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Una sombra cae… el fanfic.

Capítulo 86: Lo que fue de cada quien.

Como era de esperarse, varios países premiaron a Guile y compañía por haber acabado con Shadaloo y sus planes de una buena vez y para siempre. Fueron condecorados por el Presidente Barack Obama (Ralf fue el más contento, pues así agregaba una segunda medalla presidencial a su palmarés), por Vladimir Putin, por la Organización de las Naciones Unidas… Hasta Enrique Peña Nieto los condecoró con la “Orden del Águila Azteca”, la máxima presea que otorga México a un extranjero. Por supuesto que los Castillo no recibieron ese premio, sino la medalla “Belisario Domínguez” al mérito. El Papa Francisco los recibió en audiencia privada, les dió las gracias y les regaló un rosario a cada quién.

Estos reconocimientos fueron grupales. A nivel individual, también recibieron premios.

Ryu siguió su camino de perfeccionamiento, entrenando día a día con Gouken. A veces recibía las visitas de Ken, Jin y Kyo, quienes lo ayudaban a entrenar. De vez en vez le hablaba a Chun-Li por teléfono, y por lo menos una vez cada dos semanas le escribía cartas, cartas que fueron contestadas todas y cada una de ellas.

Después de viajar a Francia, Chun-Li regresó a China, donde realizó el trámite para adoptar a Li-Fen como su hija. Después puso una escuela de kung-fu, para enseñar ese arte marcial a los niños… y no tan niños. Una de las maestras que contrató, fue una joven de nombre Ling Xiaoyu, al parecer, recomendada por Jin Kazama (en realidad, Jin quería deshacerse de ella, porque le estaba haciendo la vida imposible).

Ken se asoció con el acaudalado Richard Hilton, dueño de la cadena de Hoteles Hilton, con quien formó un verdadero emporio hotelero a lo largo y ancho del mundo. Eso sí, se daba su tiempo para visitar a Ryu en Japón, así como para hablar de negocios con Karin, con Jin y con Helena Douglas.

Jin Kazama siguió al frente de la Mishima Zaibatzu. Aún tiene problemas con Kazuya, su padre, pero han ido entendiéndose poco a poco. Junto con Karin y con Helena Douglas, formó una sociedad de vigilancia sobre las cuentas bancarias, para asegurarse de que ninguna otra empresa sufriera lo que ellos: robo de dinero y falsificación de estados de cuenta.

Helena Douglas hizo crecer a DOATEC como empresa de lucha libre, ayudándose de la CWA, con quien entabló relaciones de negocio e intercambio de luchadores, siendo sus “embajadores”, por así decirlo, los Ármstrong: Tina y Bass.

Ibuki regresó a su pueblo natal, ya convertida en una Kunoichi hecha y derecha. Les platicó a sus amigos todas las aventuras que había tenido, y hasta le ofrecieron escribir un libro, cosa a la que ella se negó. También siguió colaborando con los otros shinobi, quienes regresaron a su aldea, siempre dispuestos a ayudar a quien lo necesite.

Karin Kánzuki mandó construir otro satélite: el Red Lily-Spider II, que tenía las mismas funciones de su antecesor. Sigue riéndose ruidosamente y creyendo fielmente en la división de clases. Por si fuera poco, le dió alojamiento a Enero, la Doll recuperada, y la trató como si fuera su hermana gemela (que algo hay de eso). Enero demostró una gran habilidad para aprender a manejar los negocios de su nueva familia, y poco a poco fue escalando posiciones en la Kánzuki Zaibatsu.

Birdie… bueno, Birdie siguió poniéndose más gordo cada día, pero no por ello dejó de ser un excelente guardián.

