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Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 69: China

Beijing, China.

Si a Guile le hubieran dicho que el Equipo 5 sería el peor equipo en cuanto a trabajo en conjunto, nunca los hubiera juntado. Todo el trayecto rumbo a China, Urien se la pasó diciendo que todo mundo estaba haciendo mal el trabajo: que si Rashid no sabía pilotear el helicóptero, que si Azam estaba muy pesado, que si Juri no dejaba de hacer ruido… bueno, ni a Helen la respetaba.

Pues con todo y todo, llegaron al centro de Beijing. El radar los llevó a la calle más concurrida del lugar. -¿Estás seguro que es por aquí? -le preguntó Juri a Rashid.
¡Seguro, mi amiga! -contestó Rashid, con una sonrisa-. ¡Estas cosas prácticamente nunca mienten!
-Amo… -suspiró Azam.

Siguieron caminando hasta entrar a un restaurante. -¡OIGAN! ¡ESTAMOS BUSCANDO UNA FIGURA, NO UN RESTAURANTE! -gritó Urien.
-¡Tranquilo, viejo! -contestó Rashid-. Éste es el lugar que indica el radar.
-No sé por qué, pero tengo la impresión de que he estado aquí antes -opinó Juri.
-¡POR FAVOR! -protestó Urien
-¿Y si se equivocó, señorita? -preguntó Helen.
-¡Eso es imposible! -respondió Juri-. Puedo recordar perfectamente los lugares en donde ya he estado… y ésta no es la excepción.

De inmediato, Juro se puso a golpetear una pared. -Por aquí debe haber una entrada secreta -explicó.
-Nada más estamos perdiendo el tiempo -expresó Uriel. Se dirigió a Helen. -Pero esto es tu culpa. Solo a tí se te ocurre contratar a semejante cuadro de imbéciles.
-Pero yo…
-¡¡¡PERO NADA!!! ¡YO MISMO ME ENCARGARE DE TU CASTIGO, IDIOTA!
-¡LO SABÍA! -exclamó Juri, señalando un punto en la pared-. ¡Aquí está la entrada!
-¡A UN LADO! -gritó Urien-. ¡¡METALLIC SPHERE!!
El ataque qi de Uriel hizo un hoyo en la pared, revelando un túnel secreto. Rashid se rascó la perilla. -Errrr… No era necesario ser tan violentos -opinó.

El equipo 5 recorrió el túnel recién revelado, y llegó a un lugar que parecía un laboratorio de genética. Había una gran computadora central, con el interruptor y la frutilla en medio; y alrededor del laboratorio había una especie de cámaras o de celdas con una puerta transparente, de un tamaño lo suficientemente grande como para alojar a una persona.

-¡Es el laboratorio de S. I. N.! -exclamó Juri, reconociendo el lugar.
-¡No puede ser! -dijo Rashid-. ¡S. I. N. dejó de operar desde hace mucho tiempo…! Lo leí en Internet.
-Pues parece que regresaron al negocio -opinó Helen.
-Como sea, hay que agarrar esa figura y largarnos de aquí -declaró Urien.
-Y no se nós olvide rescatar al hacker -agregó Rashid.
-¡Esos yo se los permito, gusanos! -exclamó una voz grave.

El Equipo 5 volteó y encontró a Balrog, acompañado de un soldado de Shadaloo tipo AS-D, bastante corpulento y de un muchacho que aparentaba tener unos quince años de edad, flaco y rubio de ojos color violeta. Llevaba puesto un chaleco deportivo con capucha de color blanco y pantalones deportivos negros. -¡Vaya, Balrog! Parece que tenemos visitas -comentó el chico.
-Así es, Ed -afirmó Balrog-. Estos idiotas vinieron por una paliza.
Ed chasqueó los dedos y se rompieron las puertas de las cámaras, saliendo de ahí soldados de Shadaloo tipo AS-R.
-¡NO SE QUEDEN AHÍ PARADOS! -gritó Urien al resto del equipo-. ¡¡¡ATAQUEEEEN…!!!

