en “bartitsu”, una variante del jiujitsu, Álex-san -agregó Shibazaki.
-¡Ah…!
-Bien, retomando el tema -habló Guile-, ustedes irán a La India. Señorita Kánzuki, queda al frente de este equipo.
Karin asintió con la cabeza.

-El Equipo 3 -siguió Guile-, estará formado por el Escuadrón Ikari: general Heidern, coronel Jones, teniente Steel, Whip y Leona Heidern. Ustedes irán a Estados Unidos… y no creo necesario decir que el general Héidern comandará a este equipo, ¿o sí?
-En lo absoluto, general Guile -contestó Heidern.
-¡Vaya! ¡Primer equipo en el que no tendremos problemas! -observó José Luis.

-El Equipo 4 -habló Guile de nuevo-, estará formado por nuestros amigos “shinobi”: Ibuki, Kasumi, Ayane, Hayate y Hayabusa. Ustedes investigarán aquí en Japón. Ryu Hayabusa es el líder de este grupo.
-¡Hai! -se inclinó Hayabusa en señal de respeto.
-El Equipo 5 estará formado por los señores Urien, Rashid, Azam, y las señoritas Helen y Juri. Ustedes irtán a China…
-… y yo seré el líder, como debe de ser -intervino Urien.
-¡Vaya! ¡Esto es a lo que yo le llamo “capacidad para tomar decisiones”! -observó Guile.
-Yo le llamaría “capacidad para ser gandalla” -pensó Francisco.

Guile retomó la palabra. -El Equipo 6 estará formado por nuestros amigos luchadores: Torres, Alexeïeva, Zangief, el Detective y el Soldado. Ustedes irán a Rusia…
-¡QUÉ BIEN! ¡REGRESO A LA MADRE PATRIA! -exclamó Zangief.
-Sí, sí, lo sabemos -comentó Guile-. Como decía, usteres irán a Rusia. El líder de este equipo, es usted… Detective.
-Bien, gene… (abrió los ojos y la quijada se le cayo hasta el suelo) ¡¡¡¡¡¿YOOOOOOOOOO?!!!!! -gritó Francisco, mientras sentía cómo se le escapaba el alma.
-Así es, Detective. Usted está al mando de este grupo -afirmó Guile.
-¡P-P-P-PERO… PERO! -tartamudeó Francisco-, ¡YO NO CREO SER LÍDER!
-A mí me pasó lo mismo que usted, Detective -lo tranquilizó Guile.
-¡¡ES QUE… ES QUE…!! ¡¡NO ME SIENTO CAPAZ!!
-Irá aprendiendo en el proceso -contestó Guile.
-Bueno… pero yo… es que… (se tiró al piso, agarrándose el estómago y revolviéndose) ¡¡¡AAAAAAAAAAARRRRRGGGGHH…!!! ¡¡¡TENGO AGRUUUUUURAAAAAAAASSSS…!!! -gritó. Levantó la cabeza y movió los ojos de un lado a otro.
-Detectiveee… -le dijo Guile, con un tono de cierta molestia en su voz y mirándolo con los ojos entrecerrados.
-¡Está bien, está bien! ¡Lo acepto! ¡No quiero ser líder! ¡No me siento capaz de llevar a cabo esa responsabilidad! -admitió Francisco.
-¿Y por qué no te sientes capaz, amigo? -preguntó Cammy.
-En realidad serías un buen líder, Púnisher -agregó Nash.
-¿Tú lo crees, o le estás siguiendo la corriente al general? -le preguntó Francisco.
-Así lo creo y así es -contestó Nash, con una seguridad que asustaba-. ¿Ya no recuerdas la misión a tu país?
-Prácticamente, usted fue el líder esa vez, detective -agregó Guile.
-¿A qué horas, que ni cuenta me dí?
-Cuando nos fuiste guiando hasta llegar a ese rancho, ¿recuerdas? -le dijo Chun-Li.
-Pero eso fue porque yo ya conocía ese terreno -se excusó Francisco.
-¿Y cuando sugeriste tu “operación Zarigüeya”? -le recordó Nash.
-Ah… claro… ¡Pero eso no es suficiente! -exclamó Francisco-. Además (agachó la cabeza y se encogió de hombros), ¿qué pasaría si uno de los miembros de mi equipo muere o queda lastimado por una mala decisión que yo haya tomado?
-Detective… ¿cree que yo no convivo a diario con esa preocupación? -le preguntó Guile-. No crea que todas las decisiones que he tomado han sido correctas. ¡No! ¡Yo también me he equivocado, y mucho! Pero… de todos esos errores aprendí, y me sirvieron para ser un mejor líder de lo que era ayer… (colocó una mano en el hombro de Francisco). ¡Ánimo!
-Lo harás muy bien -lo tranquilizó Narumi.
-Vamos, tú puedes hacerlo -lo animó Ángel.
-Confío plenamente en tí… hermano -lo elevó José Luis.
-¡JAAAA JA JA JA JAAA! -rió Zangief-. Segúramente serás un gran líder, tovarishch. Sólo necesitas algo de ¡¡ESPÍRITU DEL…!!
-Perdona, Zangief, pero esto no es de músculos, sino de cerebro -lo interrumpió Francisco-, pero gracias por la intención.
-Entonces… ¿acepta? -preguntó Guile
Francisco ya no tenía escapatoria. -Está bien… acepto.
Los miembros de su equipo lo felicitaron.