Ángel fue sometida a juicio en la Corte Penal Internacional, con sede en la Haya. Chun-Li, Cammy y los Castillo acudieron para ofrecer su testimonio en favor de la acusada. Finalmente, llegó el día de conocer el veredicto. -Se le pide a la acusada, Ángel Torres, se ponga de pié para la lectura del veredicto. -le pidió el juez. Ángel obedeció. -Por los delitos de lesa humanidad, como asesinato y terrorismo, el jurado la ha encontrado culpable (Ángel y José Luis agacharon la cabeza). Sin embargo, el jurado ha tomado en cuenta los testimonios a su favor que han presentado la detective Chun-Li Xiang, la Mayor Cammy White y los agentes Francisco y José Luís Castillo; así como su incalculable participación en favor de acabar con Shadaloo. Por ello, he decidido, de forma inapelable, dictar SENTENCIA ABSOLUTORIA en favor de la acusada, por lo mismo, ordeno la libertad inmediata de la señorita Ángel Torres (dió un golpe con su mazo en el estrado). ¡CASO CERRADO!

Ángel no lo podía creer, hasta que José Luis y los demás se acercaron y la felicitaste. -Sabía que ibas a salir pronto, ¡Pero nunca creí que fuera tan rápido! -admitió José Luis.
-¿Y qué piensas hacer ahora? -preguntó Chun-Li.
-No sé… debería pensarlo -contestó Ángel.
-Bueno, en Delta Red se acaba de abrir una vacante -le anunció Cammy-. Quedarías perfecta para el puesto.
-Un segundo -le susurró José Luis a su hermano-. ¡Tu me dijiste que sólo admitían a británicos!
-No, carnal. Te dije que era muy probable. Nunca te aseguré nada.

Con el paso del tiempo, Ángel se volvió agente de INTERPOL, a sugerencia de Chun-Li. -Perdón, Cammy… pero no podría vivir en Londres.
-¿Y eso…? -le preguntó Cammy.
-¡También he sido contratada como parte de WWE! ¡Mi novio me ayudó a entrar!
-¡¡FABULOSO!! -felicitó Cammy.

En efecto, Ángel entró a NXT, la escuela de WWE y, en poco tiempo, subió al róster principal. Primero fue “mánager” del Rockero, y después, su pareja en encuentros mixtos. En uno de ellos se enfrentaron a Lana y a Rusev. Esa lucha la ganaron El Rockero y Ángel por descalificación, gracias a una cobarde agresión de Rusev contra Ángel. El Rockero quiso defenderla, pero Rusev lo lanzó fuera de la lona. Lana sostenía a Ángel por los brazos, para que Rúsev la pateara, y cuando eso iba a suceder…

Sonó el tema de entrada de The Rock, apareciendo por el escenario de entrada ante la ovación del público. Corrió hacia el ring y golpeó a Rúsev, mientras Ángel se liberaba de Lana. The Rock aplicó su “Rock Bottom” a Rúsev, mientras Ángel hacía lo mismo con Lana. The Rock y Ángel se quedaron mirando. The Rock se quitó sus lentes oscuros y los lanzó al público, mientras Ángel hacía su patentada “señal de cuernitos”. Los dos movieron sus brazos señalando las cuerdas, corrieron en direcciones opuestas, rebotaron en ellas, regresaron, se frenaron y aplicaron “El Codazo del Pueblo” a Rúsev y a Lana, respectivamente, ante la algarabía del público. Se le había concedido un sueño a Ángel: Conocer personalmente a The Rock, su inspiración.

Siguiendo con los luchadores, Zangief se volvió luchador independiente, es decir, se contrataba solo y con la empresa que mejor le pagara por determinado tiempo. Junto con R. Mika, visitó México, Puerto Rico, Estados Unidos, Japón, Panamá, Chile… dando cátedra de su técnica y enseñando los principios del “Espíritu del músculo”.

Laura se quedó a vivir un tiempo con Ken (a Eliza no le agradó nada eso), mientras grababa sus lecciones de “Jiujitsu Matsuda” y las subía a la página de Internet de Ken, como habían quedado en Brasil. El estilo Matsuda tuvo una buena aceptación, y no pasó mucho tiempo para que Dana White, presidente de la UFC, se fijara en su trabajo y le ofreciera contrato en su empresa. Laura, feliz de la vida, y conociendo el impacto que tenía UFC a nivel mundial, acepto. Actualmente, se está preparando para su primer combate de campeonato.

Álex y Gúnlock se volvieron pareja en CWA y conquistaron el campeonato de la especialidad. Además de que ellos fueron quienes representaron a CWA en la asociación con DOATEC. Por su parte, Álex repartía su tiempo entre Japón y Estados Unidos, donde puso un taller mecánico para vehículos pesados como camiones y tráilers.