(Lean esta parte escuchando “Face Fisted”, de Dethklok).

Juri pateó a varios soldados usando su “Senpusha”. A otro lo golpeó en el abdomen, y otro más cayó derrotado con su “Sakkai Fuhazan”. Rashid no se dejó intimidar por los soldados que lo atacaron, y se deshizo de ellos con sus movimientos de “parkour”, golpes de karate y patadas efectivas. Helen, a pesar de su apariencia frágil, resultó ser una gran peleadora conocedora del sambo militar, poniendo a raya a varios soldados. Urien parecía que no se estaba tomando en serio la pelea… o era demasiada pieza para los soldados, pues con sus golpes los demolía… y a uno, practicamente le “voló” la columna vertebral con su “Spartan Bomb”.

Un soldado quiso atacar a Rashid por la espalda, pero Azam lo impidió, dándole un lazo al cuello seguido de un “martinete”. -¡Gracias, Azam! ¡Te debo una! -expresó Rashid.
-Es mi deber protegerlo, joven amo -replicó Azam.
Otro soldado se le acercó a Azam por la espalda, pero Rashid se dió cuenta -¡¡WHIRLWIND SHOT!! -gritó y generó un pequeño remolino con sus piés, elevando al soldado y dejándolo caer pesadamente. -Ya estamos a mano.

-¡¡MALDICIÓN!! -gritó Balrog, fuera de sí-. ¿Acaso tengo que hacerlo todo yo personalmente?
Dicho lo cual, se lanzó al ataque y golpeó, primero a Helen, luego a Juri, después a Rashid, siguió con Azam y por último, derribó a Urien con un “úppercut!. -¡Aaaagh…! ¡COBARDE! -gritó Juri.
-¡JEH! Eso no me afecta -le contestó Balrog. Después le habló al soldado corpulento AS-D -¡OYE, TÚ! ¡NO TE QUEDES AHÍ PARADO Y AYÚDAME!
-Como usted ordene, señor -respondió el soldado, con un marcado acento francés.

El soldado se acercó a Balrog y en vez de atacar al Equipo 5, le dio una patada de savate a Balrog, tirándolo. -¿Qué te pasa? ¿Es esto una traición? -preguntó Balrog, sorprendido.
-Nunca te traicionará quien nunca te ha sido fiel -contestó el soldado, al tiempo que se quitaba el casco, permitiendo que lo viera mejor.
Balrog se sorprendió. -¿Eh…? ¡ABEL! -gritó.
Así es, mon ami… soy yo -confirmó Abel-. Sospechaba que Shadaloo estaba haciendo cosas raras y decidí investigar por mi cuenta.
-Y todas sus investigaciones me las envió a mí por medio de Twitter -intervino Rashid-, incluyendo nuestro encuentro de hace unos días, ¿recuerdas?
-¡¡GRAAAAAAAAAAAHHH…!! -explotó Balrog del coraje-. ¡¡ME LAS PAGARÁN!!

Quiso golpear a Abel, pero éste bloqueó el ataque, agarró a Balrog de las clavículas, lo hizo girar una y otra vez sobre su cabeza y lo estampó contra el piso. -Infeliz… musitó Balrog, mientras lograba levantarse, y atacó a Abel con una combinación de golpes, rematando con su “Dashing Uppercut”… pero pareció que eso no le hizo ni cosquillas a Abel.
-Gran error, monseur Balrog -señalo Abel, quien se lanzó al ataque con una combinación de “palm strikes”, seguido de una “patada de rueda”. Volvió a agarrar a Balrog de las clavículas y lo estampó contra una de las cápsulas, le dió cuatro golpes, lo tomó de nuevo y realizó un salto con varios giros hacia el frente, estrellando a Balrog contra el piso.