-Y el Equipo 7 -habló por última vez Guile-, como podrán imaginarse, estará formado por White, Charlie y yo.
-Bueno, sí, pero… sólo somos trés -observó Cammy.
-¡MIREN! ¡SABE CONTAR! -exclamó José Luis.

¡KAPOW!

Cammy le dió un “backfist” en el estómago. -¡NO SOY TAN IGNORANTE! -le dijo.
-Pero si no lo dije con propósito de insultaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar… -alcanzó a decir José Luis, con un hilo de voz.
-Retomando el punto -habló Nash-. Sólo somos tres… y no somos tan fuertes como para hacer esto nosotros tres solos.
-Aún no acabo de explicar -aclaró Guile-. Antes de venir a esta reunión, me comuniqué con el coronel Wolfmann. Él y McCoy nos estarán esperando en Inglaterra, que es el último punto que queda por cubrir.
-¡Ah, entiendo! -dijo Nash.

-Recapitulando:
Equipo 1: Chun-Li, Hoshi, Masters, Kazama y Kusanagi. Destino: Brasil
Equipo 2: Señorita Kánzuki, Mika, Birdie, Álex y Shibazaki. Destino: La India
Equipo 3: El Escuadrón Ikari. Destino: Los Estados Unidos de América.
Equipo 4: Hayabusa, Kasumi, Ayane, Ibuki y Hayate. Destino: Japón.
Equipo 5: Urien, Helen, Rashid, Azam y Juri-Han. Destino: China.
Equipo 6: Detective, Alexeïeva, Torres, Soldado y Zangief. Destino: Rusia.
Equipo 7: Cammy, Wolfmann, McCoy, Charlie y yo. Destino: Inglaterra.

En eso, entró un científico. -¿Interrumpo?
-No, doctor Ishikari -contestó Karin-. Pase, lo estábamos esperando.
El doctor Ishikari terminó de entrar al salón y saludó a los demás. -¡Buenos días!
-¡Buenos días! -contestaron los demás.
-Les presento al doctor Ishikari, ingeniero principal de la Kánzuki Saibatsu. Y nos trae noticias útiles.
-Así es, Kánzuki-sama. He desarrollado una aplicación para dispositivos móviles que los convertirá en un rastreador. Eso les servirá para encontrar esas figuras de las que han estado hablando.
-¿Y quién le pasó esa información, doctor? -preguntó Francisco, frunciendo el ceño.
-Yo se la dí, mi amigo -contestó Rashid-. La señorita Kánzuki me pidió las especificaciones de esas figuras y se las dió al doctor, aquí presente
-Exáctamente -afirmó el doctor-. Por favor, pásenme sus celulares para instalar esa aplicación.
-Déjeme ayudarlo -se ofreció José Luis.