Del Escuadrón Ikari, poco se supo después. Solo se supo que le avisaron a Heidern que encontraron en el fondo del mar el cadáver de Rúgal Bernstein, convertido en estatua de metal. -Ese era el final que se merecía ese canalla -musitó.
Ralf y Clark siguieron siendo tan buenos compañeros como siempre, y pusieron una escuela para enseñar su técnica de combate, junto con Whip. Leona estuvo intercambiando correspondencia con Iori, y a veces quedaban de verse en ciertos lugares hasta que… pasó lo que tenía que pasar.

Kyo e Iori siguieron con su rivalidad eterna, producto del odio generacional que se tenían las familias Kusanagi y Yagami. Aunque se daban sus treguas de vez en cuando para hablar seriamente sobre el futuro. Al parecer, Iori ya no odia tanto a Kyo.

A Juri Han sí le fue mal. A pesar de que también Chun-Li testificó a su favor, la Corte Penal Internacional la sentenció a cadena perpetua en una institución de sanidad mental: fue diagnosticada con psicosis y esquizofrenia, dos platos que no son de gusto de nadie.

Hyacinth pidió su cambio de Francia a Estados Unidos, donde pudo estar cerca de Francisco. A pesar de la oferta, Hyacinth declinó ser una diva más de WWE y prefirió firmar con Béllator, la empresa “competencia” de UFC en cuanto a MMA se refiere. También está a punto de tener su primer combate de campeonato.

Guile fue ascendido de General Brigadier, a General de División (el mismo rango de Taylor) y le dieron una oficina algo más grande de la que tenía. Por supuesto, vino un aumento de sueldo, el cual aprovechó para pasar unas buenas vacaciones con su familia. En una entrevista que le hicieron, le preguntaron si quería ser presidente de la República, a lo cual, Guile se negó. -Mi deber está en el Ejército, no en la Sala Oval. Soy militar, no político -contestó-. Aunque… tal vez en un futuro si busque la presidencia.
-¿Y por qué partido lo haría? ¿Por el republicano, o por el demócrata?
-Por ninguno. Me iría por una candidatura independiente, pues las posturas de ambos partidos no me convencen.

Charlie Nash, a pesar de haber quedado parchado, tenía la admiración y el respeto de todos, quienes no lo veían como monstruo, sino como un héroe. Recuperó su pasaporte, licencias y cuentas bancarias, con lo cual pudo comprar un teléfono celular. Desde que regresó de Japón, estuvo viviendo en casa de Guile, mientras conseguía un hogar propio. Diario le escribía correos electrónicos a Cammy (que siempre tuvieron respuesta), y de vez en vez le hablaba por teléfono (algo difícil, por la diferencia de horarios) Guile pidió que estuviera bajo su mando y le fue concedido, entrando a trabajar con él en el Pentágono. Todo eso ocurrió así hasta que un día…

El Pentágono.
Wáshington, D. C.
Estados Unidos

-General Guile -habló su secretaria-. El capitán Nash está aquí.
-Gracias, yo mismo iré a abrirle -contestó. Guile se levantó de su escritorio y abrió la puerta de su despacho. -¡Charlie! ¡Entra, por favor!
-Gracias, Guile -contestó Nash.