Entre tanto, Azam se entretenía golpeando soldados y a uno lo envió directo contra el vidrio de una de las cápsulas, haciendo que se rompiera. Se acercó y vió algo -¡MIREN! ¡AQUÍ HAY ALGUIEN! -gritó.
Rashid se acercó, y le dió un vuelco el corazón: adentro estaba una mujer de tipo árabe, como el propio Rashid -¡ES MI AMIGA! -gritó, entre impresionado y alegre. Se acercó a ella y la abrazó -¡Qué bueno que estás bien!
-Rashid… sabría que vendrías -habló la mujer.
-Sí, sí… ¡Qué lindo! -intervino Juri, mientras pateaba lejos a un soldado. -Entonces agarremos la figura famosa y larguémonos de aquí.
Ed se interpuso -Solo van a salir de aquí… ¡MUERTOS! -aseguró.
Extendió un brazo y abrió la mano. Sus ojos adquirieron un tono púrpura, y el símbolo de Shadaloo apareció en la palma de su mano. En eso, la hácker se vió envuelta por un halo de luz violeta y comenzó a elevarse por los aires. -¡¿Qué demonios estás haciendo?! -inquirió Rashid, apretando los dientes.

Ed comenzó a cerrar el puño, mientras la hácker sentía como si la estuvieran ahorcando. -¡DÉJALA EN PAZ INMEDIATAMENTE, NIÑO! -ordenó Rashid.
-¿Sí…? ¡OBLÍGAME! -contestó Ed, entretenido en torturar a la hácker.
-¡RAYOS! ¡ODIO PELEAR CONTRA NIÑOS, PERO NO ME DEJAS ALTERNATIVA!-se frustró Rashid. Pero ni siquiera tuvo que molestarse en darle un golpe, pues Abel, dentro de su pelea contra Balrog, agarró a este último y lo arrojó lejos, llevándose a Ed en el trayecto y haciendo que perdiera contacto visual con la hácker, perdiendo así tambien el control psíquico. La hácker cayó y Rashid se apresuró en capturarla. -¿Estás bien? -le preguntó.
-Sí… gracias.

¡AÚN NO TERMINO CONTIGO, BALROG! ¡¡¡AQUÍ VOY!!! -gritó Abel, mientras se ponía en posición para aplicar una tacleada. Corrió hacia Balrog y se lo colocó sobre los hombros, como si fuera a aplicar un “Samoan Drop”. Después giró y giró y giró y arrojó a Balrog hacia arriba. Saltó y le dió un rodillazo, al tiempo de que lo agarraba mientras regresaban al suelo, giró varias veces hacia atrás y lo arrojó contra otra cápsula, dejándolo noqueado. -¡Hasta aquí, mon amí! -dijo Abel, con un tono de satisfacción.

-¡NO TAN RÁPIDO! -exclamó Ed
-¿Ah, sí? ¿Y qué piensas hacer ahora? ¿Acusarnos con tu papá? -se burló Urien.
-Algo mejor… mucho mejor -contestó Ed, con una sonrisa siniestra. Con una mano abrió un portal interdimensional, y con la otra “agarró” a Balrog, y lo “lanzó” por el portal. Después hizo lo mismo, primero con Helen y después con Urien. -¡SUÉLTALOS INMEDIATAMENTE! -exigió Rashid.
Sin embargo, Ed no hizo caso. Se acercó al tablero principal y presionó un botón. -En dos minutos, este sitio será historia -informó Ed-. ¡NOS VEREMOS EN EL INFIERNO! -gritó, mientras atravesaba el portal y lo cerraba.
-¡¡MALDICIÓN!! -gritó Juri.
-No se preocupen, hay que tomar la estatuilla y salir de aquí -informó Rashid.
-Esperen, primero hay que introducir la clave de desbloqueo -intervino la hácker.
-¡NO HAY TIEMPO PARA ESO! -se desesperó Rashid.
-¡Déjenmelo a mí! -pidió Azam. Caminó hacia el interruptor y lo abrazó -¡VEN A MÍ, ESPÍRITU DEL MÚSCULO! -gritó, al tiempo que separaba el interruptor del piso con todo y la figurita de la jarra encima. -¡VÁMONOS DE AQUÍ!- gritó.
Juri, la hácker, Rashid y Azam huyeron por el mismo pasadizo por el cual entraron, mientras el laboratorio de S. I. N. se hacía pedazos.