El doctor instaló la aplicación en los celulares de Chun-Li, Jin, Karin, Shibazaki, Heidern, Ralf, Ibuki, Hayabusa, Urien, Rashid (que ya lo tenía desde antes), Francisco, José Luís, Cammy, Nash y Guile. Chun-Li entró a la aplicación y en la pantalla se mostró un radar. -Aquí aparecerá la ubicación exacta de la figura -observó el doctor.
-¡Maravilloso! -exclamó Chun-Li-. Nos será de mucha utilidad.

-Una cosa más -interrumpió Guile-: Cuando tengamos las figuras, y los interruptores hayan sido destruídos, nos reuniremos aquí y partiremos al Cuartel General de Shadaloo, para rescatar a la niña Li-Fen y acabar con Bison de una vez por todas.
-Buena idea -expresó Ken y mientras tanto…
-Mientras tanto, pueden tomarse el resto de la mañana y la tarde libres -anunció Guile.
-¿Y eso, general? -preguntó Francisco.
-Quiero que todos convivamos lo más posible con nuestros familiares y seres queridos -dijo Guile-. Deben tener siempre presente la posibilidad de que ya no regresemos con vida aquí… ¡Claro! ¡Espero que todos regresemos vivos! Pero… no hay que descartar ese destino.
-No seas tan pesimista -lo animó Cammy-. Todos regresaremos bien… ¡Ya lo verás!
-No es pesimismo, es aceptar una realidad posible -contestó Guile-. Le he pedido de favor a la señorita Kánzuki que, por la noche, prepare la cena más fastuosa que podamos tener, para poder convivir juntos una última vez antes de salir a la misión.
-Ya dí la orden de que preparen esa cena -informó Karin.
-Gracias, señorita. Mañana por la mañana, nos iremos en el “Thunderhawk” a la base militar de Yokota. Una vez ahí, tomaremos unas aeronaves que nos llevarán a nuestros destinos. Hay seis aeronaves disponibles. El Equipo 4 no tiene aeronave asignada, pues se quedan a trabajar en Japón -aclaró.

-Me imagino que vas a pasar el día con tu familia, cabeza de escoba -le dijo Ken a Guile.
-Así es… y tú deberías hacer lo mismo, Masters -contestó.
-De hecho, tengo planeado hacer eso. Después de lo que pasó ayer…
-No me lo recuerdes, Masters…
-¡Ah! ¡Conque quieren pasarlo en familia! ¿eh? -observó Karin-. Les recomiendo el barrio de Shibuya. Ahí hay muchos centros comerciales, bares y restaurantes.
-Lo tomaremos en cuenta, Kárin. Gracias -le dijo Ken.

-Oye, Narumi… -habló Francisco.
-¿Sí?
-Bueno… te quería preguntar… si querías tomar algo conmigo en Shibuya
-¡CLARO! ¡Vamos!
-Excelente -pensó Francisco-. El primer paso está dado.

-¿Pasa algo, Charlie? -le preguntó Cammy.
-Sí… quiero invitarte a comer… pero no tengo dinero.
-¿Y eso?
-Recuerda que, oficialmente, estoy muerto. Por lo tanto, no tengo acceso a mis cuentas bancarias… y probablemente, el gobierno de Estados Unidos ya se las haya quedado.
-¡No te preocupes! ¡Yo te invito a tí!
-¿En serio…?
-¡En serio! (Nash se ruborizó y bajó la cabeza) ¡Tranquilo! ¡No pasa nada!
-Está bien… pero tengo esa deuda pendiente contigo.

-Emmm… ¿Chun-Li? -le preguntó Ryu
-Dime…
-Conozco un buen bar en Shibuya… ¿quieres tomar algo de sake?
-Por supuesto.

-¿Habrá restaurantes de comida saludable en Shibuya? -preguntó Ángel.
-Bueno, sólo hay una forma de averiguarlo -contestó José Luis-: ¡Vamos!

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