Nash llevaba el mismo uniforme que Guile: camisa blanca con corbata azul marino y una placa azul con la palabra “NASH” inscrita, pantalones del mismo color, cinturón y zapatos negros. En la camisa llevaba dos cintas azules en cada hombro, con dos barras plateadas unidas con dos barras más delgadas, símbolo del grado de capitán, a diferencia de Guile, quien llevaba dos estrellas plateadas en sus cintas. -Te ves bien con ese uniforme -comentó Guile.
-No sé, Guile -repuso Nash-. No me gusta esta apariencia. Parezco… parezco…
-¿Pareces, qué?
-Emmm… Púnisher y Rócker tienen una palabra específica, muy usada en su país… tiene que ver con un apellido (chasqueó los dedos). ¡Ahora recuerdo! Les dicen “Godínez”.
Guile soltó una carcajada. -Veo que sigues teniendo comunicación con el Detective y el Soldado.
-Así es… después de lo que hicieron por mí. Cambiando de tema, ¿para qué me citaste?
-Ah, eso. Te mandé llamar para comunicarte que ya no trabajarás más aquí.
-¿Tan mal lo he hecho?
-No, para nada. Lo que pasa es que el comandante en jefe de una de nuestras bases se ha jubilado, y tú eres el reemplazo perfecto -dijo Guile-. Acto seguido se dirigió a su escritorio, tomó un sobre, regresó a donde Nash y se lo entregó. -Aquí está la orden.
-Esta base… ¿Está en Norteamérica?
-No, en el extranjero.
-¿En qué país?
Guile sonrió. -Abre el sobre y lo descubrirás.

Nash abrió el sobre, extrajo el nombramiento y lo leyó. Frunció el ceño. -¿Y yo qué rayos tengo que hacer en…? (entrecerró los ojos y sonrió) ¡Aaaaaaaaahhhh…! ¡Entieeeeeeeeeeeendooooooooooooo…! Dime una cosa, Guile: Este nombramiento es, ¿por que me lo merezco? ¿O porque moviste influencias?
-Digamos que… las dos cosas, pero créeme… me lo agradecerás.
-Pues de verdad que te lo agradezco -dijo Nash-. Esta misma tarde recojo mis cosas de tu casa y tomo el primer avión que salga.
-Puedes usar un avión de la Fuerza Aérea -aconsejó Guile-. Te será más rápido.

Casa de Cammy White.
Brook Drive.
Londres, Inglaterra.

Cammy estaba en su casa, intentando tocar el piano, pero no se podía concentrar. -¡Demonios! ¡YA NO PUEDO NI SIQUIERA TOCAR EL PIANO! -lamentó. Veía el lugar en donde Nash se sentaba para acompañarla con la guitarra. Mr. Jinks se subió al banco e intentaba consolarla restregándose contra ella. -Ay, Mr. Jinks -le dijo a su gato-. De verdad, no sabes cómo lo extraño. Es cierto que diario nos escribimos y de vez en cuando nos hablamos… pero eso no es suficiente. Entiendo que él tiene sus responsabilidades en Estados Unidos, y yo las mías aquí en Londres, pero eso no mitiga el dolor (empezó a llorar)… ¡Nunca creí extrañar a alguien tanto como a él! -sollozó. En eso alzó la cara. -¡Ya sé! -exclamó-. En cuanto pueda, iré a verlo a América y le daré la sorpresa. ¡Sí! ¡Eso haré! ¡Está decidido!

¡DING DONG!

El timbre interrumpió sus pensamientos. -¡VOY! -exclamó Cammy, mientras se secaba una lágrima.

Abrió la puerta y… -¡¡¡CHARLIE!!! -exclamó Cammy.
Sí. Ahí estaba Nash, vestido con el uniforme de gala de la Fuerza Aérea, su maleta y un enorme ramo de rosas rojas. -¡Aquí estoy, Cammy! -anunció Nash, mientras se abrazaban fuertemente.
Cammy tomó el ramo de rosas. -¡Gracias por venir a visitarme! -exclamó.
Nash entró al departamento junto con Cammy y cerró la puerta. -En realidad, no vengo de visita -se sinceró Nash.
-¿Entonces…?
-Vine a quedarme.
-¿Cómo…?
-Verás. El comandante en jefe de la base de Lakenheat se acaba de retirar, y a mí me nombraron como su sucesor. En los días siguientes tomaré el puesto y me ascenderán al grado de Mayor.
-Entonces, los dos ya estaríamos en el mismo grado.
-Así es. A propósito, ¿aún sigue desocupado uno de los departamentos contíguos a tu casa?
-Sólo uno, el de al lado derecho. En el otro viven Juni y Decapre.
-Tus hermanas, siempre juntas.
-Y el otro lo acabo de comprar… pero no te preocupes, puedo cedértelo para que vivas ahí.
-Eeerrr… mejor te lo rento. Creo que sería lo más justo.
-Como gustes, Charlie. Pero te aviso que no está amueblado. Tendrás que adquirir los muebles.
-Bueno, eso ya se verá, Cammy. En ese caso… ¿tienes disponible tu habitación de huéspedes?
-Por supuesto… y aunque no la tuviera, siempre habrá un espacio para tí en mi habitación -dijo Cammy, con una sonrisa pícara.