-¡PUFF…! ¡¡LA VIMOS CERCA!! -exclamó Rashid, una vez que todos estaban a salvo.
-Sí, sí, claro, nos salvamos -dijo Juri, sarcástica.
-Lo malo fue que perdimos dos hombres -lamentó Azam.
-Bah, como si fueran tan importantes… sobre todo el tal Urien -contestó Rashid-. Sin lugar a dudas, es el tipo más desagradable que he conocido en toda mi vida. A quien sí voy a extrañar es a Helen…
-Y a propósito… ¿qué habrá sido de esos dos? -preguntó Juri.
-¿Crees que ahora estén en el cuartel de Shadaloo? -preguntó de vuelta Rashid.
-Es muy probable, pero algo me dice que no están ahí…

Casa abandonada
Beijing, China

El portal interdimensional se abrió, y por ahí salieron Ed, Balrog, Urien y Helen… sorpresivamente, estos dos ya salieron por su propio pie. Urien se acercó a un inconsciente Balrog y le dió un par de bofetadas. -¡DESPIERTA!
-Um… errr… ¿eh…? ¿Dónde estamos? -preguntó Balrog.
-Donde quedamos de vernos -le contestó Urien-. ¿Tienes la información?
Balrog asintió con la cabeza. Se levantó, fue a un armario abandonado y sacó de ahí un legajo de papeles. Regresó a donde Urien y se lo entregó -Aquí tienes -expresó Balrog-. ¿Tienes mi dinero?
-Por supuesto -contestó Urien. Caminó un poco hasta encontrar una compuerta, la abrió y sacó de ahí una maleta. Regresó a donde Balrog y la abrió.
La maleta estaba llena de billetes verdes. Los ojos, tanto de Balrog como de Ed, brillaron con codicia. Ed soltó un silbido de asombro. -Debes querer tanto ESO como para dar un cheque en blanco -le dijo Balrog a Urien.
-Eso es algo que no te importa, boxeador -contestó Urien.
-¡Humpf! Suficiente… ahora trabajo para tí -anunció Balrog.
-Esto es solo un adelanto -aclaró Urien-. Si terminas bien tu otra parte del trabajo, te pagaré por completo.
-Bien -acordó Balrog-. Ed, vámonos de aquí.
-Sí, Balrog -contestó Ed, mientras abría otro portal interdimensional y se iban los dos por ahí.

-Señor… ¿está seguro de lo que acaba de hacer? -preguntó Helen.
-Por supuesto -contestó Urien-, pero sólo los utilizaré por un tiempo. Despues… LOS ELIMINARÉ.

Cuartel General de Shadaloo.
Ubicación desconocida.

El portal interdimensional se abrió y salieron Balrog y Ed de ahí. -¡Oye! ¿Puedes creer la clase de idiota que es ese tipo? -comentó Ed, refiriéndose a Urien-. Tantos problemas para escaparnos… ¿y ahora trabajamos para él?
-¡Jah! Después de que me han pagado, eso no me es importante -contestó Balrog-. Después de que acabemos el trabajo y de que me pague por completo, estaremos a mano… y podré DESBARATARLE LA CARA.
-¡Eso suena como un plan! -exclamó Ed.
-Así es -afirmó Balrog-. Ahora, vamos. Afortunadamente, aquí nadie se dio cuenta.

Mientras Ed y Balrog se alejaban una sombra salía de su escondite. -Eso es lo que tú crees… ¡ÑIE JE JE JE JE JE JE JEE…! -rió FANG, quien estaba escondido y escuchándolo todo.

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