Cammy fue a la cocina por un florero y ahí puso el ramo de rosas que le había regalado Nash. -¿Sabes una cosa? -dijo Nash, con un gesto serio.
-¿Sí, qué pasa? -preguntó Cammy.
-Te eché mucho de menos -contestó Nash, mientras abrazaba a Cammy.
-Yo también te extrañe mucho -respondió Cammy. Después de un largo rato abrazados se besaron, subieron a la habitación y… bueno… “recuperaron el tiempo perdido”.

Y esto no fué lo único bueno que le pasó a Cammy.

Cuartel General de Delta Red.
Vauxhall Cross.
Londres, Inglaterra

-Coronel Wofmann, ¿me mandó llamar? -preguntó Cammy, mientras entraba a la oficina de Wolfmann.
-Sí, mayor. Tome asiento, por favor -contestó Wolfmann.

Cammy se sentó enfrente de Wolfman. -Mayor White. La razón por la que la cité aquí es para avisarle que… ha llegado el momento de tomar caminos separados.
-¡¿PERO CÓMO?! -exclamó Cammy, entre sorprendida y enojada-. ¿Después de lo que he hecho, me despide?
-Tranquila, White. En realidad no la estoy despidiendo -aclaró Wolfmann-. He estado hablando con mis superiores, y hemos llegado a la conclusión de que usted dirija un nuevo grupo de élite.
-¿Un… nuevo… grupo de élite? -preguntó Cammy, extrañada.
-Exáctamente. Un grupo que se encargue de las operaciones más peligrosas, que ningún otro se atreva a enfrentar. A este grupo lo hemos llamado: “Delta Blue”
-¿Delta Blue?
-Delta Blue -contestó Wolfmann, mientras le enseñaba a Cammy unos bocetos con los uniformes, tanto para hombre como para mujer-. Ahora, venga conmigo a la “Sala de Planeación Estratégica”.

Cammy y Wolfmann caminaron hacia dicha sala, y en cuanto Wolfmann abrió la puerta, Cammy se encontró a varias caras conocidas. -¡JUNI! -exclamó Cammy.
-Así es, hermanita. Ahora voy a pelear a tu lado -le dijo Juni.
-Y no es la única que lo hará -dijo otra mujer.
-¡JULI! -la identificó Cammy-. Te has recuperado por completo.
-Y ni creas que aquí habrá solo mujeres -le dijo un adolescente.
-¡GINZU! ¡Que bién que te nos unes! -exclamó Cammy, mientras lo abrazaba.
-¿Y para tu hermano no hay nada? -preguntó un hombre con un fuerte acento francés.
-¡Claro que sí, Abel! -contestó Cammy, mientras lo abrazaba también.

-Y ya que estamos todos reunidos, ¿por qué no le pregunta al capitán Nash si quiere unirse a nosotros? -le preguntó Wolfmann.
-Mi cuñado sería una excelente elección -observó Abel.
-Primero, lo acaban de ascender a Mayor. Segundo, no creo que acepte
-¿Y eso?
-Acaba de aceptar la dirección de la base aérea de “Lakenheat” y no creo que renuncie ahora.
-De cualquier forma, pregúntale -pidió Juni.
-Sería lindo para tí tenerlo aquí -aseguró Juli.

El fin de semana siguiente, mientras paseaban por un parque, Cammy le preguntó a Nash si quería unirse a Delta Blue. Como ya lo esperaba, Nash se negó. -Disculpa, mi amor, pero aparte de que acabo de aceptar un puesto, no puedo aceptar por otra razón.
-¿Y cuál es esa, mi amor?
-Que somos novios. Te recuerdo que en Delta Red están prohibidas las relaciones entre miembros.
-Sí, pero eso es en Delta Red. Pero en Delta Blue puede ser diferente.
-Lo cual no es deseable, Cammy. Si en Delta Red está esa prohibición, no es porque sean unos “anti-románticos”. Es para evitar que se usen esas relaciones como escalón para ascender a puestos que no merezcan. Es para evitar el “nepotismo” por así llamarle.
-Entiendo -dijo Cammy, con tristeza.
-Pero no te preocupes. Aunque no sea miembro de Delta Blue, sabes que cuentas con mi apoyo para lo que sea.
-¡Gracias, cariño!

Y en el caso de los Castillo, recordemos que tienen dos vidas: como agentes y como luchadores profesionales. Veamos primero qué les pasó como agentes. Lo primero que hizo Francisco, fue llevar sus condecoraciones ganadas en esta misión a la tumba de sus padres, junto con su hermano. Después llevó a Narumi a la tumba de Laura y de su hijo. Una vez ahí, la “presentó” a su esposa. -Yo sé que me quieres mucho, y que hice una promesa -habló Francisco-, pero ha llegado el momento de crecer.
Una vez dicho esto, se quitó del cuello el collar con los anillos de bodas y los colocó en un compartimento de la lápida de su esposa y se marchó de ahí, junto con Narumi.

Por su parte, José Luis inició de manera formal su noviazgo con Ángel, la ayudó a entrar a WWE (como ya vimos) y además, encontró un local disponible en el West San Francisco Centre para poner su restaurante, el cual todavía se encuentra en proceso de construcción.

Esto fue como agentes. ¿Qué les pasó como luchadores? Averiguémoslo.

Como ya todos en WWE sabían que eran agentes de INTERPOL, no la tuvieron muy fácil en su regreso a la WWE. Su regreso a la acción fue en el “Valley View Casino Center” de San Diego, California. Los Castillo llegaron a la arena, saludando a camarógrafos y utileros como si nada. Entraron al vestidor y mientras guardaban sus cosas en los lóckers, se acercaron varios compañeros luchadores, entre los que estaban John Cena, The Miz y Mark Henry. Cuando Francisco los vió, se sobresalto. -¿Pasa algo, muchachos? -preguntó.
En ese momento, Mark Henry empezó a aplaudir de forma lenta y pausada. Segundos después se le unió The Miz, seguido por John Cena y así hasta que todo el róster de WWE les brindó un aplauso estruendoso. Los cargaron y los lanzaron al aire, como si fueran los novios en una boda. Llegó Triple H al lugar -¡FELICIDADES, CHICOS! -exclamó-. ¡Han hecho un gran trabajo salvando al mundo!
-Gracias, jefe -contestó José Luis, entre brinco y brinco.

A raíz de eso, su presencia fue requerida aún más en varios programas de WWE. Fueron entrevistados tanto en el “Podcast de Stone Cold” como en “El Show de Edge y Christian”, donde contaron sus experiencias y resaltaron que no eran los únicos luchadores agentes en el mundo. Citaron el caso de Mirko Filipovic, peleador de MMA y miembro de las fuerzas policiales croatas. Tiempo después, aprovecharon una gira a Inglaterra para visitar a Cammy, y se llevaron la sorpresa de que Nash ya vivía en el departamento de al lado -¡PINCHE COMPADRE! ¿POR QUÉ NO NOS AVISÓ? -se preguntó Francisco.

Ya en el ring, lo primero que hicieron fue (por fin) coronarse campeones de parejas ante “The Ascension” en “Battleground”. Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas para ellos, pues perdieron el campeonato de parejas en la revancha ante “The Ascension” (con trampa, eso sí). Y para colmo, llegó la separación de marcas, donde RAW y SmackDown volverían a tener elencos independientes con sus propios campeonatos.. El Rockero fue enviado a RAW, mientras Blue Púnisher fue a dar a SmackDown. Sin embargo, “no hay mal, que por bien no venga”. El Rockero logró una oportunidad por el Campeonato Universal de Peso Completo de la WWE al ganar la siempre difícil “Cámara de la Eliminación”; mientras que Blue Púnisher se volvió retador al Campeonato Mundial de Peso Completo de la WWE al imponerse en la Royal Rumble. El escenario: Wrestlemania 33, a celebrarse en el “Citrus Bowl” de Orlando, Florida.

Los Castillo no dudaron en invitar a su primo, Mons. Juan Pablo González (quien ya era Arzobispo de Tlalnepantla) y a sus amigos. -Bueno, Detective… tengo entendido que los miembros de las fuerzas armadas americanas tenemos entradas gratis de por vida a los eventos de WWE -le dijo Guile a Francisco.
-Sí, general… SIEMPRE Y CUANDO no sean Pagos por Evento -aclaró Francisco.
-Vince es buena onda, pero no tarado -observó José Luis.

Llegó el día del evento, y de las dos luchas, la primera fue la de El Rockero contra Kévin Owens por el Campeonato Universal. Molotov tocó en vivo “Lagunas Metales” su tema de entrada. Con mucho esfuerzo, El Rockero logró coronarse campeón Universal al revertirle una “Pop-Up Powerbomb” a Owens y aplicarle una “Huracarrana”, aprovechando su peso, después de que no pudo ganarle ni con el “Bass, Guitar and Drums” ni con las “Estacas Rockeras”. Ya en vestidores fue felicitado por Blue Púnisher -¡Vientos, carnal! ¡Ahora, voy yo!.
-¡Suerte, carnal! ¡Lo vas a lograr!

También Molotov tocó en vivo “Ya te Velé”, el tema de entrada de Blue Púnisher, quien se enfrentaba ni más ni menos que a AJ Styles, campeón mundial de WWE y uno de los mejores luchadores a nivel mundial que existen. La lucha fue de no dar ni pedir cuartel. Después de casi treinta minutos de batalla, Blue Púnisher aplicó su combinación de “Powerbomb”, “martinete” y “La Pena Capital”, pero no fue suficiente para derrotar a AJ Styles. AJ contraatacó y aplicó su “Styles Clash”, pero la cuenta llegó a dos. Minutos después, Blue Púnisher lo intentó con su variante de “STF” con castigo a los brazos, pero Doc Gallows y Karl Ánderson intervinieron en favor de Styles. El Rockero llegó y se deshizo de esos dos. AJ aplicó su “Calf Crusher”, pero Blue Púnisher logró llegar a las cuerdas para romper el castigo. -Bien… es hora de regresar a las raíces -pensó Blue Púnisher mientras se levantaba.

AJ Styles corrió hacia Púnisher con intención de darle un lazo al cuello, pero Púnisher lo vió venir y se agachó. Los dos rebotaron en las cuerdas y Púnisher conectó una tacleada a las piernas de AJ. Le tomó ambas piernas y le aplicó una “cruceta”. Después le tomó ambos brazos y los jaló hacia arriba, mientras le clavaba una rodilla en la zona lumbar. Púnisher apretaba el castigo. AJ resistía. -¿Te rindes? -preguntaba el réferi-. Después de unos segundos que parecían eternos, AJ movía la cabeza en sentido afirmativo indicando que ya se había rendido. El réferi mandó sonar la campana, indicando el fin de la lucha, mientras Púnisher soltaba a AJ y se hincaba en el ring, feliz.

-Y el ganador… Y NUEVO CAMPEÓN MUNDIAL COMPLETO DE LA WWE… ¡¡¡BLUE… PÚNISHER!!! -anunció Greg Hámilton, mientras le entregaban a Blue Púnisher el cinturón de campeonato. El Rockero volvió a aparecer, con su cinturón recién ganado y felicitó a Púnisher abrazándolo en el ring. Después los dos se subieron cada uno a un poste y alzaron sus títulos, recibiendo los aplausos y vivas del respetable.

Cuando el show salió del aire (cinco horas de duración) los Castillo se reunieron con sus amigos para celebrar. Practicamente no faltó nadie, nada más Ryu, Kyo, Iori, Jin y Kazuya. Los demás estaban presentes. -De verdad… -hablaba Francisco, emocionado-, ¡Gracias por haber venido a nuestro evento! ¡Estos triunfos, están dedicados a ustedes!
-¡Lo mismo digo! -se unió José Luis.

Una vez que se bañaron, salieron del Estadio, y junto con sus amigos fueron a un restaurante a celebrar.

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